Sucesos
«Una madre no se puede cansar»: Miyerlander lleva ocho años tras la pista de su hijo
miércoles 9 septiembre, 2026
Cada vez que Miyerlander Barreto va a almorzar, recuerda perfectamente la frase de su hijo: ‹mamá, guárdame comida, regreso en un rato». Ese rato se ha convertido en ocho años de búsqueda, en pocas respuestas y en mucho silencio e incertidumbre.
Andrés David Laguado Barreto desapareció un 19 de septiembre, pero de 2018 y con 24 años. El joven es oriundo del sector El Escobal, donde laboraba en la venta informal de combustible. Su trabajo lo desempeñaba cerca del puente internacional Francisco de Paula Santander, el cual conecta a la comunidad colombiana con Ureña.
Aunque la búsqueda ha sido bastante compleja, reconoce que con el paso del tiempo ha habido espaldarazos que alivian un poco la zozobra que padece a diario, sobre todo de otras madres buscadoras.
La única pista que llegó a tener es que su hijo estuvo ese día en el lugar donde solía retirar la gasolina que iba a vender. Ella fue hasta ese sitio y la respuesta que recibió fue lapidaria: ‹salga de acá. Acá nadie pregunta. Acá nadie sabe nada›.
Miyerlander es consciente del drástico viraje que dio su vida. «Una madre no se puede cansar», soltó mientras dejaba por sentado que cualquier desaparición rompe por completo un núcleo familiar.

Reina la ley del silencio
La progenitora asegura que en toda desaparición reina la «ley del silencio», pues nadie quiere hablar ni decir qué pudo haber pasado. En muchas ocasiones, predomina el temor.
«Yo le pido mucho a Dios que me preste la vida para seguir buscándolo. Han sido ocho años muy duros y con la promesa de que no voy a descansar hasta hallarlo», enfatizó la ciudadana.
Andrés David Laguado Barreto cumplió recientemente 32 años. Su madre añora volver abrazarlo y servirle ese almuerzo que el 19 de septiembre de 2018 dejó sobre la mesa. «No vino a comer. Sigo esperándolo».
Jonathan Maldonado
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