Regional
Deben combatir en el Táchira casas de cambio clandestinas
miércoles 23 septiembre, 2026

William Gómez indicó que el empleo de la moneda colombiana no fue impuesto, sino producto de una necesidad
Jonathan Maldonado
El analista en temas de frontera William Gómez aseguró que lo que realmente requiere el Táchira es la autorización para la reactivación de las casas de cambio en frontera y no la prohibición del uso del peso colombiano, moneda que le ha permitido a comerciantes y ciudadanía en general resguardar sus finanzas.
Gómez rechazó la propuesta hecha recientemente por la Asociación de Ganaderos del Táchira (Asogata), que solicita sacar de circulación la moneda colombiana de la entidad. Advirtió que de llevarse a cabo esta propuesta, impactaría negativamente en el movimiento económico transfronterizo.
Recalcó que el hecho de que un funcionario público o jubilado reciba cada día menos pesos al momento de querer cambiar su sueldo, no es culpa del uso de la moneda colombiana, sino de la galopante devaluación diaria del bolívar.
En este sentido, el analista de frontera puntualizó que, en lo que va de año, el bolívar ha registrado una devaluación del 183 % y una inflación de 201 %, mientras que la interanual se sitúa en 534 %, afectando directamente el poder adquisitivo de los venezolanos. Aunado a esto, el dólar también ha presentado una inflación en el país que se estima en 22 %.
En torno al peso colombiano, subrayó que en un año se ha revalorizado en 32 % y en los nueve meses de 2026 en 20 %, con una inflación de 6,24 % anual en Colombia: “Todo esto convierte a esta moneda en la más revaluada de las emergentes del mundo frente al dólar”.
Combatir a los cambistas clandestinos
Gómez insistió que el regreso de los operadores cambiarios formales combatiría a aquellos cambistas clandestinos y comercios donde especulan con tasas de cambio por debajo de las promedio, pulverizando aún más la capacidad de compra de quienes solo perciben bolívares.
Recordó que el empleo del peso colombiano en las operaciones y medios de pago de la región ha aumentado de 62 a 68 %, mientras que en las ciudades fronterizas como San Antonio, Ureña y La Fría, el porcentaje se estima en más del 92 %.
–Así como en las regiones centrales del país usan el dólar como moneda de resguardo, las regiones fronterizas emplean el peso colombiano, pues es mucho más fácil tener a la mano desde una moneda de 100 pesos hasta un billete de 100.000—resaltó, señalando que esta moneda no fue impuesta, sino producto de una necesidad.
Los bolívares en La Parada
Este martes 22 de septiembre, Alberto cambió 2.000 bolívares que recibió por el pago de sus servicios en La Parada. Al ir a la casa de cambio para vender los cuatro billetes de 500 bolívares por pesos, le entregaron 6.000 pesos.
En este caso, el operador cambiario multiplicó los 2.000 bolívares por 3, que es reflejado en la cotización del día. Si la persona desea comprar la moneda venezolana, lo cotizan en 3.7 en los locales de la localidad colombiana, situada a pocos metros del puente internacional Simón Bolívar.
Ahora, la persona que vaya a vender sus dólares lo cotizan en La Parada en 3.170 para los billetes de 100 (recibe 317.000 pesos), mientras que los de 50, 20, 10 y 5 están en 3.140.
Los cambistas, al momento de vender los dólares, lo sitúan en 3.240 para los billetes de 100 y en 3.210 para los de 50, 20, 10 y 5.
Frente a este panorama, Gómez resaltó que la existencia de casas de cambio formales del lado venezolano de la frontera, permitiría una cotización más equilibrada, pues no habría ese monopolio.
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