POR Daniel Pabón


Durante el último año y medio renunciaron a la Universidad Nacional Experimental del Táchira 61 docentes, 48 trabajadores administrativos y 23 obreros. Otro grupo, incluso mayor de 45 docentes, 113 administrativos y 26 obreros, pidió permisos no remunerados, que pueden ser entendidos como formas indirectas de renuncia. En total, 316 despedidas.

El rector Raúl Alberto Casanova Ostos ha dejado de utilizar el término de diáspora universitaria. Esto es peor. “Ya es huida del país para buscar nuevos derroteros que mejoren la situación socioeconómica personal y de grupos familiares enteros”, diferencia en el Foro de Diario La Nación el ahora profesor titular e investigador en Patología Apícola y, en otro tiempo, estudiante-fundador de la máxima casa del saber en el Táchira.

Viajaba todos los días de San Pedro del Río a la UNET hasta que pudo costear residencia en San Cristóbal. Aprovechó la primera huelga larga para irse a Maracay, donde aprobó el curso de vigilante de tránsito. Así, a su regreso se convirtió en estudiante de día y trabajador por las noches y los fines de semana. “Era duro”, recuerda. Ahora, desde otra posición también lo es.

A pesar de renuncias y permisos, Casanova representa a una universidad de personal altamente calificado, donde casi 90% de todo su recurso humano es profesional. Soñador de la UNET que él mismo vivió en los años 70, se impulsa a pensar en positivo, aunque a veces no sea portador de buenas nuevas.

El rector Casanova retratado por Prensa UNET.

—Viene (la semana pasada) de una sesión de rectores con el CNU en Caracas. ¿Trae buenas o malas noticias?

—Muy malas noticias. Y no son de ahora. Desde que empezamos la gestión, la única satisfactoria fue la aprobación de la carrera de Psicología. En esta oportunidad, por la situación muy irregular y muy difícil que vive el país, el tema presupuestario ha causado la imposibilidad de que ejerzamos las funciones académicas que requiere una universidad como la nuestra. Desde el 2004 el presupuesto de la UNET ha venido siendo reconducido y reducido, y este año lo aprobaron solo hasta el mes de marzo.

—Y el resto del año se cubre con créditos adicionales…

“Nos hemos convertido en pagadores de nómina”

—Pero el problema no es ese; el problema es que ni siquiera los recursos para providencias estudiantiles están llegando con la frecuencia que deberían. Nos hemos convertido en pagadores de nómina, porque para las funciones académicas, que son la base esencial de la docencia, la investigación y la extensión, no llega absolutamente nada.

—Pagadores de nómina, además, de unos salarios…

—…unos salarios miserables.

—Acaban de recibir una nueva tabla que actualiza los salarios. ¿Están conformes?

—No estamos de acuerdo con la forma como se hizo, por cuanto los gremios que involucran a nuestro sector universitario no fueron considerados. Tampoco esa tabla cumple con las expectativas de Fapuv, ni cubre lo que corresponde a la actual cesta básica alimentaria.

—A las universidades llegó la invitación a que la comunidad universitaria participe de la llamada Bolsa Universitaria Solidaria (BUS). ¿Qué opina?

“Pensamos que es una dádiva (la bolsa de alimentos)”

—No lo compartimos, porque lo que requerimos es condiciones mínimas de salarios justos. No estamos de acuerdo, pensamos que es una dádiva. Estamos haciendo el procedimiento para levantar la data y hacer una encuesta preguntando quiénes están dispuestos a recibirla o no. Esta es una actividad voluntaria y nosotros simplemente vamos a enviar esa información al Ministerio, como así lo piden ellos. Tampoco estamos coaccionando a nadie; quien la quiera recibir, que la reciba.

—Para oponerse a estas y otras medidas, la estrategia del paro, en el caso de los profesores, ha fracasado en años anteriores…

—No comparto las manifestaciones por esta vía, por cuanto siempre hay un perjudicado, que es el sector estudiantil, y detrás de ellos sus familias y la sociedad.

—¿No apoyarían entonces las autoridades un paro indefinido?

—Estaríamos de acuerdo siempre y cuando sea fruto de la unión de todos los sectores, porque es la única manera en que se podría presionar a un gobierno que tiene todo el poder en sus manos.

—¿Qué dejaría satisfechas a las universidades para cesar el conflicto?

“El tema de sueldos y salarios no es la bandera; el tema es de la autonomía universitaria”

—Creo que el tema de sueldos y salarios no es la bandera; el tema va mucho más allá, el tema es de la autonomía universitaria que ha sido violentada flagrantemente desde hace mucho tiempo, pero que en este momento se está profundizando mucho más.

—¿Por qué?

