Regional
Aguas putrefactas, basuras y montarrales en tramo de autopista San Cristóbal-Tucapé
sábado 7 marzo, 2026




Freddy Omar Durán
Con la autopista San Cristóbal-La Fría, por el tramo que comunica los municipios Cárdenas y Guásimos, hay una deuda ambiental, que se agrega al delicado panorama de una vialidad que pide a gritos mantenimiento.
En dos puntos de la mencionada vía, esta semana los sendos depósitos de desechos sólidos llegaron al tope, convirtiéndose en descomunales montañas de bolsas a reventar, que los recicladores que allí se les ha permitido operar con la condición de mantener el orden, apenas si pueden organizar.
En vista de las fallas del servicio de recolección, debido a los problemas por el cierre en el vertedero de San Josecito, se ha multiplicado el número de personas que en sus vehículos arriban para deshacerse de la basura.
Cerca del cruce hacia el sector El Diamante de Táriba, hace cuatro años se dispuso de un tanque de desechos sólidos, bajo la responsabilidad de Ana Contreras junto a su familia, cuya labor supervisa la Alcaldía del municipio Cárdenas.
Aseveró Contreras que el tanque por lo general permanece vacío y que de eso dan cuenta las imágenes que ellos deben transmitir a la alcaldía; sin embargo, la situación de esta semana fue especial. Los vecinos, sobre el particular, también refirieron que no tardan los camiones en llevarse la basura y al rato aparecen más bolsas; pero basta una demora en la llegada de los camiones, y los malos olores comienzan a expandirse en las cercanías.
Lamentó Contreras un poco la incomprensión de algunas personas para con su trabajo, que en algunos casos raya en la grosería. Otros se muestran más agradecidos por la ayuda, y si está a su alcance, por iniciativa propia, extienden una humilde contribución.
“Nosotros recolectamos plásticos, aluminio y en pequeña medida cobre. Eso nos alcanza para sobrevivir y de paso estamos contribuyendo con la limpieza de acá. Abrimos la bolsa, se recicla, la cerramos nuevamente y la colocamos ordenadamente. Hay gente grosera, pues a veces hay la orden de que no se puede acumular más basura y a la brava la quieren dejar”.
Otro punto cerca de Tucapé
Situación más crítica se vio esta semana en el otro tanque de basura ubicado que opera con mayor antigüedad –alrededor de 9 años- y que el señor Luis Alberto Sánchez resguarda junto a su familia.
La montaña que allí se formó alcanzaba 5 metros de altura y un ancho de alrededor de 10 metros. Como sus colegas, debe confrontar a quienes los ven menos por el material con que tienen que lidiar todos los días. Su ardua labor implica además la carga de la basura en el camión, cuyo servicio se presta de manera particular.
“Yo estoy pendiente de que no haya tanto desecho animal, como tripas, para evitar el mortecino. Tengo tres hijos, y con este trabajo pues los he echado adelante. Hay mucha gente que no le caemos bien o nos miran como poca cosa”.
Problema de aguas servidas
Si bien el problema de la acumulación excesiva de basuras en los tanques asignados a tal fin pudiera tener un arreglo al corto plazo, dependiendo de las decisiones del municipio y la prontitud con que lleguen los camiones de recolección, los dos pozos sépticos donde ha venido a reventar el caudal de aguas servidas de las poblaciones cerro arriba de los mismos, resultan un asunto más delicado.
El primero de esos pozos sépticos se encuentra cientos de metros más allá de la conexión con El Diamante de Táriba, cercado por un derrumbe de tierra que ya ha tomado la autopista y fácilmente detectable para quienes por allí transitan, en virtud de la fetidez emanada.
Ese pozo representa una amenaza para la salud pública, y al tiempo pone en riesgo la vialidad en una zona de gran afluencia de tráfico. Para empeorar las cosas, muchos no tienen empacho en tomarlo como basurero público.
El otro pozo séptico, en dimensiones y malos olores se desbordó, para calamidad de los motorizados que deben atravesar la cascada que brota de la piscina hedionda por uno de los carriles de la autopista. Se puedo ver en la orilla del otro carril de la autopista que se están realizando trabajos para dar con el origen del mal; sin embargo, el personal ahí apostado declaró no estar autorizado para hablar al respecto.
Monte y más monte
El descuido del entorno vegetal: En algunos trechos predomina el monte, en otros el negro del monte quemado o el amarillo de la sequía. Esa fronda de triste aspecto abarca espacios donde pudieran ir camineras para caminantes o canales para redireccionar las aguas pluviales, o incluso unas más cuidadas jardineras que brinden aspecto más vistoso a la autopista.










