La lluvia en San Cristóbal se afronta con el mínimo equipamiento

423
Inspecciones, sobre todo, a orillas del río Torbes. (Foto/Prensa Alcaldía)

Un vehículo y dos motos, cedidos en comodato. Un par de motosierras, que ya llevan años en la faena. Estas son las principales herramientas de los 14 funcionarios de Protección Civil municipal para servir a casi 300 mil habitantes. Aunque enumeran sus limitaciones, sirven a diario con la misma vocación de siempre

 

Daniel Pabón

 

330

milímetros (1 milímetro equivale a 1 litro de agua de lluvia por metro cuadrado de superficie) es el promedio de junio para San Cristóbal.

 

 

Ahora es cuando falta período de lluvia. Empezó hace poco más de un mes y está previsto que se extienda hasta noviembre. La causa de que esté tan copioso tiene relación con una situación atmosférica que se presenta al norte de Colombia y que, por actuación de los vientos, se traslada al Táchira y particularmente a su área metropolitana.

Protección Civil San Cristóbal tiene diagnosticadas las principales zonas de alto riesgo de la capital: barrio Rafael Moreno, barrio El Río, sector La Playa, barrio Eleazar López Contreras, Las Lomas y barrio San Francisco donde, en junio, hubo seis viviendas afectadas. Del mismo modo, la parroquia rural Francisco Romero Lobo.

No es tanto que el Torbes se mete a sus casas; muchos vecinos saben que son ellos quienes se han metido a las riberas del río, diferencia el director de Protección Civil San Cristóbal, Ronald Zerpa. “Unas personas son conscientes, otras no”, balancea, al enmarcar que esto se desprende de una situación macro de falta de planificación urbana, situación país y otros factores.

La mayoría de estas comunidades son adyacentes al Torbes, el gran río marrón de San Cristóbal donde desembocan por lo menos una decena de quebradas que nacen en las montañas del parque nacional Chorro El Indio, el gran pulmón verde, y que atraviesan toda la ciudad. Ameritan más atención los afluentes de La Castra, La Bermeja, La Carora, La Parada, La Blanca y La Chucurí, señalados todos en un mapa del tamaño de una pared en su sede.

Por citar un caso, hasta 90 % aumentó el pasado lunes el caudal de la quebrada La Parada en el tramo de la entrada al barrio La Guaira, según datos de Protección Civil estadal.

Esas vías-lagunas

Igualmente han sido identificadas las calles y avenidas más transitadas que, en época de lluvia, suelen presentar anegaciones y comprometen la movilidad. En una reciente etapa de mantenimiento de drenajes, alcantarillas y sumideros los funcionarios municipales extrajeron más de 400 mil kilos de sedimentos; una cantidad equivalente a la totalidad de los desechos y residuos sólidos que genera la villa cada 24 horas.

Son estas la avenida Universidad en los alrededores del Velódromo J.J. Mora, detrás de la sede del IUT y la nueva intersección con semáforo de la avenida Ferrero Tamayo, así como tramos de las avenidas Rotaria y Marginal del Torbes.

Las acciones están siendo enmarcadas en el Plan Estratégico Municipal Prelluvias 2018 de la Alcaldía de San Cristóbal, constituido por el Cuerpo de Bomberos, la Policía Municipal y Protección Civil local además de las direcciones de Infraestructura y de Servicios Públicos de la municipalidad.

En Venezuela hay quien prefiere no hablar de los períodos seco y lluvioso, porque en el seco también llueve. Por eso, algunos hablan de temporada de lluvias y de menos lluvias.

Esta temporada de lluvias promete más agua: ya en mayo de 2018, por ejemplo, llovió más en San Cristóbal con respecto a mayo de 2017. “El nivel pluviométrico se ha incrementado”, observa Zerpa, al confirmar la percepción de varias comunidades. Prevén que siga siendo así. Pero, ante estos pronósticos, y en el contexto de una situación de déficit presupuestario de parte de todas las alcaldías del país, ¿cómo están equipados en San Cristóbal?

Lo que hay

Son 14 los funcionarios de Protección Civil San Cristóbal. Muy pocos, deberían ser más, coinciden entre ellos. Zerpa, que también ocupó la dirección del organismo hace ocho años, recuerda que entonces eran 24 en nómina, con otras condiciones, equipos e insumos.

