Regional
Javier Tarazona: “La educación en el país es una tragedia”
miércoles 5 agosto, 2026
Durante la apertura de sus nuevos espacios, la organización no gubernamental presentó un informe detallado sobre el deterioro estructural, la deserción estudiantil y la vulneración de derechos en el sistema educativo venezolano
Bajo el liderazgo de Javier Tarazona, activista de derechos humanos y excarcelado político, se expuso la crítica realidad que atraviesa el sistema educativo venezolano. En las nuevas instalaciones de Fundaredes —Asociación no gubernamental venezolana dedicada a la defensa de los derechos humanos, la educación ciudadana y el monitoreo de la situación en zonas fronterizas— se realizó un encuentro abierto para presentar las cifras que corroboran que “la educación en el país es una tragedia”.
El derecho a la educación consagrado en la Constitución Nacional, está siendo infringido de múltiples formas. Así lo refleja el más reciente informe de la organización tras seis meses de investigación. Los hallazgos encienden las alarmas de los especialistas en la materia.
Mientras diversas comunidades rurales no reciben formación debido al cierre de 1.000 escuelas, la mayoría de los planteles de las aldeas en el territorio venezolano se encuentran en total abandono o presentan notorios niveles de violencia. Del total de instituciones nacionales evaluadas, un 60 % presentan un deterioro crónico o inoperancia absoluta, mientras que el 40 % restante operan en condiciones precarias.
Afectación estructural y abandono
Ante este panorama, Tarazona cuestionó: “¿Cómo es posible garantizar una buena enseñanza si las infraestructuras están colapsadas, faltan docentes motivados y no hay ni siquiera servicio eléctrico?” La escasez de bibliotecas, la falta de incentivos para los educadores e incluso la ruina física de los planteles han provocado que aproximadamente 2,8 millones de niños y adolescentes se encuentren en la actualidad fuera del sistema escolar, una realidad que el activista calificó sencillamente como “oscuridad para un país”. A esto se suman las 428 escuelas afectadas por los recientes movimientos telúricos, contexto ante el cual Fundaredes propone la instalación urgente de “aulas de emergencia”.
Del mismo modo, las condiciones socioeconómicas de Venezuela; caracterizadas por una marcada fragilidad estructural, la inflación, las migraciones masivas y la desintegración familiar, han impactado la salud mental de la población, incrementando de manera preocupante los pensamientos suicidas en un rango superior al 56,67 %. La incertidumbre lleva a los jóvenes a abandonar las aulas para incorporarse al trabajo informal en medio de una compleja emergencia humanitaria.
El informe resalta que la educación intercultural bilingüe es quizás el sector más afectado. De acuerdo con José Mejías, voluntario de la organización en comunidades indígenas, cuatro de cada diez estudiantes originarios deciden abandonar temporal o permanentemente su preparación por la falta de condiciones mínimas. Las crisis, la falta de infraestructura y la falla de los programas obligan al abandono.
La Constitución y sus infracciones
El activista afirmó que el país atraviesa desde hace casi tres décadas un “eclipse constitucional”. “El problema de este país es que no se cumple lo escrito en la Carta Magna. Las soluciones llegarán únicamente cuando la ley se respete de manera estricta”, enfatizó con autoridad Tarazona, quien además hizo un llamado al ministro de Educación, Héctor Rodríguez, a renunciar a su cargo tras considerar ineficiente su gestión.
También recalcó que el país tiene pendiente una discusión profunda sobre el modelo de enseñanza. Señaló que este año se deben dar los primeros pasos para debatir y elegir un proyecto educativo sólido, que defina claramente la carga horaria, el plan de asignaturas y el salario justo que debe percibir un profesor por su labor.
En este sentido, Fundaredes reiteró su compromiso de mantener sus puertas abiertas como un espacio para la defensa de la dignidad humana hasta que el reglamento mayor sea respetado. Anunciaron que en la nueva sede ofrecerán actividades de formación gratuitas y consolidarán un centro de pensamiento destinado a proyectar planes para la transformación del estado Táchira.
Tarazona concluyó señalando que, para superar la crisis, se requiere un acuerdo nacional que beneficie verdaderamente tanto a los estudiantes como a los educadores que imparten la enseñanza en las aulas. Y sugirió al Ejecutivo considerar e incluir las necesidades de los venezolanos en la agenda urgente para que estas sean tomadas en cuenta y solucionadas. (Oriana Vergara/Pasante ULA Mérida)












