Regional
Apagones en San Josecito ponen en riesgo la vida de una paciente renal
lunes 7 septiembre, 2026

La crisis eléctrica en el estado Táchira impide que una paciente renal cumpla con su tratamiento diario de diálisis. Su familia, sin recursos para adquirir un equipo de respaldo de 2 mil dólares, clama por la reprogramación de los cortes de luz y ayuda gubernamental
Daniel Bueno
La crisis eléctrica en el estado Táchira genera graves repercusiones en la salud de los ciudadanos más vulnerables. En el municipio Torbes, los cortes de luz mantienen en vilo a una paciente de 76 años de edad que depende diariamente de una máquina de diálisis peritoneal para poder sobrevivir.
Su hijo, el periodista Giovanny Quiroz, narró a Diario La Nación las dificultades que enfrentan debido a la inestabilidad del suministro en su hogar.
El tratamiento médico de la septuagenaria está rigurosamente planificado para llevarse a cabo bajo un esquema nocturno. Según detalló su familiar, su madre suele conectarse a la máquina de diálisis peritoneal alrededor de las 8:30 de la noche, con la finalidad de que el equipo complete de manera continua sus ciclos y culmine el proceso de depuración entre las 8:00 y 8:30 de la mañana del día siguiente. Este procedimiento requiere de 11 a 12 horas de suministro eléctrico ininterrumpido. Sin embargo, la constante inestabilidad y los recurrentes cortes del servicio durante estas horas cruciales de la noche han hecho que sea completamente imposible finalizar el tratamiento de manera exitosa.
“La situación que seguimos presentando en el municipio Torbes, en San Josecito, es fuerte con los cortes de electricidad todos los días”, manifestó el denunciante ante la preocupante realidad que deteriora la salud de su progenitora, ya que la interrupción del ciclo clínico provoca que la paciente sufra de hinchazón, intensos dolores de cabeza y calambres constantes.
Ante este escenario, la familia envió un llamado urgente al gobernador de la entidad, Freddy Bernal, y al presidente de Corpoelec en la región. Solicitan que, de mantenerse las suspensiones de luz, estas se programen en horario diurno para no interrumpir la terapia nocturna.
Como alternativa técnica para salvaguardar la vida de la señora, el grupo familiar requiere un equipo de respaldo energético.
“Requerimos de un inversor híbrido con dos baterías (…) para que permita que si se va el fluido eléctrico, la máquina siga funcionando”, detallaron. No obstante, el costo de este aparato asciende a los 2 mil dólares, una cifra inalcanzable para la economía familiar.
“No tenemos los recursos económicos para comprar ese inversor”, puntualizó el afectado, quien exhortó a las administraciones regional y nacional a ofrecer una respuesta oportuna ante esta emergencia humanitaria. (DB)
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