Regional
El Canal de Panamá revolucionó la comunicación interoceánica
lunes 24 agosto, 2026
Víctor Matos
El sábado 15 de este mes se celebró la puesta en servicio de una de las magnas obras de la ingeniería en el planeta y que permitió una conexión más cercana entre dos océanos, el del Atlántico y del Pacífico, gracias a la puesta en marcha del Canal de Panamá, de no solo histórica trayectoria de la ingeniería civil, sino de poder del hombre sobre la naturaleza, luego de 112 doce años de haber emprendido los trabajos para un dichoso despertar.
Fue precisamente en la fecha señalada, pero del año de 1914, en que se logró la puesta en marcha de esta vía artificial en un principio de 82 kilómetros de extensión que conectaba al Mar Caribe con el Pacífico, ubicado en el istmo que para entonces pertenecía a la república de Colombia.
La obra atraviesa el punto más angosto de este pasaje e interconecta de manera natural a los dos océanos: El Atlántico con el Pacífico, a través de las esclusas en cada extremo que elevan los barcos hasta el Lago Artificial de Gatun, evitándose así lo que antes se practicaba a través de un largo trayecto cubriendo las peligrosas rutas del Paso Drake, Estrecho de Magallanes o el Canal de Beagle, que llevaban meses para su total cobertura.
Pero desde la inauguración del Canal de Panamá, se ha logrado acortar las comunicaciones marítimas en tiempo y distancia, dinamizando de esa forma el transporte marítimo y económico y convirtiéndose así en una pieza fundamental de seguridad para transporte de bienes y servicios en el mundo occidental.
Pero esta ciclópea ambición, tiene su historia, pues aunque el territorio panameño pertenecía a la República de Colombia, fueron los franceses primero y los norteamericanos después quienes tuvieron el control de la zona que rodeaba a lo que hoy es el imprescindible canal acuático.
Francia emprendió el proyecto para cumplir el sueño de Ferdinand de Lessepes, artífice del Canal de Suez quien empezó los trabajos en el año de 1881 y que tuvo que detener en 1889 por la falta de recursos financieros primero, y la mortalidad de su personal obrero después de recurrentes plagas de fiebre amarilla que lo obligó a abandonar los trabajos que tantas dificultades le habían traído por tratar de dominar la naturaleza y las condiciones de salud y económicas adversas que tuvo tanto su gestor como el constructor, ingeniero galo, Philippe Bunau-Varilla.
Viendo el punto estratégico y de poder económico que tenía esta obra, fue cuando el presidente de los Estados Unidos, Theodore Roosevelt, decide tomar la dirección de los trabajos a partir de 1904 invirtiendo los millones de dólares que se necesitaban para avanzar en los planes y darle así la fuerza impulsora que iba a tener la construcción del Canal de Panamá.
Igualmente Norteamérica logró el desprendimiento de Panamá para independizarse y así convertirse en país libre bajo el apoyo de los Estados Unidos que lo inauguró diez años después y controló como suyo tanto el trabajo como el territorio de la zona, hasta su entrega a la nación panameña tras la transferencia hecha en el año de 1977.
Omar Torrijos logró la devolución del canal

Omar Torrijos fue un oficial del ejército panameño que llegó al poder por un golpe de estado y manejó las riendas del país con mano dura pero con sentido nacionalista.
A él se debe la devolución del Canal de Panamá tras la firma del Tratado Torrijos-Carter en 1977 por el cual se permitía la devolución del canal tras los años de administración del gobierno norteamericano.
Torrijos gobernó su país desde 1968 a 1981 y en su administración dictatorial logró además la integración de las clases populares a la vida nacional y a la profundización de las reformas sociales y agrarias, por lo que su inesperada muerte, a los 52 años, hizo que se especulara sobre un posible atentado.
Dos años después del acuerdo suscrito con el gobierno de los Estados Unidos presidido por Jimmy Carter, el manejo del Canal en su totalidad, fue entregado al Estado panameño que después extendió sus servicios hasta la fecha.
Víctor Matos
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