Deportes
Gran Venezuela: el origen del fútbol formativo en Michelena
lunes 26 octubre, 2026
La cancha de Santa Rita se convirtió en la primera casa futbolística de los michelenenses y habitantes de los municipios aledaños de la mano de la escuela de Gran Venezuela, que se convirtió en un trampolín para su crecimiento como atletas y personas.
Reinaldo Mora
En el césped de la cancha de Santa Rita, en el municipio de Michelena, cientos de niños van a formarse no solo como atletas, también como personas. Gran Venezuela, desde hace más de 3 décadas, ha visto niños y jóvenes crecer, que hoy en día transmite buenos valores de generación en generación.
José Gregorio Morales, coordinador, cofundador y entrenador en la escuela de fútbol Gran Venezuela, conversó con Diario La Nación, para hablar como ha sido la evolución de la institución que él dirige.
Eduardo Lara, junto a Morales, fundaron la escuela el 4 de marzo de 1992, donde comenzaron con las categorías de iniciación (teteritos, compoticas y mundialitos) y luego las categorías de desarrollo (preinfantil hasta juvenil).
Ante el crecimiento sostenido y con el propósito de optimizar la competitividad, hace una década la organización propició la apertura de un espacio alterno denominado Michelena Corazón del Táchira en 2016, dirigido por entrenadores formados en la propia cantera de Gran Venezuela para asumir las categorías de desarrollo (sub-12, sub-14, sub-16, sub-17 y sub-19). Con Michelena Corazón del Táchira, también surgieron Unión Atlético Michelena en 2018, y el año pasado fue creada Legionarios de Michelena.
Gran Venezuela cuenta con 60 niños aproximadamente, todos haciendo su vida en las categorías de iniciación, informó Morales.
Formación integral y labor social
Más allá de la alta competencia, el núcleo de la filosofía de Gran Venezuela reside en la formación de ciudadanos íntegros. Morales enfatiza que la prioridad es la iniciación y la competencia interna sana, postergando la presión de los torneos de élite para etapas posteriores.
Para lograrlo, la escuela implementa mecanismos de apoyo comunitario y escuelas para padres, exonerando de cuotas fijas a niños de escasos recursos y gestionando a través del comercio local incentivos y donaciones (“cajitas felices”) para los jugadores. Este sentido de pertenencia ha trascendido generaciones: profesionales en áreas como la ingeniería, la arquitectura, el derecho, la medicina y la carrera militar que se formaron en la institución hoy retribuyen a la escuela mediante servicios médicos voluntarios y aportes de material deportivo.
Michelena: exportadora de jugadores a equipos profesionales:
El proyecto de Gran Venezuela ha sido el comienzo para que jóvenes den su salto a la formación en equipos profesionales. Morales reconoce con mucha satisfacción cuando uno de sus dirigidos es tomado en cuenta tras buenas actuaciones en torneos estadales y municipales.
El michelenense Marcos Navas fue uno de los pioneros en dar el salto. Navas al llegar a la categoría Infantil B. jugó en un intercambio en San Cristóbal con la escuela 21 de julio. En dicho intercambio, estaban presentes entrenadores del Deportivo Táchira, que no duraron en tomarlo en cuenta para los entrenamientos de las categorías menores del Carrusel Aurinegro. Estuvo en el plantel del primer equipo en la temporada 2001-2002 bajo el mando de Walter “Cata” Roque.
Previamente, tuvo un paso por la ULA Mérida en la temporada 2000-2001, bajo la dirección técnica de Eduardo Borrero.
Recientemente hay jóvenes que siguieron los pasos de Navas. Salvador Torres, Miguel Tapias, Camilo Ramírez y Mathías Pacheco se encuentran actualmente en las canteras de Deportivo Táchira tras su paso por la escuela de Gran Venezuela.
Gabriel Mora, también tuvo pasantía por las menores del Carrusel Aurinegro desde la categoría sub 16 hasta la sub 19, posteriormente pasó al Caracas Fútbol Club y actualmente se encuentra en el Deportivo Lara.
Mora no es el único que ha pasado por las inferiores de los Rojos del Ávila, también se ha podido destacar Sebastián García, que actualmente forma parte de la cantera del cuadro capitalino.
Además de ellos, Valerio Pérez, capitán del combinado que quedó campeón nacional sub 12 en 2015 con Deportivo Táchira, también surgió de la escuela Gran Venezuela.
No solamente Gran Venezuela es el trampolín para los hombres, también ha sido de las mujeres. Antonella Morales ha sido la representante del género femenino en el último tiempo, estando en las categorías menores del conjunto atigrado.
Desde su fundación en 1992, el proyecto impulsado en la cancha de Santa Rita ha evolucionado hasta consolidarse como un referente deportivo en la zona. Hoy en día, tanto en sus categorías de iniciación como en el salto hacia las canteras profesionales, el trabajo de Gran Venezuela sigue marcando el desarrollo del balompié menor en Michelena.











