Regional
“Con las casas de cambio se superaría la incertidumbre en el valor del peso”
sábado 26 septiembre, 2026

“Al abrirse las casas de cambio en el estado Táchira, la gente tendría un sitio donde hacer las operaciones de cambio ya sea de bolívares a pesos o pesos a bolívares, lo cual generaría una tasa establecida por la casa de cambio y regulada por la Superintendencia de Bancos”
Freddy Omar Durán
Mucho se habla de la solución que representarían las casas de cambio para afrontar el diferencial cambiario en pesos, que hoy en día tiene una gran repercusión en el costo de vida del tachirense.
Al principio, la circulación del peso en el Táchira, producto más de una emergencia que de una deliberada intención de operador económico alguno, sirvió como valor de intercambio cuando sencillamente las entidades bancarias y su plataforma tecnológica cayeron en blackout debido a uno de los más largos apagones de la historia de Venezuela.
Pasó el tiempo y la moneda colombiana fue por un tiempo sinónimo de estabilidad en precios, que traducidos a bolívares fluctuaban inflacionariamente. Y lo era porque el dólar se sostenía en un valor de 4 mil pesos, pero desde hace alrededor de un año eso ha cambiado, con una revaluación que lo ha empujado a niveles que actualmente rozan los 3 mil pesos, pero que a conveniencia dentro de nuestro estado se puede manejar en cifras superiores como 3.500 o incluso 3.600.
Al peso le han nacido entonces detractores y partidarios, pero hay una tercera alternativa, consistente en la reactivación de las casas de cambio, esas que alguna vez operaron en algunas poblaciones fronterizas y que en la actualidad se considera su operatividad extendida a todo el territorio tachirense.
Pero para que eso suceda, tendría que derogarse un sistema de control de cambios que se remonta a 23 años atrás, y que ni la flexibilización de 2018 y años posteriores ha permitido el resurgimiento de las casas de cambio.
Mientras tanto, la alternativa han sido las casas de cambio en la ciudad fronteriza de Cúcuta, que se han visto afectadas, pues ya el venezolano no siente tan atractivo dejar sus dólares allí por tan poco, y por ende tampoco cuenta con mucho para gastar allá.
Indover Sayago, presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Producción de San Antonio del Táchira, y quien conoce de cerca el desenvolvimiento de las casas de cambio en esa población fronteriza, opina que estas permitirían corregir las distorsiones que se están presentando con el peso colombiano.
En su concepto, además de posibilitarse la regulación desde el BCV –en la que no puede prevalecer la rigidez-, al tiempo se establece un mercado donde la competencia prevalecería y el comprador con sus pesos o bolívares escogería la mejor opción para la conversión:
“Al abrirse las casas de cambio en el estado Táchira, la gente tendría un sitio donde hacer las operaciones de cambio, ya sea de bolívares a pesos o pesos a bolívares, lo cual generaría una tasa establecida por la casa de cambio y regulada por la Superintendencia de Bancos. El que ofrezca una mejor tasa, pues la gente puede acceder a un buen precio, y no se someten a los comercios que ajustan el precio que les parezca”.
¿Sería una solución para la devaluación del bolívar? Por supuesto, en tanto el peso colombiano no tiene incidencia directa en los factores macroeconómicos nacionales, más orientados por la divisa norteamericana. ¿La única manera de que al menos el tachirense proteja sus ingresos en moneda local? No, ya que en los últimos años, los “stablecoin” podrían resultar más atractivos que los pesos, aunque estos gozan de mayor accesibilidad, entre otras ventajas, desde el más minúsculo consumo hasta negocios de capital intensivo.
Después de 23 años parados, la gran pregunta sería si los operadores cambiarios tienen la capacidad de reactivarse, teniendo la licencia otorgada por el Banco Central y aprovechando una experiencia de décadas en el mercado, que incluso compartirían con quienes ya en el resto del estado deseen involucrarse en el mismo o con las mismas autoridades regionales y municipales, o los investigadores de economía en las universidades.
“Valdría la pena volver a empezar con las casas de cambio que consideren querer abrir de nuevo y que están en condiciones legales especialmente en San Antonio y Ureña, donde sí habría gente interesada. Se podría comenzar de manera piloto un operador cambiario en un contexto del cual también hacen parte las criptomonedas. A ver si la sociedad acepta el cambio, el Estado puede tener el control, y los que operen se sometan a la ley”.
Sin embargo, aclaró Sayago, en principio, a menos que vengan otras reformas, las casas de cambio no operarían con criptomonedas, vigiladas desde el Estado por la Sunacrip. Y en principio se trabajaría exclusivamente con pesos.
Como elemento positivo para el país, pondera Sayago el hecho de que desde las poblaciones fronterizas se protegería la moneda nacional, en una especie de soberanía cambiaria, que nos alejaría de la dependencia al precio controlado desde las casas de cambio en Cúcuta, en plena actividad en todos estos años.













