Regional
La carretera de El Corozo se encuentra operativa
lunes 3 agosto, 2026

Luego de durar semanas incomunicados por la destrucción de ambos canales de vialidad debido a un fuerte aumento del caudal del río Torbes, las obras de infraestructura devuelven la conectividad a esta ruta tan importante para el comercio regional
La población de El Corozo funciona como el conector estratégico entre la zona Sur del estado Táchira y la ciudad de San Cristóbal. Este sector es un enlace vial para el eje metropolitano gracias a la Ramal 16, la cual sirve como arteria que facilita el transporte terrestre, el tránsito de la comunidad y el intercambio comercial de mercancías entre Venezuela y Colombia. Sin embargo, esta infraestructura sufre una vulnerabilidad constante ante las crecidas del río Torbes.
Los colapsos críticos registrados históricamente son provocados por emergencias climatológicas.
La afectación más grave y reciente ocurrió en junio del año pasado, catalogada por los habitantes como el escenario más destructivo presenciado durante los años que tienen viviendo en el sector. “El río arrasó con ambos canales de la carretera, dejando solo unos centímetros de paso. Fue una amenaza que duró más o menos dos meses y puso en alerta a toda la comunidad”, relató una residente de la zona.
Las fuertes precipitaciones de la temporada saturaron los suelos en los sectores El Corozo y Campo Alegre, provocando el socavamiento del 90 % de la vía que conecta hacia Santa Ana del Táchira, municipio Córdoba. Debido a la magnitud del daño, el tránsito quedó completamente restringido en un tramo de 200 metros en la calle principal, hasta que las autoridades intervinieron con maquinaria pesada.
Gracias a las labores conjuntas entre la Alcaldía del municipio Córdoba, la Gobernación del estado Táchira y diferentes ministerios, la arteria vial cumple más de siete meses en condiciones de transitabilidad. Los trabajos de recuperación se extendieron durante 16 semanas y se ejecutaron en tres fases claves para garantizar una rehabilitación estructural de larga duración desde el año pasado: Comenzaron con una fase de despeje bajo restricciones horarias en el mes de junio; un cierre total de tres días en septiembre para la canalización del río Torbes y la corrección de fallas de borde; y el asfaltado definitivo, en octubre.
Tras más de siete meses de culminada la obra, la ruta se mantiene en perfecto estado, evidenciando una superficie completamente asfaltada y demarcada. La infraestructura cuenta ahora con un muro ciclópeo de concreto que ayuda a la contención del terreno complementado por una berma de protección para la estabilización del talud. Este sistema fue diseñado para evitar accidentes, dar soporte al pavimento y permitir paradas de emergencia. Este proyecto fue diseñado para resistir futuras crecidas, resguardar el flujo de vehículos, manteniendo el cauce fluvial canalizado a una distancia segura de la calzada.
Vecinos y comerciantes de la zona afirmaron sentirse más seguros tras la intervención estructural, destacando que desde que realizaron las reparaciones no se han vuelto a registrar incidentes con el río, lo que asegura el libre flujo para el intercambio comercial hacia la zona sur del estado. (Oriana Vergara/Pasante ULA Mérida)












