Regional
Stefanny: Joven invidente con cinturón verde y voz contralto
lunes 13 julio, 2026
La música la ha acompañado desde el vientre de su madre y, hace cuatro años, decidió formar parte de una escuela de Taekwondo
Jonathan Maldonado
Cuando apenas rayaba el año y medio de existencia, Stefanny Sánchez sorprendió a su familia al sacar las primeras notas del Himno Nacional en un teclado de juguete, escenario que no pasó desapercibido para sus padres que no dudaron en estimularla a cultivar su talento.
Stefanny es invidente. Ese escenario no ha sido ninguna limitante para ella. «El tema de la música inicia para mí desde la gestación, ya que mi mamá se colocaba siempre en su vientre un radio reloj. Y como yo era morocha de un hermanito, ella nos ponía música cuando nos notaba muy inquietos, mediante un programa que se llamaba Relax, que lo pasaban de 1:00 a 2:00 p.m.», relató la joven de 29 años.
Precisa que el parto de su progenitora fue prematuro. Tanto ella como su hermano nacieron de seis meses y medio. Stefanny logró salvarse, pero su hermano no, ya que no se le desarrollaron bien los pulmones: “En mi caso, pasé 19 días en incubadora”.
La música instrumental siempre ha estado ligada a la joven en vista de que sus padres se la ponían desde los primeros días de nacida. “La música para mí significa un arte de expresión y es una de las pasiones que llevo en mi vida y, sin duda, fue un talento dado por Dios”, asegura quien tiene varios familiares músicos: “También podemos decir que corre por mis venas”.
Multiinstrumentista con formación en grupos musicales
La hija de la frontera ejecuta instrumentos como el teclado, el cuatro, la guitarra, el violín, mandolina, tiple colombiano -que es como una guitarra, pero con 12 cuerdas-: #La flauta transversa es mi preferida del grupo de instrumentos de viento”.
Desde muy niña, Stefanny cantó en la coral de la escuela e integró el coro de Manos Blancas del Sistema de Orquestas de San Cristóbal. «Actualmente, estoy cantando en grupos como Vida y Armonía de Cúcuta, así como en Colosos de la Gaita», puntualizó la joven contralto, voz femenina que está en el rango de voces graves.
Otro punto que resalta, aunque no esté tan ligado a la música, es la tecnología: “Usted cualquier cosa si me enseña a manejar, con mucho gusto le manejo, ya que manejo computadoras, consolas, DVD, televisores…. Todo”.
Espaldarazos imprescindibles
El apoyo familiar ha sido imprescindible para Stefanny: “Al enterarse mi mamá de mi diversidad funcional visual, siempre ha creído en mí y, junto con mi papá, quien no está físicamente con nosotras desde hace dos años, han sido los pilares fundamentales en mi vida”.
Enfatizó que sus progenitores han sido quienes la han ayudado a salir adelante y a forjar cada una de sus habilidades. Para ella, el espaldarazo, tesón y persistencia de sus padres son clave en su crecimiento profesional y personal.
Cuenta que en su etapa de niña solo caía en cuenta que tenía esa condición cuando algún niño se le acercaba y le decía: “Tú eres cieguita”. Asevera que nunca se limitó a correr y a saltar como cualquier niño: “Mi mamá me fue hablando y me enseñó a escribir y a leer en el método de puntitos, que es el braille”.
Otra pasión: ¡El Taekwondo!
Stefanny Sánchez es la única mujer con discapacidad visual que integra en el país una escuela de Taekwondo. Aunque lleva cuatro años practicando el arte marcial, asegura que desde niña ha estado ligada a la disciplina por las películas que veía.
«Siempre me veía las películas del Rey David. Eran las versiones animadas, y cuando él peleó con Goliat me gustó mucho la parte en la que él desenvainó la espada», señala al bromear que, en la escuela, sus compañeros decían que golpeaba muy duro.
Además, rememoró la anécdota de un primo en Barinas que entrenaba karate: “Estábamos los dos entrenando en su casa y, pese a que le gané la pelea, la mano derecha, por no hacer una técnica correcta, me la abrí. De ahí, a mi mamá le daba temor de que yo practicara artes marciales, pero seguí alimentando esta pasión con los videojuegos”.
Su meta, dentro de esta disciplina: “Incentivar a muchas personas que son como yo, a nivel nacional e internacional, para que puedan estar en este tipo de artes marciales, ya que actualmente solo es permitido en judo”, recalca al mostrar con orgullo la medalla que ganó hace tres años en un nacional celebrado en Trujillo.
Frente a estos escenarios, su vida está cargada de sueños por los que continúa trabajando: Lograr llegar a los juegos paralímpicos, ser productora musical y llevar su música a varios países del mundo.
«Nunca he sentido que la discapacidad visual ha ido una limitante, pues siempre me han motivado con un ‹sí se puede salir adelante. Tú eres capaz›. Esas palabras me han marcado para bien. Siempre he sido persona de que, si me caigo, me levanto», soltó a modo de colofón.











