Regional
Homenaje a los guardianes de la memoria
lunes 2 febrero, 2026
Con un acto especial se celebró el Día del Cronista Tachirense
Un meticuloso recorrido por la vida y obra de los tres cronistas de San Cristóbal que lo antecedieron, realizó Luis Hernández Contreras, durante el discurso que ofreció en el acto central del Día del Cronista Tachirense.
La actividad se cumplió en la biblioteca “José A. Guerrero Lossada” del Ateneo del Táchira, donde se congregaron los miembros de la Asociación de Cronistas que preside Walter Márquez. Como invitados especiales asistieron el presidente de la Academia de Historia del Táchira, José Antonio Pulido y la ex presidente de esta organización, Inés Ferrero, así como el presidente de la sociedad Salón de Lectura, Edgar Velandia Parra.
La alocución del doctor Hernández giró en torno a tres personajes que dedicaron parte de su existencia a recopilar importantes pasajes de la historia de la capital del Táchira para la posteridad.
El rubiense Rafael María Rosales, primer cronista de San Cristóbal, designado el 29 de enero de 1951, de quien señaló que su vida fue de superación, perseverancia y a quien su amor por la lectura lo hizo formarse se manera autodidacta.
“Escribió entre sus últimas producciones “El mensaje de La Petrolia”, “Imagen del Táchira”, “Ojeada al desarrollo tachirense” y “Siempre la Tachiranidad”, además de poemarios y ensayos. La Municipalidad de San Cristóbal lo condecoró con el Emblema de Oro de la Ciudad en marzo de 1990, fue nombrado Hijo Ilustre de Junín en 1996 y recibió un homenaje del sector cultural en diciembre de 1997 en la sede de la Dirección de Cultura del Estado. Dejó más de 40 libros publicados, folletos, ensayos y una cantidad enorme de artículos de prensa diseminados en la prensa nacional y regional. Fue una voz de la conciencia tachirense”.
Marco Jesús Figueroa Suárez, nativo de San Juan de Colón, quien ejerció desde 1955 a 1958 el cargo de cronista. Estuvo vinculado a la historia del periodismo regional y fue secretario de actas y correspondencia de la primera junta directiva de la Asociación Venezolana de Periodistas, Seccional Táchira, presidida por Carmen Aurora Carrillo, directora del diario “Vanguardia”.
“Publicó esporádicamente en la prensa tachirense, particularmente en “Diario Católico”, temas de historia regional y acontecimientos relevantes para la región. Fue fundador del Centro de Historia del Táchira, miembro correspondiente de la Academia Nacional de la Historia y del Centro de Historia de Falcón. Recibió la Orden Andrés Bello, la Medalla de Honor de la Casa de la Cultura de San Antonio del Táchira y la Medalla del Mérito en el Trabajo. Redactor de “Vanguardia”, “El Centinela” y columnista de “Diario Católico” y de “La Esfera” de Caracas”. Falleció en 1974.
“Nadie ha amado más a San Cristóbal que este psiquiatra, escritor e historiador, que le ha cantado a la Villa de Maldonado los más emocionados versos dictados por su corazón de hijo agradecido. Nadie ha escrito más sobre esta ciudad, en sesudos libros y en la cuenta infinita de artículos de prensa publicados a lo largo de medio siglo. Ninguno como él ha hallado los misteriosos arcanos que rodean la vida de sus habitantes, desde la conquista hasta la contemporaneidad. Nadie le ha servido a esta capital con la pasión desmedida de su cronista, nombrado hace cincuenta años, convirtiéndose por gracia de Dios, en el más antiguo funcionario del Ayuntamiento”.
Así se expresó del cronista emérito, José Joaquín Villamizar Molina, cuyo periodo oficial data de 1959 a 2015.
“ Si una cualidad determina la recia personalidad del doctor Villamizar Molina es su talante de amigo, su contextura profesional, su compromiso de ciudadano, su infinita memoria, su sobresaliente calificación como estudiante, su resonante verbo, su don para improvisar en cualquier momento, su gratitud con los que se fueron, su admiración del ayer, su bondad de hijo, esposo, padre y hermano, su reciedumbre académica, su vocación de médico, su certeza de historiador, su amor a los libros, su admiración de la belleza y del arte, su inagotable pluma, su inmaculada fe de cristiano, su firmeza ante la adversidad, su incansable afán investigativo, su olvido ante la infamia, y su entrega resuelta a la San Cristóbal de sus amores”.
Seguidamente hizo referencia a una historia sistemática de la ciudad de San Cristóbal y al primer cronista oficial de Caracas, Enrique Bernardo Núñez.
Un homenaje a todos quienes cumplen la relevante tarea de ser los guardianes de la memoria histórica de sus municipios, para que este conocimiento perdure en el tiempo y sea referente para las próximas generaciones.



Destacados











