Pescaderías preparadas para asumir reto de venta durante la Semana Santa

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Si bien hay suficiente pescado para ofertar en Semana Santa, el monto no se compara al de otros años.

Aunque ya la iglesia descartó censurar el consumo pecaminoso de la carne, incorporar el  pescado a la dieta de Semana Santa, la cual se cumple siempre y cuando el presupuesto familiar lo permita.

Una tradición de ribetes sagrados, por el profundo significado que guarda el pez con la cristiandad; pero también nutricional, porque al producto se le ha reconocido atributos benéficos para la salud, en tanto  presentan un contenido calórico bajo, son buena fuente de proteínas, aportan vitaminas hidrosolubles y liposolubles, así como minerales; y  muchas especies son ricas en ácidos grasos Omega 3, indispensable para las funciones cardiacas y cerebrales.

Para asumir esa tradición, los expendedores del producto dicen están ya preparados con una existencia suficiente, aunque no de las dimensiones que ha caracterizado otros años. Si la luz y el punto electrónico, y la tenencia de efectivo ayudan, esperan que el mercado reaccione como de costumbre lo ha hecho para esta temporada, aunque guardan sus reservas sobre lo que vaya a suceder.

En el punto de distribución y principal mercado de pescados de San Cristóbal y el Táchira, en el sector Madre Juana, colindante con la avenida Simón Bolívar –conocida como avenida  Marginal del Torbes-, no escaseaban las ventas; aunque los clientes eran muy pocos, no obstante, se espera que la cantidad de estos últimos mejore desde mañana. El viernes era de expectativa por la llegada de más mercancía, y por supuesto, más compradores.

Se reporta una baja en la existencia del 80 por ciento, en comparación con épocas en que los depósitos estaban full de pescados, ya viniesen éstos en estado fresco, congelados o salados.

El presidente José Rincón, presidente de Acutranspet, invitó a los consumidores a continuar la tradición, y que para ello se trabaja con precios que en vez de espantar la clientela, le permita continuar con la tradición.

Variedad de precios

Desde la sardina a 1500 el kilo, hasta el bagre que ronda los 12 mil bolívares; existen opciones intermedias como la guabina, la palometa, y el caribe a 2 mil  500, o la curbia y el coporo en alrededor de los 6 mil bolívares.

Y es que los mercados populares se han convertido en prácticamente la única alternativa para adquirir pescado, quedando en el pasado, la ida de compras a los supermercados para adquirir la sardina o el atún enlatado.

Por supuesto, problemas como la crisis económica, el colapso del sistema eléctrico, la falta de efectivo, y el intermitente funcionamiento de los puntos electrónicos se han confabulado para golpear al sector; pero no son los únicos. La inseguridad ha hecho más difícil la movilización del pescado: muchos camiones han sufrido saqueos en poblaciones como San Carlos, Barinas y Cumana.

Graves problemas

De otra parte, abastecer a esos camiones de gasoil o gasolina ha representado un inconveniente, nada minúsculo. Los obstáculos también han sido propiciados por medidas gubernamentales, como la decisión del mandatario regional de Apure de no dejar pasar los cargamentos fuera de los linderos de su estado, por lo que muchos para llegar al Táchira deben desviarse para salir por Tinoco.

Los negocios de Madre Juana ponen su optimismo para que la Semana Mayor les sea bendita, como así ha venido siendo; pero también van a ver hasta dónde aguantan tanta crisis, y no tengan que tomar la terrible decisión de cerrar. No cuentan con plantas eléctricas, y esto representa para ellos una hándicap, que han suplido con cuartos fríos bien apertrechados de hielo.

Rincón fue algo escéptico a la hora de ser inquirido sobre la posibilidad de asistencia económica y técnica del Estado al sector; pero si un milagro sobre el particular obrara les gustaría que se concentrara el dotarlos de más cuartos fríos y plantas eléctricas.

Freddy Omar Durán