Vecinos de Propatria denuncian desorden en mercado de Dimo

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El mercado popular que se instala los días sábados alrededor de Dimo limita a los vecinos del sector el acceso a sus propios estacionamientos

Aunque opera desde ya hace muchos años, el mercado popular que cada sábado se instala en los alrededores de Dimo, en los últimos meses ha crecido, de un modo tal que resulta un dolor de cabeza para los residentes de sus adyacencias. Reinan el caos y el desorden.

Según denunciantes de la urbanización Propatria, las molestias han llegado al colmo, pues ya resulta imposible no solo tener ese poco de tranquilidad que todo hogar debería concederles, sino que incluso les impiden la salida y entrada a sus casas, sintiéndose prácticamente secuestrados.

Lo que tradicionalmente ha sido un mercado al aire libre que ha ocupado las calles a lado y lado, y la 4ta Avenida, aledañas a la sede de Corpointa, con un cierre parcial del transporte vial, ahora ha arropado casi cinco cuadras, desde el viaducto nuevo hasta la calle 6, y desde la 5ta avenida hasta la 3ra. avenida. Y no se trata de la toma de una acera o del lado de un carril, sino de la formación de al menos tres hileras de ventas en una misma calle.

Si durante años se ha polemizado mucho sobre la pertinencia o no de ese mercado popular, lo que sí resulta impostergable es la decisión oficial –venga desde instancia municipales, regionales o nacionales- de poner  un coto a la anarquización de los puestos, siendo los primeros afectados por la misma los vecinos del barrio Propatria.

Siendo la prolongación de la Quinta avenida un punto clave para el desenvolvimiento del tráfico en San Cristóbal, su obstrucción los días sábados, especialmente en el punto donde converge con la avenida 19 de Abril, viene a ser muy crítica para todo vehículo que obligatoriamente deba pasar por allí. Ante tal situación, al transporte público le queda “cuesta arriba” bajar o acarrear pasajeros, ya que ni el más mínimo resquicio les permiten los camiones, que hacen las veces de tarantines.

Hasta hace poco tiempo, el mercado popular se formaba en la madrugada del sábado y ya a las cinco de la tarde estaba desmontado. Hoy en día, desde el día jueves los primeros camiones ya están apostados y vendiendo mercancía. De otra parte, la función de ese mercado popular, y lo que lo hacía tolerable y aceptable por la comunidad sancristobalense en general, estribaba en ofertar víveres a buenos precios y en bolívares; pero hoy los negocios han sufrido tal diversificación que se ha convertido en una pequeña Parada -con compra y venta de divisas incluidas- en el corazón de San Cristóbal, donde solo los pesos, los dólares y los bolívares en alta denominación valen.

Un vecino de Propatria denunció que un intento de ingresar su vehículo al estacionamiento que le corresponde, le trajo un fuerte enfrentamiento con un vendedor, quien abiertamente le dijo que si no le gustaba, se mudara a Barrio Obrero, porque eso era de la comunidad, desconociendo el hecho de que él por décadas ha vivido en dicha urbanización.

La presencia de efectivos policiales en ese mercado popular poco o nada hace para ponerle orden a tanto caos, e incluso muchas veces han tenido que enfrentar actitudes desafiantes de quienes sienten que, en nombre de la necesidad y la crisis, pueden montar su emprendimiento por encima de la autoridad.

Pero los vecinos de Propatria no solo han tenido que sufrir el secuestro de sus espacios públicos, también la falta de iluminación los ha puesto en vilo. Quien por la noche o la madrugada decida transitar por esa “boca de lobo”, lo hace a su propia cuenta y riesgo.

 

Freddy Omar Durán