Política
“Bus de la libertad” visibiliza situación de los presos políticos
sábado 3 octubre, 2026

Exigen el cierre formal de centros de reclusión cuestionados
En una jornada marcada por la exigencia de justicia, el respeto a los derechos fundamentales y la visibilización de la crisis penitenciaria en el país, defensores de derechos humanos, exprisioneros políticos y familiares de detenidos alzaron su voz este jueves desde la ciudad de San Cristóbal.
Las declaraciones se produjeron en el marco de las actividades asociadas al recorrido del denominado “Bus de la libertad”, una iniciativa orientada a concientizar sobre la situación de los presos políticos y la urgencia de transitar hacia cauces democráticos e institucionales en Venezuela.
José Ignacio Moreno Suárez, exprisionero político con más de tres años y tres meses de reclusión en el DGCIM y en el Centro de Reclusión de Resguardo Humano conocido como Rodeo I, enfatizó la importancia de mantener la movilización ciudadana y la presión pacífica por la liberación de todos los detenidos por razones políticas.
“Para nosotros es realmente un honor tener la presencia de Walter Márquez como un amigo y compañero también de lucha por los derechos humanos, que sufrió cárcel y ha sido un luchador de toda la vida. Un honor tener a un tachirense que ha luchado por tanto y por todos los crímenes de lesa humanidad”, expresó Moreno Suárez al referirse al sentido de unidad y resistencia de quienes han pasado por los centros penitenciarios del país.
Moreno Suárez sostuvo que el movimiento exige no solo la liberación de la totalidad de las personas privadas de libertad por motivos políticos, sino también el replanteamiento estructural del sistema carcelario:
“Venimos aquí los presos del Rodeo I y otras cárceles a: número uno, aprender un poco de esta experiencia, a pedir orientación y para continuar la lucha que tenemos con la liberación del resto de nuestros compañeros. Como hemos dicho, no vamos a parar hasta que no salga el último de los compañeros presos en las cárceles y las mazmorras de Venezuela, cárceles de tortura, y pedir el cierre formal de estos centros penitenciarios, que no deberían ni siquiera tener esa categoría”.
Asimismo, hizo hincapié en que la vigencia y el respeto irrestricto a los convenios internacionales en materia de derechos humanos —los cuales se encuentran por encima de los preceptos constitucionales internos según los estándares universales— constituyen una condición indispensable para la reinserción del país en la senda del desarrollo y la inversión económica.
“Si no se respetan los derechos humanos, si no hay una línea clara hacia el mundo de que Venezuela tiene que respetar los derechos humanos y remediar a las víctimas por los daños cometidos, las inversiones en Venezuela van a dar el resultado que se está viendo: cero”, advirtió.
Por su parte, Wilver Peña, exprisionero político, profundizó en las condiciones extremas y el aislamiento al que son sometidos los detenidos en centros como el Rodeo I, señalando que la realidad carcelaria difiere radicalmente de la percepción exterior, mientras se ponía una capucha, manifestó lo siguiente:
“Así es la realidad de los presos políticos. Esto es parte del informe de lo que usa día a día, hora tras hora, minuto tras minuto, cada uno de los presos políticos de Venezuela. Cuando algunas personas piensan que el preso político es un político preso más, pues no es así”.
El exprisionero ilustró el grado de incomunicación imperante al relatar episodios de restricciones severas en los penales, donde el acceso a información y a contactos básicos con el exterior se ve drásticamente limitado:
“Tan solo imagínense el nivel de aislamiento que tiene un preso político. Pero es que no solamente es la capucha, es que estás esposado, es que estás en un espacio de dos por uno, es que a veces te dejan desnudo, sin colchoneta, sin nada sobre una lápida, con una letrina a un lado y allí mismo comer”.
Peña también destacó la magnitud numérica de la población afectada, señalando que los registros superan ampliamente las estimaciones iniciales al contabilizar el conjunto de los centros penitenciarios del país.
En este sentido, recalcó la necesidad de mantener activa la denuncia pública para visibilizar tanto a los ciudadanos nacionales como a los ciudadanos extranjeros que han permanecido en situación de desaparición temporal o secuestro político dentro de las instalaciones carcelarias.
La perspectiva de los familiares de los detenidos estuvo representada por Maciel Cordones, vocera de los parientes de militares e integrantes de la causa de Gedeón privados de libertad.
Cordones enfatizó el sufrimiento que embarga a los hogares venezolanos ante la prolongada detención de sus seres queridos:
“Vengo en representación de los familiares de los militares que aún siguen privados de libertad. Aquí cada uno de nosotros o cada madre sufre hasta el máximo al ver un hijo allá dentro tras las rejas; y lo que se ha vivido en el Rodeo I, lo que se ha vivido en Guayabal, lo que se ha vivido en el Helicoide, no ha sido fácil”.
Cordones relató los momentos de angustia vividos durante periodos de desaparición forzada temporal de sus familiares y destacó que, a pesar de las amenazas y los temores latentes, la convicción de la lucha por la justicia y la libertad se mantiene inquebrantable:
“Yo he estado amenazada, pero dije: ‘Por mi hijo lo vale todo’, y por eso nosotros estamos por cada estado dando a conocer lo que aquí ocurre en Venezuela, dando a conocer cada preso político”.
La representante de los familiares hizo un llamado categórico a la observancia de los tratados internacionales que protegen los derechos humanos, recordando que estos crímenes no prescriben y que la restitución de la libertad de los presos políticos es un paso ineludible para la reconciliación nacional.
Los participantes en el encuentro coincidieron en que la gira de concienciación del “Bus de la libertad” busca articular a los distintos sectores de la sociedad civil, exprisioneros y familiares en una demanda unívoca: el cese de la persecución por razones políticas, la liberación inmediata de los detenidos, la reparación justa de los daños a las víctimas y el retorno definitivo del país al orden democrático y constitucional. // Maryory Bustamante
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