“Hoy en día nadie le presta atención al campo”

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Diputado Ezequiel Pérez.

A casi 60 años de la promulgación de la Ley de Reforma Agraria, el diputado de la AN Ezequiel Pérez estableció comparaciones de lo que significó para el país ese instrumento legal, y lo que en materia de tenencia de tierras ha aportado la Revolución Bolivariana en 20 años.

Para el diputado la Reforma Agraria firmada por el presidente Rómulo Betancourt, el 5 de marzo de 1960,  fue un estímulo para el productor agropecuario ya que mucho latifundio fue distribuido en asentamientos para ser puestos a producir por pequeños productores a quienes se les daban créditos y asesoría técnica. Toda esta política implicaba la regularización de la tenencia de la tierra, y programas para los sistemas de riego, vialidad y formación en labores del hogar y el campo.

Agregó el diputado Pérez que los gobiernos desde Rómulo Betancourt hasta el segundo periodo de Rafael Caldera prestaron un apoyo efectivo al sector agroindustrial, y se mejoró la calidad de vida de quienes se dedicaban al mismo a través de la creación de dispensarios, escuelas técnicas y entidades crediticias. Incluso a mucho productor agropecuario se le dio la oportunidad de irse a preparar al exterior gracias a las becas Gran Mariscal Ayacucho.

En su recordatorio de la importante fecha que se celebró esta semana, recordó que gracias a ese respaldo del Estado venezolano se tradujo en cifras positivas para la economía venezolana con el incremento de la exportación de cereales, café, leche y carne.

Sostuvo que con las órdenes de expropiación emanadas por el gobierno de Hugo Chávez Frías y continuadas por el de Nicolás Maduro, lo logrado en 40 años de la llamada “Cuarta República” se fue a pique.

“Con el “expropiese”, –afirmó Pérez– lo único que se hizo fue destruir el aparato productivo nacional. Una muestra de ello fueron los antiguos Supermercados  Éxito y Cada que terminaron convertidos en Bicentenario, cuyos anaqueles si bien en principio se veían repletos, hoy están vacíos, desperdiciándose la gran inversión que se hizo en ellos”.

Consideró igualmente que con el desarrolló del Arco Minero no solo se distorsiona el uso de la tierra productiva, sino que a la larga solo sirve para el sostén de ciertas mafias, a las cuales incluso estarían vinculados cuadros militares. Mientras unos privilegiados se enriquecen con el oro de nuestros yacimientos, la gran mayoría de los venezolanos pasan afugias, buscando las mil y un maneras de sobrevivir.

Recordó la labor de las  demostradoras del hogar quienes enseñaban a la gente del campo a desempeñarse en múltiples oficios, que perfectamente representaban una alternativa de subsistencia en el área de la confección, la panadería, entre otros.

“Hoy en día nadie le presta atención al campo. Todas las carreteras hacia las unidades productivas agropecuarias están en malas condiciones. Antes echabas hora y media para ir a Pregonero, hoy te demoras las tres horas. Este gobierno usurpador hasta descuido la generación de energía eléctrica, como se ve en los apagones de casi medio día del viernes, y que ha conllevado el daño de aparatos usados para la conservación de alimentos. Ni hablar de cómo  la falta de gasoil, gas y gasolina ha destruido al campo”.

Agregó que dentro del plan de gobierno del presidente interino Juan Guaido está establecido el aumento de la productividad del país, que empieza con la industria petrolera, la cual  en un periodo de 5 años puede recuperar niveles de antaño. En la parte agropecuaria se ha establecido más créditos para los campesinos, y reactivar la maquinaria paralizada, como más de 110 mil tractores que en el país no arrancan porque no se les consigue repuestos.

“Nosotros estamos conscientes que en el país trabajando día y noche, tendremos cereales como el arroz, el maíz, el sorgo, el trigo en cantidades que permitirían incluso la exportación, amén del suplemento del consumo interno. Y al haber producción, apoyada en materia prima e insumos producidos por el propio país,  se frenará en seco la hiperinflación”.

En la actualidad, la falta de insumos es otra de las amenazas del campo venezolano, teniéndose que traer los mismos por las “trochas”, desde Colombia, lo cual sale muy costoso, y encarece la producción. Por esas mismas trochas desde el vecino país llegan verduras, frutas y hortalizas, ante lo cual el sector agropecuario ha perdido competitividad, y el consumidor a la larga viene pagando los platos rotos, pues debe pagar más altos precios por su mercado básico. (Freddy Omar Durán)