Regional
Huecos y filtraciones destruyen la avenida Lucio Oquendo
lunes 2 febrero, 2026

Es la vía que conduce hacia el Hospital Central de San Cristóbal. Según los vecinos, el desgaste del asfalto, por el agua permanente, dificulta el paso de emergencias hacia el principal nosocomio de la región
Bleima Márquez
La avenida Lucio Oquendo presenta notables signos de deterioro. El asfalto tiene múltiples huecos, de todos los tamaños, que dificultan el tránsito de los vehículos, entre los que destacan las ambulancias y otras unidades donde trasladan emergencias hacia el Hospital Central de San Cristóbal. Y es que el tramo más afectado coincide precisamente con el canal de acceso al principal recinto hospitalario del Táchira.
De acuerdo con los afectados, el flujo vehicular en este sector es incesante por su valor estratégico. Los conductores que trasladan emergencias desde la Troncal 5 utilizan esta vía como ruta principal. Estos usuarios transitan por la avenida Rotaria, atraviesan la calle principal de la Unidad Vecinal y desembocan finalmente en la Lucio Oquendo. El mal estado de este último tramo representa el obstáculo final y más peligroso antes de ingresar al hospital.
Ciria Medina, habitante del sector, describió el calvario diario que viven los residentes y conductores que deben transitar por esa importante arteria vial.
“La vía hacia el hospital está totalmente colapsada. Es increíble que las ambulancias deban frenar o zigzaguear para no dañar los cauchos en medio de una emergencia”, afirmó con preocupación y subrayó que el peligro para los pacientes críticos aumenta con cada sacudida del vehículo.
Sandra García dijo no entender la selectividad de los arreglos que vienen ejecutando en la zona. Contó que hace pocos meses, las cuadrillas de las instituciones públicas competentes ejecutaron labores de bacheo solo en el sentido contrario de la avenida, si el tramo más afectado está hacia el principal centro de salud de la región.
Un comerciante del sector, que omitió su nombre, recalcó que el problema lleva años sin solución real. “Bachearon el otro canal e ignoraron este, donde los huecos son más profundos y peligrosos”, aseguró el vecino y detalló que el tramo más crítico está después del antiguo Inavi, ahora Banavih, específicamente a la altura de la entrada de la calle 5 de la Unidad Vecinal.
Pedro Rojas, otro residente afectado, señaló que, meses atrás, todos los vecinos se sintieron confundidos y molestos. Explicó que primero hubo gran alegría, por la llegada de las máquinas, pero se transformó en decepción cuando el trabajo terminó sin tocar el canal más deteriorado.
Constantes filtraciones
Según relatan los vecinos, un factor determinante en la destrucción del asfalto es la presencia constante de agua en la calzada. Los vecinos aseguran que existe un bote de agua justo en el punto de mayor colapso. “Aquí siempre hay agua. Cada vez que medio arreglan, el líquido levanta la capa asfáltica y el hueco se hace más grande”, describió Medina y acotó que la temporada de lluvias frecuentes en la capital tachirense empeoran la erosión del terreno.
Las unidades de emergencia deben realizar maniobras bruscas y reducir la velocidad a niveles mínimos. Esta demora resulta crítica cuando se trata de traslados donde cada segunda cuenta para salvar una vida. Los conductores particulares también sufren las consecuencias, pues el impacto contra los cráteres provoca daños costosos en el tren delantero y los neumáticos.
Tras superar el tramo de los cráteres, aparece un nuevo obstáculo: Una serie de ondulaciones severas en el pavimento. Los residentes desconocen la causa exacta de este fenómeno, aunque sospechan del crecimiento de raíces de árboles o del desgaste extremo del suelo. Este relieve irregular produce un movimiento brusco y constante en los vehículos. Dicha vibración no solo compromete la mecánica de los automotores, sino que también pone en riesgo la estabilidad de los pacientes con cuadros clínicos delicados durante su traslado.
Los habitantes y usuarios de la avenida Lucio Oquendo solicitan una rehabilitación integral que ataque la raíz del problema, que podría ser el sistema de drenajes y tuberías rotas.
Destacan que un acceso seguro al centro asistencial más importante de la región no puede depender de reparaciones superficiales porque el agua destruye en pocos días todo el esfuerzo que hacen, por lo que piensan que es preciso un trabajo organizado en equipos donde participen los entes correspondientes para un trabajo a fondo. (BM)
Destacados











