No hay listas de precios y mucho menos precios justos

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Apenas sobre un pizarrón deleble o con pequeños rótulos se le indican a los compradores el precio del día. (Foto/ Tulia Buritica)

Aunque hay una gaceta emitida por el Gobierno Nacional sobre precios justos, y la alcaldía de San Cristóbal se ajustó a la misma a través de una resolución de carácter obligatorio, parece ser que muy pocos comercios se animan en cumplirlas, y si lo hacen, las aplican “a su manera”.

Los productos cárnicos brillan por su ausencia, aunque los precios oficiales están debidamente exhibidos (Foto/ Tulia Buriticá)

El “fijar” precios parece que no se aviene con una economía muy dinámica que día a día va marcando nuevos valores, una escalada que tal vez la abstinencia del comprador podría frenar, aunque nada de eso parece importarle al comerciante pues nunca falta quien por extrema necesidad se entregue a la “oferta” del día.

El alcalde Gustavo Delgado el día lunes dio a conocer la resolución 386, mediante la cual se conmina a aquellos comerciantes que operan dentro de los mercados municipales y nacionales a poner en lugar visible una lista de precios, que en nada debería diferir a la que presentó el Gobierno en Gaceta Oficial.

Pero un pequeño recorrido por los mercados municipales demuestra que la lista de precios no es muy frecuente, y que los productos de primera necesidad lejos están de la regulación –apenas la lista oficial incluye ciertos alimentos y artículos para el hogar, y más lejos aún está la paridad entre el precio en efectivo y el precio por punto.

Por ejemplo, mientras la caraota se ajusta el kilo a los 72 bolívares oficiales, por el arroz partido se pide 35 en efectivo y 60 por punto, cuando se especificó que se cobraría 42 Bs.S por el tipo 1. Por el frijol por kilo se cobra 80 Bs.S, aunque se supone que lo “justo” sería 24 Bs.S.

Pero sin duda lo que más pesa en el bolsillo a la hora de adquirir productos de la canasta básica son los víveres y es así, que por punto por un kilo de lechosa se pide entre 80 y 100 Bs.S; por un kilo de parchita, 80Bs.S, por un kilo de pimentón, 100 Bs.S; por un kilo de tomate 200 Bs.S; por un kilo de guayaba, 40 Bs.S, por un kilo de plátano, 40 Bs.S, y por un kilo de zanahoria entre  40 y 50 Bs.S.

Los comerciantes que se proponen a ser legales, y no quieren ser agarrados in fraganti se hacen de sus trucos para exhibir los precios con papelitos adheridos con cinta, post-it o mediante el uso pizarras delebles, por lo que no resulta difícil cambiarlos a discreción de ser necesario. Los únicos letreros verdaderamente  fijos son los que rezan: “si hay punto” o “no hay punto”.

No hay carne

La carne sigue brillando por su ausencia en los puntos de venta de los mercados municipales, y como nota irónica en letra grande aparece el precio de 90Bs.S, como para que en ningún momento se dude que los carniceros obedecen a la ley.

A pesar de tener sus expensas completamente vacías –raramente se ve el cochino- los carniceros dicen que no cierran sus negocios y que de un momento a otro ganaderos y gobierno llegarán a un acuerdo sensato.

Lista de precios obligatoria

De todas maneras, la regulación nacional y municipal sigue vigente, y como anunció este lunes el alcalde Gustavo Delgado “se ordena a los vendedores de los mercados públicos municipales y otros entes de servicio colocar a la vista de los consumidores la lista de precios de productos acordados a fin de garantizar el derecho de la información y el pago justo, so pena de la apertura de los procedimientos administrativos a esos locales”.

De otra parte se conmina a  los coordinadores regionales a hacer cumplir la ley tanto en mercados públicos como en municipales.

Afirmó Delgado que  “esta resolución se da porque vemos cómo hay algunas personas que dentro de los mercados están abusando; esta resolución prohíbe de una vez por todas que un precio de un producto sea diferente si se cobra por efectivo o por tarjeta de crédito.

De esta manera la alcaldía apoya al cumplimiento de la Gaceta que emitió sobre la regulación de los precios. Nosotros estamos dando el ejemplo a algunos voceros que hoy salen con declaraciones trasmochadas pidiendo mi renuncia, cumpliendo con trabajo con esfuerzo, y convocamos a los representantes del sector oficial a que se incorporen al trabajo que estamos haciendo”

Agregó que quien quiera hacer una denuncia lo puede hacer a través de la oficina de su despacho, o la de Dirección Empresas Públicas.

Acotó que “la alcaldía sin hacer alarde, sin movilizar centenares de funcionarios policiales, sin atropellar a la gente, estamos educando diciéndoles  a los comerciantes cómo deben exponer la lista de los precios y cómo deben tratar al ciudadano”.

Freddy Omar Durán