—Por el tema de corte social. Se nos está presentando una situación muy complicada que es el recurso humano, que se está yendo. Esta huida, como yo la llamo, está beneficiando a otros países, pero está afectando todo un sistema nacional.

—¿Qué tanto ha impactado en la UNET esta “huida” de recurso humano?

“Entre los estudiantes, estamos por el orden de 22 a 25% (de deserción)”

—En muchos aspectos. Numéricamente ha huido 16 a 18% de la nómina profesoral, llega al 20% en administrativo y es de 12% en obreros. Entre los estudiantes, estamos por el orden de 22 a 25%. Es muy doloroso, además, que la media de los estudiantes que se está yendo tiene promedio de 6,1 o 6,2 de índice académico, estudiantes buenos. Y, en el caso de los profesores, se nos van investigadores con más de 10 y 15 años de servicio, en cuya formación invirtió la universidad.

—A pesar de esto, ¿las clases se continúan impartiendo?

—Tratamos de mantener la universidad en funcionamiento para cumplir con el precepto constitucional de que la educación es de carácter público. La universidad no es solo dar clases; genera conocimientos, propicia el intercambio de ideas, está al servicio de la sociedad y forma recurso humano. En ese entendido, ¿por qué mantener la universidad abierta si los sueldos y salarios no son suficientes? Lo que hacen profesores, empleados y obreros es utilizar parte de su tiempo y de su intelecto para buscar otra fuente de financiamiento.

—¿Cuánto dinero les debe el Gobierno?

“Si no oxigenamos Sirca, va a entrar en quiebra”

—La estimación de insuficiencias hasta diciembre, calculadas al día de hoy, es de 114 mil 377 millones de bolívares. Por insuficiencias acumuladas hasta el mes de junio es de 29 mil 440 millones de bolívares. El problema radica en que dentro de estas insuficiencias están los temas de comedor y transporte estudiantil; hay una deuda que tiene el Gobierno con nosotros, pero nosotros la tenemos con la empresa rental Sirca. Si no la oxigenamos, va a entrar en quiebra.

—¿Qué tan lejos o cerca están de esa posibilidad?

—Son aproximadamente 230 personas que trabajan en transporte, comedor y mantenimiento de áreas. Si, solamente para comedor, el Gobierno no nos cancela 12 mil 79 millones de bolívares dentro de quince días, a más tardar, la universidad tiene que declararse en cierre técnico.

—¿Cómo está la flota de transporte?

—La UNET tiene 28 unidades, de las cuales 18 son operativas pero solamente 11 están activas. El miércoles pasado debieron salir nueve, pero apenas teníamos cuatro conductores porque también están renunciando: los sueldos no dan y el trabajo es muy duro.

—Ser el primer rector de la UNET egresado de la UNET, ¿supone una responsabilidad mayor?

“Procuramos alianzas hacia una mejor gobernanza”

—Sí. Mi propuesta al electorado en 2012 era de un cambio de la ruta que conduce a la verdadera universidad, no a la universidad dadora de clase, sino a la que va mucho más allá, la que se vincula con el sector productivo, con los gobiernos locales, con el sector empresarial y con alianzas hacia una mejor gobernanza dentro de la institución. Se trató de hacer, pero indudablemente con la dependencia financiera del Estado es imposible.

—¿Está la UNET, entonces, a punto de un cierre técnico?

—No quiero vaticinar ese aspecto, sigo pensando en positivo. Tengo fe y optimismo en la gente que está acá y en que debe ocurrir un cambio de políticas y de sistema.

 


 

Palabra de rector

Desde el 2014 la Contratación Colectiva Única generó unas tablas que desvirtúan los ascensos por meritocracia”.

 

Este sistema -se vislumbra- se agotó. No tuvo éxito y, en consecuencia, la sociedad y las organizaciones gremiales deben ir hacia la búsqueda de una estructura que garantice calidad de vida, desarrollo empresarial y agroindustrial y servicios básicos”.

 

Una universidad sin investigación no es universidad”.

El rector Casanova retratado por Prensa UNET

A finales del año pasado se llamó a concurso a 64 cargos y quedaron 32 desiertos”.

 

Propuse hacer una reunión del CNU en San Cristóbal para que vean la diferencia, lo que nosotros sufrimos aquí y para viajar a Caracas”.


 

EL DATO

La UNET también es insegura

El más reciente comunicado de la Asociación Venezolana de Rectores rechaza la inseguridad en las universidades. Incluye los hurtos de bienes como cableado de alta tensión, un banco de transformadores, fluxómetros y hasta piezas sanitarias en la UNET, así como invasiones y hechos delictivos a las unidades de producción. El reporte fue consignado al Min-Interior.