Regional
Labor formativa en parroquia Nuestra Señora de la Luz
sábado 24 octubre, 2026
El misionero Alejandro Méndez se encarga de la instrucción de los proclamadores de la palabra y los ministros extraordinarios
Norma Pérez
Desde hace tres meses, el misionero Alejandro Méndez cumple con la valiosa labor de formar en la parroquia Nuestra Señora de la Luz a quienes tendrán la responsabilidad de ser proclamadores de la palabra y ministros extraordinarios.
Junto al párroco, presbítero Richard García, organizó esta actividad donde se instruye a quienes realizan este trabajo dentro y fuera de la iglesia, en el municipio Bolívar.
“El ministro extraordinario cumple una función hermosa, pues habla donde existe la necesidad. El sacerdote le pide auxilio donde haya una necesidad pastoral y, como sabemos, un solo sacerdote no puede asistir a todas las comunidades. Por esta razón ellos cooperan para atender los enfermos, a personas en situación de abandono o vulnerables y hacen el debido acompañamiento con la feligresía”.
Refirió que también se les forma sobre la caridad, el amor al prójimo, la entrega y la santificación que reciben por medio del ejercicio. Es el acercamiento a la comunidad que se encuentra en circunstancias adversas.
En cuanto a los proclamadores de la palabra, a estas personas les corresponde anunciar la lectura para cada día de la misa: “Nuestro señor Jesucristo se hace presente en la palabra. Su labor bajo las directrices de la iglesia hace un trabajo excepcional”.

Los participantes reciben formación en lo que respecta a leyes y se hacen ejercicios de pronunciación, les enseñan a tener confianza en sí mismos, y que pierdan el miedo a hablar en público. También, a preparar las lecturas con antelación y transmitir la palabra de Dios a los corazones más necesitados.
Con convicción firme, Alejandro Méndez dice que va donde lo necesiten. Antes de acudir a Nuestra Señora de la Luz, realizó dos formaciones en la parroquia Santa Lucía, ubicada en Rubio; así como en la parroquia Santa Cruz.
“Este trabajo lo desarrollo bajo el respeto y obediencia a la parroquia Santísimo Sacramento, del sector Los Palones en Junín, la cual está a cargo del presbítero José Alirio Zambrano. También, en las comunidades de Emaús en la Basílica San Antonio de Padua y en la parroquia La Sagrada Familia. Donde me llamen y haya un requerimiento de formación como apologista, siempre voy a estar como misionero”.











