Regional
Fe y Alegría prioriza la ayuda y la salud mental de venezolanos
sábado 4 julio, 2026
El grupo de educación popular creó un fondo de rescate junto a la Compañía de Jesús para asistir a las víctimas, mientras despliega un programa de ayuda psicológica a nivel nacional
Daniel Bueno
Tras el reciente doblete sísmico que sacudió a la Región Central del país, la prioridad de las organizaciones sociales trasciende el despeje de escombros. Es por ello que la red de Fe y Alegría, en alianza con la Compañía de Jesús, estableció un fondo financiero de emergencia y lanzó un exhorto directo a la comunidad exterior. El objetivo central es captar recursos, bajo estrictos estándares de transparencia administrativa, para sostener la reconstrucción integral de las localidades perjudicadas.
El impacto invisible de los sismos ha encendido las alarmas institucionales. Noelbis Aguilar, máxima representante del programa educativo en Venezuela, advirtió sobre los altos niveles de ansiedad presentes en la población escolar. En respuesta, la organización cambió el enfoque tradicional de atención: No solo brindarán soporte en la llamada “zona cero”, sino que extenderán un protocolo preventivo de abordaje psicoemocional a todos sus recintos en el territorio nacional, buscando mitigar el trauma derivado de la catástrofe.
“Para los estudiantes que están viviendo esta situación se está preparando todo un programa de atención socioemocional y psicoemocional, junto con la visita a donde ellos estén para brindarles apoyo, luego de haber vivido un episodio tan impactante como este”, declaró la directora en una entrevista radial.
En el terreno, la resiliencia comunitaria toma forma de escuela. La sede ubicada en Caraballeda, estado La Guaira, la cual logró salir ilesa de las sacudidas, abrió sus puertas de forma inmediata como refugio para las familias que perdieron sus hogares. Sin embargo, la directiva enfrenta el enorme desafío de mantener este espacio operativo en medio de la interrupción general de los servicios de agua potable y electricidad.
19 escuelas resultaron afectadas tras diagnóstico estructural (intertitulo)
Paralelamente a la labor humanitaria, los balances técnicos revelan una realidad que exige atención urgente. Tras las inspecciones realizadas por especialistas en ingeniería civil, se confirmó que 19 recintos académicos sufrieron averías moderadas en sus infraestructuras. Estas edificaciones requerirán inyecciones de capital a corto plazo y trabajos de reparación para que el retorno a la presencialidad sea completamente seguro para el alumnado y el personal.
Por otra parte, la red de centros de acopio, activada en el interior del país, priorizará la distribución de insumos básicos hacia los estados con mayores estragos como lo son: Aragua, Carabobo —con especial foco en Puerto Cabello—, Caracas y La Guaira.
El plan de contingencia también abraza al gremio docente. La institución se ha comprometido a gestionar alternativas habitacionales y sociales para aquellos maestros y trabajadores que quedaron sin techo o cuyas residencias fueron declaradas inhabitables.
Bajo este complejo panorama, la autoridad educativa confirmó que el cierre del actual ciclo académico será flexibilizado. Las evaluaciones y los procesos de promoción de los alumnos se adaptarán al contexto de emergencia, asegurando un acompañamiento continuo desde este momento hasta el arranque del próximo año escolar, con la premisa de que la educación y el apoyo humano no se detengan pese a la adversidad. (Daniel Bueno)
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