Regional
Urgente dragar “La Guarapa” para evitar tragedia en Cordero
miércoles 10 junio, 2026



Freddy Omar Durán
“Con el ojo afuera no vale santa Lucía”. Eso le corresponde con justicia al sector La García de Llano La Cruz, municipio Andrés Bello, en el que se puede evitar la pérdida de viviendas si la quebrada que les colinda se draga.
Desde sus casas se puede ver el problema que no les permite una vida tranquila. Pero también la solución, pues a la quebrada La Guarapa bastante ribera le queda para tomar por allí su cauce y arrimarse más a la zona boscosa que a la residencial.
Alrededor de 10 viviendas están en peligro inminente, pero otra veintena más podrían entrar en la fatídica cola si no se actúa a tiempo.
La alta sedimentación producto del desbarrancamiento del cerro al otro lado, la poco controlada explotación de la arena, una tubería que en verano expulsa una cascada y en invierno un torrente, y una naciente que cambió su curso por efectos de la geología, le han brindado desvío y caudal de peligrosas dimensiones.
La situación lleva como dos años, y eso se ha denunciado en las oficinas municipales y regionales, de las que solo se ha salido con tibias respuestas. Sin embargo, la pasada semana se encendieron las alarmas cuando una edificación usada como área común para departir mientras se cocinaba a la leña y se disfrutaba del paisaje, se hundió completamente.
De inmediato los vecinos levantaron un cerco y con los mismos ladrillos del derruido bohío demarcaron un precipicio de unos diez metros, previniendo que un niño o alguien distraído se vaya por ahí y, de paso, contener las aguas lluvias en bajada que puedan socavar aún más el barranco.
Idalia Molina reside en La García hace dos décadas y hasta los momentos no había padecido una angustia similar, que solo verá algo calmadas cuando se tomen medidas preventivas y se contenga la acción destructiva de La Guarapa.
“El naciente nos reventó por otro lado del cerro y eso baja agua como usted no tiene idea, además el tubo de cloacas que usted ve ahí flotando y botando aguas negras hace más de un año lo hemos reportado para que lo arreglen y nada”, explicó.
Este martes se vio relativamente calmado el caudal, y eso será así hasta que las lluvias lo alboroten y puedan elevarlo unos cuantos metros más y de paso acicatear su labor destructora, a la que contribuye todo el material que arrastra consigo, mucho del cual son inmensas rocas que terminan armando una especie de dique.
La petición por las palas mecánicas ha sido reiterada porque fuera de sus recursos está contratar un operador cuyo cobro diario puede pasar los 150 dólares en una labor que al menos una semana se echa.
Elías Carrero, con mucho esfuerzo hace más de 17 años adquirió una vivienda que contaba con un terreno en la parte trasera, hoy transformado en barranco, sobre el cual pende su tranquilidad y la de su esposa. Si la pierde hoy en día, volver adquirir una seria imposible, pues ya ha transcurrido un buen trecho de su vida productiva.
“Queremos pedir a los organismos competentes que nos puedan dar la mano para que la quebrada pueda tener su cauce y no nos dañe las casas. Esto tenía como diez metros más al fondo, y yo sembraba guineos y otras matas. Lo único que me queda como propiedad es la pura casa y rogar que no se me caiga”.
María Romero, hace 54 años fue una de las pioneras de La García, y en este largo tiempo siempre permaneció confiada de que nada malo le traería la cercanía de la quebrada. Se distraía mucho cuidando un jardín que se fue en el derrumbe. Ella recuerda que desde entre su vivienda y la quebrada mediaba un terreno parejo de varios metros y que mantenía la higiene en sus aguas.
Por su parte, Diego Ramírez, la puerta del sótano da directamente al barranco. Hace dos años en ese nivel de su vivienda era su departamento, que ya quedó inhabilitado. Cuando se derrumbó el solar, el estruendo lo obligó a salir corriendo de la casa junto a sus demás familiares, entre ellos su señora madre Mirta Rodríguez. Hoy ella sufre al sentir el caudal encrespado, que no solo lo escucha, sino que lo siente bajo sus pies cual movimiento telúrico.












