Regional
Crisis de servicios castiga al Táchira
domingo 20 septiembre, 2026
Cortes continuos de luz, escasez de agua, aceras deterioradas e inflación por distorsión cambiaria minan la cotidianidad del tachirense
La recrudescencia en las fallas de los servicios públicos y la inestabilidad económica continúan erosionando la calidad de vida de los tachirenses. Las suspensiones de la luz y el agua registraron esta semana un repunte generalizado en múltiples municipios de la entidad andina, paralizando actividades cotidianas y comerciales durante largas jornadas.
En el municipio Junín, el malestar escala por la irregularidad del flujo eléctrico. En este sentido, la habitante Martha Villamizar evidenció la precariedad de la red en su zona: “Buenas tardes sector El Cañaveral, municipio Junín, desde las 10 de la mañana sin fluido eléctrico. Trata de llegar a las 4 pero muy bajita y se fue al rato, ya son las 6 de la tarde y nada que llega”.
Esta problemática se extiende hacia la frontera y la Capital tachirense. Desde el municipio Bolívar reportan constantemente que El Palotal no cuenta con servicio eléctrico, un escenario recurrente donde los racionamientos dobles atacan en un mismo día: “Se fue la luz desde las 4 de la mañana hasta las 11 que nos la quitaron y en la tarde nuevamente la vuelven a suspender en la frontera”, se puede leer en plataformas digitales.
Asimismo, en San Cristóbal, la situación no da tregua, registrándose constantes suspensiones como “Otra vez sin electricidad en el barrio Tropical, de Pueblo Nuevo”.
La frustración se manifiesta ante esquemas de racionamiento severos donde solo restan entre 6 y 7 horas de energía continua. La indignación se replica en la zona norte con reclamos directos: “Otra vez sin luz en Colón, ¿Hasta cuándo, Dios?”.
En la parroquia San Juan Bautista, un vecino denunció la frecuencia de las interrupciones durante el martes 15 de septiembre: “Desde las 12 de la mañana hasta las 5 AM nos quitaron la electricidad, al mediodía la cortaron por una hora y nuevamente a las 3 de la tarde nos la volvieron a quitar, realmente no sé a qué juegan”.
A la contingencia energética se suma la falta de agua potable, colapsando comunidades enteras por fallas simultáneas. Sectores como Altos de Paramillo enfrentan cortes combinados: “De nuevo sin electricidad y sin agua desde ayer”. La falta del vital líquido también impacta severamente a Cumbres Andinas, detrás de McDonald’s en San Cristóbal, con denuncias como: “Sin agua desde hace 3 días”, mientras que en la jurisdicción de Cárdenas la queja resuena seca: “Sin agua en Táriba”.
En medio de este colapso, la infraestructura vial expone a los peatones a riesgos físicos. En la avenida 19 de Abril, entre la Policlínica Táchira y Residencias La Hacienda, un tanque de inspección permanece abierto tras labores de limpieza. “Esta fosa se encuentra en la acera peatonal (…), estaba llena de desechos sólidos provenientes del barrio Las Flores, lo limpió la alcaldía y allí se descubrieron dos válvulas grandes que controlan el suministro de agua pero la tapa metálica que la cubría se oxidó y no la han repuesto, siendo dicha fosa un gran peligro para los peatones que circulan por esta zona. Esto es competencia de Hidroven”, advirtieron peatones preocupados.
Finalmente, las distorsiones cambiarías agravan el presupuesto de las familias, que ven mermado su poder adquisitivo en el comercio informal de divisas. “Ayer en la tarde me di cuenta cómo el cambio nos está matando, pues lamentablemente no nos están cobrando los pesos como debería, sin contar que hay sitios donde el cambio está a 3 y hasta en 2.8”, lamentó una consumidora ante la ausencia de controles en el diferencial cambiario local. (DB)













