Regional
Equipo K-SAR fortalece en Táchira entrenamiento de rescate canino
miércoles 9 septiembre, 2026

El Border Collie Club Táchira recibió a Jorge Beens y al “héroe Tsunami” que localizó a 26 sobrevivientes tras el doblete sísmico que afecto a Venezuela. La iniciativa busca concientizar sobre el verdadero valor de los animales y afianzar la formación técnica en la región andina
En medio de la tragedia y la devastación causadas por el terremoto del pasado 24 de junio, la presencia de los equipos de búsqueda y rescate representó una luz de esperanza para miles de familias.
Entre los desplegados, los caninos rescatistas se convirtieron en los verdaderos protagonistas de la supervivencia. Como el caso emblemático de Tsunami, el ejemplar que se convirtió en la estrella de este proyecto al confirmar la localización con vida de 26 personas atrapadas bajo las ruinas, demostrando la alta capacidad operativa y la nobleza del trabajo canino en Venezuela.
Para honrar esta labor y fortalecer las capacidades locales, el Border Collie Club Táchira recibió este martes 8 de septiembre a Jorge Beens, rescatista venezolano y fundador del Centro de Formación de Equipos Caninos de Intervención en Desastres (K-SAR ECID).
Beens arribó a San Cristóbal junto al célebre canino como parte de una gira nacional orientada a compartir experiencias de campo, capacitar personal e impulsar el adiestramiento de unidades de rescate en la entidad andina.
Mística de trabajo y respuesta en San Bernardino
Durante su intervención, Jorge Beens confesó que el equipo no estaba preparado para el impacto mediático e institucional que supuso la labor del ejemplar: “No estábamos preparados para lo que fue el boom Tsunami. Nos cambió la vida”.
Explicó que el despliegue tras el movimiento telúrico fue inmediato y sin pausas: “A los 40 minutos del terremoto ya Tsunami estaba trabajando en los escombros en San Bernardino, donde inició la labor. Recibimos ayuda después de 36 días consecutivos de localización de personas, y Tsunami logró localizar a 26 personas con vida. Fue un número muy alto gracias a la rápida respuesta que tuvimos”.
Pese a la intensidad de las jornadas y al desgaste físico que implicó la atención del desastre, el fundador del centro K-SAR reiteró la vocación de servicio que mueve a la organización: “Estaremos siempre al servicio de quien nos necesite, agradecemos a quien nos dejó ayudar y que pudiéramos ser una esperanza entre los escombros”.
El especialista aclaró las razones técnicas por las cuales se tomó la decisión de retirar progresivamente al animal de ciertos escenarios de alto riesgo.
Narró que tuvo que retirarlo de las labores de búsqueda en La Guaira porque el terreno y las estructuras presentaban un nivel de contaminación sumamente elevado. Como manejador, enfatizó que tiene la responsabilidad directa de cuidar a su equipo, tanto a los perros como a los rescatistas, recordando que la localización de cuerpos sin vida corresponde legalmente al Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf).
Sobre el futuro del veterano canino, Beens fue enfático en señalar que el retiro de las zonas de mayor peligro no significa su inactividad total. “Tsunami seguirá entrenando hasta que su condición física lo permita. Si ahorita llegara a ocurrir otro momento adverso, inmediatamente nos ponemos las botas y vamos a dar respuesta”, afirmó con determinación.
Consolidación institucional y apoyo internacional
El Centro de Formación de Equipos Caninos de Intervención en Desastres (K-SAR ECID) se sostiene hoy como una estructura sólida integrada por 24 rescatistas, entre los que se cuentan médicos y profesionales de diversas especialidades. La brigada canina actual la componen siete perros operativos más dos cachorros que recién se unieron al equipo para garantizar el relevo generacional y reemplazar en su momento a Tsunami, quien es el integrante más longevo del grupo.
Las instalaciones del centro de formación se encuentran ubicadas en Paracotos, estado Miranda, en un terreno que fue donado por una médica venezolana desde España. En este espacio se prepara y certifica al personal organizador y a los ejemplares bajo estrictas normas y estándares internacionales.
Paralelamente, para dar soporte económico al mantenimiento de estas sedes y resguardar la imagen del canino tras intentos de estafas e imprecisiones surgidas por la conmoción posterior al sismo, se creó la organización Somos Team Tsunami. Tsunami se encuentra registrado formalmente como marca debido a estas irregularidades.
La trascendencia del ejemplar ha cruzado fronteras: la marca de alimentos caninos más reconocida a nivel mundial se encuentra a la espera de que Tsunami viaje a los Estados Unidos para convertirse en la imagen oficial de una línea especial de alimento para entrenamiento de perros policiales. Los fondos generados por este contrato publicitario serán destinados íntegramente al sostenimiento del centro de entrenamiento en Venezuela. “¿Cuándo pudimos soñar con eso?”, reflexionó Beens sobre el alcance de la iniciativa.
Concientización en Táchira
La actividad en San Cristóbal contó con una importante articulación entre la sociedad civil y los cuerpos de seguridad locales.
Sonia, directiva del Border Collie Club Táchira, explicó que el propósito central del evento fue “visibilizar y contar el trabajo de Tsunami, quien ha trabajado por muchos años en búsqueda y rescate, lastimosamente como en nuestro país no tenemos cultura de conocer que este trabajo también se hacía aquí”.
Añadió que la meta es concientizar a la sociedad sobre el verdadero valor de los animales, sus capacidades y destrezas, las cuales pueden salvar vidas humanas en momentos críticos.
Este encuentro afianzó el trabajo en equipo y la alianza estratégica entre el Border Collie Club Táchira y el centro K-SAR ECID, organización que ya cuenta con miembros activos en la provincia andina. La relación entre ambas instituciones ya había sumado un antecedente previo cuando sostuvieron una primera actividad formativa con Jorge Beens antes de que ocurriera la emergencia telúrica.
A este esfuerzo de formación regional se suma la labor de adiestradores locales y organismos de respuesta. Alejandro Cegarda, adiestrador canino con más de una década dedicada a tiempo completo a la educación canina en el Táchira e integrante del club, se encuentra preparando a cuatro ejemplares destinados a labores de búsqueda.
Cegarda trabaja de la mano con el capitán Eliceo Arellano, director de la Brigada Canina del Cuerpo de Bomberos de San Cristóbal, en la consolidación de brigadas locales. Cegarda expresó que el adiestramiento de rescate es una vocación que demanda un enorme esfuerzo, disciplina y dedicación diaria. Comentó que, aunque actualmente existe escasez de personal capacitado en el área, en la región andina existe la visión, la proyección y la determinación necesarias para prepararse técnicamente y salvar vidas a través de la formación canina que se está afianzando en el Táchira. (Olliana González/Pasante ULA)













