Regional
Sobrecarga eléctrica amenaza a la comunidad del Barrio Bolívar
miércoles 8 julio, 2026
Habitantes de este sector de San Cristóbal se ven afectados de manera directa por una situación eléctrica que se ha convertido en algo insoportable. Denuncian que la falta de mantenimiento en el cableado y el aumento poblacional mantienen colapsado el sistema de energía. Exigen la intervención de Corpoelec y empresas de internet ante el riesgo de caída de los postes.
La avenida principal del sector Tocoroma, en el Barrio Bolívar de San Cristóbal, registra cortes de energía eléctrica con tiempos extensos de duración y muy pocos días de tregua. Aunque los residentes conviven con deficiencias en el servicio desde hace una década, la situación empeoró durante las últimas tres semanas, incluso han durado hasta tres días continuos sin electricidad.
De acuerdo con fuentes comunitarias, el problema técnico radica en una sobrecarga en la cuadra. Vecinos afirman haber presenciado chispazos originados en las guías pasacables que terminan quemando las guayas, lo que evidencia que la demanda actual de corriente supera la capacidad máxima del circuito.

La preocupación del día a día
Esta crisis obliga a los usuarios a comprar únicamente lo necesario para el consumo diario, evitando el riesgo de perder los alimentos. La semana pasada enfrentaron un apagón de 24 horas consecutivas que interrumpió la cadena de frío, obligando a las familias a desechar la comida.
“No se puede dejar nada en la nevera porque es posible que se dañe. Hace unos días lo que todavía estaba bueno se lo tuve que dar a mi mascota, y el resto fue a parar en una bolsa para que se lo llevara el camión del aseo. Nosotros vivimos más tiempo a oscuras que con luz. Gracias a Dios en mi casa tenemos un regulador, si no, ya se me hubiesen quemado los aparatos que tanto me costaron comprar”, exclamó un perjudicado del sector.
Los peatones deben exponerse al peligro de cables que cuelgan a muy baja altura, y temen que las estructuras de soporte colapsen. La mayoría de los postes de la zona sostiene un peso excesivo, que, con el paso del tiempo, los ha ido inclinando de manera peligrosa, amenazando con desplomarse sobre algún transeúnte, negocios, viviendas o automóviles.
Por otra parte, voceros comunitarios denuncian una irregularidad que se ha venido presentando de manera frecuente: las cuadrillas de la corporación eléctrica estatal asisten con mayor prontitud bajo mecanismos de autogestión forzada, lo que demuestra las fallas operativas en el sistema público general.

Afirman que esto no había sido un problema hasta ahora, pero se sienten cansados de cancelar por unos arreglos que no duran ni siquiera una semana.
“No importa que el dinero o el material deba salir de nuestros bolsillos, aunque en un país “normal” no se actúe de esta manera. Lo que queremos es solventar esto los más pronto posible, pero exigimos que las reparaciones sean duraderas, no que a los tres días debamos estar llamando de nuevo porque se volvió a ir la luz”, sentenció un habitante vinculado a la denuncia.
Ante la gravedad del escenario, los pobladores exigen que Corpoelec realice las evaluaciones pertinentes, reemplace el cableado deteriorado e instale un transformador para distribuir el voltaje de manera eficiente. Asimismo, extienden el llamado a las empresas de telecomunicaciones para que retiren las instalaciones de red que ya no está en funcionamiento, ayudando así a disminuir el sobrepeso estructural que hoy mantiene preocupados a la colectividad.
(Oriana Vergara/Pasante ULA Mérida)











