Regional
“Hay que estar en el sitio”
sábado 11 julio, 2026
El testimonio de Luis Salazar revela lo complejo de procesar lo vivido al reencontrarse con sus familias.
“Hay que estar en el sitio para ver todo lo que uno pierde en un momento que no tiene nada que explicar”, expresó conmovido Luis Salazar, funcionario de Protección Civil Táchira, al describir el impacto emocional de su reciente misión humanitaria.
Tras cumplir con una ardua labor de asistencia en el estado La Guaira, Luis Salazar, integrante del cuerpo de Protección Civil Táchira, regresó a su tierra natal marcado por la experiencia vivida. Salazar formó parte de un contingente de 64 funcionarios que fueron desplegados de emergencia tras los eventos sísmicos que sacudieron la región costera el pasado 24 de junio.
El retorno de estos héroes de naranja no solo estuvo marcado por el cumplimiento del deber, sino por una profunda carga emocional. Salazar, visiblemente afectado por los escenarios de devastación que enfrentó, confesó que esta vivencia superó cualquier expectativa profesional previa. “Es una etapa que no pensaba vivirla. Muy doloroso”, señaló el funcionario al intentar poner en palabras el peso de su labor en la zona de desastre.
La misión en La Guaira exigió de los funcionarios no solo destreza técnica, sino una gran resiliencia psicológica. Al ser consultado sobre sus sentimientos tras la vuelta a casa, Salazar destacó que, a pesar del dolor presenciado, el reencuentro con sus seres queridos es su principal refugio. No obstante, la magnitud de la tragedia dejó una huella persistente en su discurso: “Hay que ser fuerte y amar la familia”, reflexionó con pausa.
Durante su despliegue, el equipo de Táchira trabajó incansablemente en la prestación de servicios y apoyo a las comunidades afectadas. Sin embargo, al preguntársele sobre los momentos específicos de rescate o las vidas que logró ayudar, el funcionario prefirió el silencio, evidenciando el impacto traumático de la labor de campo. “Eso no se puede… no tengo la fuerza. Gracias”.
Para Salazar, el regreso no es solo el fin de una comisión, sino un recordatorio de lo que realmente importa tras enfrentar la pérdida ajena. “Contento por estar con mi familia”, concluyó, reafirmando que, tras la tragedia, el hogar es el único sitio donde se puede comenzar a procesar lo vivido. // Maryory Bustamante










