sábado 8 agosto, 2020
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El mejor regalo del Niño Dios para William Jesús es un coche

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De San Rafael de Cordero hasta Táriba debe viajar diariamente, en autobús y en brazos de su mamá, a los 10 años, por no tener para trasladarlo de una manera más cómoda, y también imposibilitado  de asistir a las terapias medicadas


 

Por Omaira Labrador

william Jesús Chacón Gutiérrez, de 10 años, es un niño feliz. Ríe, llora, habla a su manera, siente y padece como cualquier infante de su edad en el Táchira, Venezuela y el mundo.

William Jesús Chacón Gutiérrez, diariamente o cuando puede, llega al Instituto de Educación Especial “Emily Gisvel Guerrero”, en Táriba, municipio Cárdenas.

Lo hace con su mamá, como miles de niños en este estado fronterizo.

Él arriba cada mañana sonriente. Su mamá, Elizabeth Gutiérrez de Chacón, también sonríe, aunque algunas veces el cansancio emerge en su rostro, pero ante todo se le aprecia la alegría de poder trasladar a su hijo, a su niño, a estudiar, a aprender.

La profesora lo recibe, y entre caminar y alzado le permiten cumplir su actividad.

William Jesús, al contrario de otros niños, llega cada mañana y parte en la tarde, en brazos de su mamá. Elizabeth debe tomar el autobús en San Rafael de Cordero, otro municipio, y trasladarlo hasta Táriba, alzado.

Y es que este pequeño, de 10 años, nació con cuadriplejia espástica, lo que le impide caminar y valerse por sí mismo.

Medicamente esta patología, la cuadriplejia espástica, también es conocida como parálisis de tipo espástico, hemiplejía espástica o diplejía espástica. Se presenta por lo regular en recién nacidos de término con bajo peso para su edad gestacional.

La parte médica indica que el niño padece de este trastorno, presenta afectaciones motrices que le impiden un desarrollo normal. La psicomotricidad se encuentra afectada en gran medida, estando la relación entre razonamiento y movimiento dañada, y por ende el desarrollo de habilidades que se desprenden de esa relación.

Las profesoras amorosamente lo reciben y lo llevan a la fila, para que cante el himno. Luego, alzado o caminando, a su manera, lo trasladan al salón de clases. Lo integran a todas las actividades, aunque resulte más trabajoso.

Pese a los diagnósticos, poco alentadores, William Jesús Chacón Gutiérrez es un niño despierto, feliz, que le gusta ir a la escuela diariamente y compartir con otros pequeños en este instituto de educación especial.

Elizabeth dice que para mejorar la condición del niño, pronto preadolecente, debe hacerle terapias, pero por lo difícil de trasladarlo no lo puede llevar.

“Yo quiero llevarlo, él tiene en casa una silla de ruedas, pero para poder trasladarlo en buseta requiero un coche especial y no lo tenemos, y tampoco dinero para comprarlo”, dice sin perder el optimismo Elizabeth.

El costo, ni ella ni su esposo, Rufo Jesús Chacón Durán, con el dinero que gana como ayudante de carga, lo pueden sufragar. Tampoco le tienen la andadera ortopédica requerida.

Se acerca la Navidad y Willian Jesús, el niño de la familia que hace 10 años fue esperado con mucho amor, amor y cuidado que le profesan toda su familia, dice que le gusta Mickey.

Un coche para poder hacerle las terapias al pequeño es lo que anhela su mamá Elizabeth.

“Mickey, Mickey”, balbucea en su forma de comunicarse y siempre sonriendo.

Su mamá y la familia solo piden un coche, para ella no llevarlo tan incómoda en una buseta, Además, él crece y las fuerzas de su mamá, de 51 años, se ven disminuidas con el peso del pequeño.

William José ríe, llora, grita. Es feliz y requiere un coche especial.

Si alguna institución o persona quiere donar el coche, puede llamar a su mamá, al +58 414-9719478.

También está disponible la cuenta  del Banco  de Venezuela:  0102-0446-15-00-00378981, cuenta corriente, a nombre de Elizabeth del Carmen Gutiérrez, C. l.10.162.454.

Un coche especial sería su mejor regalo de Navidad.

William José, además, anda en triciclo con gran veteranía. Pero él necesita con urgencia un choche especial. No es mucho pedir, como regalo del Niño Dios.

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