Para los 14 ahora hay un solo carro y dos motos. Y no propios, porque las tres unidades de movilización las consiguieron en condición de comodato. Propia es una sola unidad que, lamentan, recibieron inoperativa de la administración municipal anterior.

La unidad-ambulancia ha sido cedida en condición de comodato por Protección Civil Táchira, el organismo del gobierno regional con el cual siempre trabajan de forma articulada.

Se trata de un vehículo necesariamente multiusos: a veces los funcionarios cesan en la operatividad de la ambulancia para hacer una inspección, aunque no sea el tipo de carro rústico indicado para recorrer, por ejemplo, la parroquia rural Francisco Romero Lobo. El par de motos, entre tanto, las tienen en comodato con la Policía Municipal.

Una de sus herramientas fundamentales es la motosierra. Las usan, por ejemplo, si se cae un árbol y obstruye la vía. Ahora cuentan con dos, que utilizan “para estrictas necesidades, con mucho cuidado” porque, como precisan, una cadena cuesta 42 millones de bolívares. Además funciona con una mezcla de gasolina y aceite, de los cuales cada litro sube de precio con frecuencia prácticamente semanal.

Requieren más motosierras, más cuerdas, mototrozadoras y nuevos equipos de comunicación, enumera Zerpa. “Hacemos un llamado a la dirección nacional de Protección Civil a que colabore con las direcciones municipales”, emplaza. “Lamentablemente en nuestro estado, en nuestro país, en un momento de que ocurra una emergencia relevante no estaríamos en capacidad operativa de dar respuesta”.

Del mismo modo, en materia salarial anhelan una posible homologación de sueldos porque, a la fecha, devengan un poco más de un salario mínimo.

Casa de servicio

Estaban sin sede. Esta administración del alcalde Gustavo Delgado se propuso recuperar y rehabilitar la antigua casilla policial localizada a la entrada del parque La Romera. Aunque pequeña, a esa casa ya se suelen acercar sancristobalenses que requieren la administración de tratamientos o tomas de tensión arterial, bajo los protocolos respectivos.

Zerpa agradece a la empresa privada, que los ha ayudado “de manera extraordinaria” con la concreción de la sede. También a los vecinos de La Romera, que los hacen sentir en comunidad. Cada vez más gente sabe que los puede contactar para cualquier duda o emergencia a los teléfonos fijos 0276-796.77.75 y 0276-599.37.69.

Allí funcionan a través de tres jefaturas: de Gestión de Riesgo, de Operaciones y de Educación.

El jefe de Operaciones, Omar Martínez, desglosa que ese equipo de profesionales se encuentra repartido en tres grupos de guardia capacitados para trabajar ante emergencias, atención prehospitalaria y hasta manejo de cuerdas en casos de rescates. Esto, durante las 24 horas del día.

El jefe de Educación, Jair Bustamante, invita, por su parte, a no arrojar los desechos sólidos a las quebradas de San Cristóbal, pero también a desarrollar la cultura ciudadana de no lanzar vasos y papeles a las avenidas porque, poco a poco, van tapando las alcantarillas. No se justifica que por el cauce del río Torbes, en el tramo del barrio San Francisco, han visto cómo la corriente lleva lavadoras enteras, cocinas viejas y potes de aceite. Parece increíble, pero hay gente que lo hace.

“Algunos piensan que botando una servilleta no pasa nada, pero si mil personas botan mil servilletas, eso va a generar una afectación o un colapso”, apunta el director Zerpa. Hasta para llevar mejor la temporada de lluvias resultan útiles las prácticas ambientalistas de reducir, reutilizar y reciclar.

Desde marzo y hasta junio, Protección Civil municipal sumaba más de 230 atenciones de emergencias. Entre sus proyectos se encuentra, incluso, la recuperación del parque La Romera, para lo cual están abiertos a la ayuda de la empresa privada.

“Estamos muy limitados, pero tampoco nos aferramos a eso; con las limitaciones que tenemos, salimos a cumplirle a San Cristóbal y así siempre lo hemos hecho. Cumplir con nuestro servicio es nuestra obligación y nuestra vocación”, dice Zerpa.

 

10

quebradas, aproximadamente, atraviesan la ciudad desde su nacimiento en Chorro El Indio hasta su desembocadura en el río Torbes.