Regional
Desde el Táchira toneladas de compasión partieron rumbo a las zonas del desastre
lunes 29 junio, 2026

Freddy Omar Durán
Si sobre una balanza se colocaran de un lado las toneladas de ayuda humanitaria que desde diferentes puntos de acopio del Táchira hasta este fin de semana se ha podido recoger, y el corazón de aquellos quienes en calidad de voluntarios, donantes o comunicadores llevan prendido en su pecho el dolor de los venezolanos víctimas del desastre natural, la aguja marcaría el perfecto equilibrio.
De todos los esfuerzos implicados en la recepción y clasificación de la ingente cantidad de auxilio, arribada a los centros de acopio, los voluntarios apenas alcanzaron a recuperarse para emprender una labor igual de importante: Llenar los camiones con rumbo a Caracas, donde se espera los receptores entreguen el justo y directo aporte a quienes claman por alimentación, tratamiento médico, herramientas para acciones de rescate e incluso una carpa y abrigo para quienes perdieron sus viviendas.
En redes sociales quedó en evidencia la generosidad de los tachirenses, especialmente los jóvenes en las universidades que acudieron espontáneamente sin esperar mandos superiores, y se mostró el desarrollo de las actividades de embalaje.
Pero no solo desde las universidades y otros centros de acopio se transmitieron imágenes inspiradoras, también se ha dado cuenta de características y cantidades de los donativos, así como responsablemente de su destino.
Con igual entrega y entusiasmo que en la Universidad de Los Andes Táchira y la Universidad del Táchira, en la Universidad Católica del Táchira, el fin de semana la iniciativa estudiantil se abocó a meter los auxilios en cajas, debidamente precintada para que aguante el viaje de horas.
Tal y como informaron organizadores de la jornada de la UCAT, lo recaudado se entregó a la sede de Caritas San Cristóbal, calculados en aproximadamente 40 mil insumos. También se decidió que los estudiantes no continúen hasta nueva orden, ya que muchas jornadas se requerirán en los próximos días y hacer relevo a lo que los otros centros educativos vienen realizando.
–Es importante dejar en claro que la iniciativa de estos centros de acopio fue directamente de los estudiantes, y los docentes acompañamos su labor. Quien estuvo al frente fue el padre Jean Carlos Medina Poveda, decano de la universidad. El día sábado los muchachos desplazaron su labor humanitaria hacia la sede de Caritas en el edificio social— informó un docente de esa casa de estudios.
La Universidad de Los Andes núcleo Pedro Rincón Gutiérrez hizo un alto a la recolección, que se espera continuará allí desde el lunes, para formar la cadena humana para rebosar de ayudas los vehículos, manejados por conductores que de manera voluntaria se ofrecieron para los respectivos traslados.
–Se despacharon 38 unidades con características diferentes, algunos de hasta 30 toneladas, iban full de colchones, papel higiénico, ropa, enseres de hogar, abarrotando su capacidad, entre ellas camiones cava y gandolas. También es de destacar que los propietarios asumieron el costo de los choferes y hubo respuesta para apoyarlos con el gasoil que requieren– informó Omar Pérez Díaz, vicerrector de la ULA-Táchira.
Se mandó de la ULA Táchira al Episcopado de Caracas un camión con insumos médicos y la otra parte de las ayudas llegaron a la Universidad Central de Venezuela, que desde las redes sociales dieron cuenta este domingo de su arribo. El lunes continuarán allí las labores tanto de recepción como de despecho.
–Es increíble la bondad del pueblo del Táchira. Hicimos un trabajo mancomunado con Protección Civil procurando la guía para cada vehículo. La solidaridad de muchos restaurantes sin costo alguno hizo posible proveer de alimentación a los voluntarios. Para ellos hubo perros, arroz chino, sancocho, pizzas, y gracias a Dios sobró— agregó Díaz.
Caritas San Cristóbal también ha dado un parte esperanzador en el cual se informó que el día sábado en la noche ya salió un primer camión, con rumbo a la sede de Caritas Caracas de 30 toneladas, con todo lo recolectado desde distintas parroquias del Táchira, y embalado por la labor de un gran grupo de personas conformado por feligreses, integrantes de Emaús, estudiantes universitarios y boy scouts, entre otros voluntarios.
Cabe destacar la visita de Monseñor Lisandro Rivas Durán a varios centros de acopio, quien dio bendición tanto a las donaciones como a quienes hicieron posible que alcanzara tan encomiables dimensiones.
Sin embargo, apenas el trabajo comienza en los centros de acopio y se requiere para el mismo la contribución de camiones y gandolas, cuya movilización depende de un óptimo abastecimiento de combustible, factor en el cual la comunidad tachirense puede colaborar.
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