Economía
Carry Trade: cómo ganar con la brecha de tasas
martes 3 noviembre, 2026
Supongamos que un banco ofrece un préstamo de dinero a una tasa baja, del 1% anual. Y otra paga por ahorrar la misma cantidad con un beneficio del 8% anual. Esto abre la posibilidad de pedir el préstamo en el primero para depositarlo en el segundo durante un año. Al final de ese tiempo se puede recuperar el dinero, devolverlo pagando el interés y además conservar el 7% de interés como ganancia.
Esta es una de las estrategias más antiguas, respetadas y multimillonarias del mundo. Se la conoce internacionalmente como carry trade. No requiere de fórmulas complejas, se trata de pedir un préstamo en dónde el dinero es barato para hacerlo rendir en dónde pagan mejor.
Desde plataformas como Justmarkets Venezuela es usual notar que las cotizaciones no se mueven solamente debido a noticias políticas o a raíz de gráficos de velas japonesas. Detrás de escena existe una corriente de capitales institucionales que buscan diferenciales de rendimiento monetario todos los días. Su funcionamiento revela por qué ciertas monedas se mantienen fuertes durante meses, sin un motivo gráfico aparente. También, el cómo se puede aprovechar esa dinámica al operar en el mercado cambiario-
El corazón del mecanismo: la brecha de tasas de interés
Recordemos que la función de bancos centrales como la Reserva Federal de los Estados Unidos, el Banco de Japón o el Banco Central Europeo, es fijar las tasas de interés de referencia para sus divisas locales.
Dicha tasa oficial indica el precio base del dinero de ese país. Cuando una tasa es muy reducida, los créditos económicos y los rendimientos son mínimos. Si la tasa es elevada porque se trata de frenar la inflación, las deudas son caras, pero depositar es rentable.
El cruce de dos mundos en un solo contrato
Al comerciar un par de divisas, básicamente se compra una para vender otra. Cuando se vende una divisa que tiene una tasa baja, cercana a 0, para adquirir una que está respaldada por una tasa del 5% o del 6%, se obtiene un margen a favor.
En tanto se mantenga una posición abierta en el mercado, el intermediario acreditará periódicamente dicha diferencia neta en el balance del operador.
El cobro invisible: el swap positivo a tu favor
En la práctica, este beneficio se conoce como financiamiento nocturno o swap. Cuando cierra la jornada de Nueva York, y la posición sigue activa, el sistema liquida los intereses correspondientes al préstamo de una moneda, frente al rendimiento de la otra.
Cuando la ecuación matemática arroja un salvo favorable al operador, se produce el llamado swap positivo.
Ganar dinero sin necesidad de que el gráfico suba
Este enfoque tiene la ventaja de que no depende del movimiento del precio. La adquisición de un par con swap positivo favorable implica que, incluso si la cotización se estanca, la cuenta igualmente sumará intereses todas las noches a medianoche.
El tiempo deja de ser un problema y pasa a convertirse en un aliado que trabaja automáticamente a favor del balance positivo.
El protagonista histórico: el yen japonés
Un protagonista frecuente de esta estrategia ha sido durante mucho tiempo el yen japonés (JYP) Los prolongados períodos de deflación y el bajo crecimiento interno, ha hecho que el Banco de Japón mantenga por lo bajo sus tasas de interés. En muchos casos en cero y en otros incluso en negativo.
Debido a esto el yen suele ser la fuente de financiamiento elegida por los grandes fondos de cobertura globales. Los inversores suelen tomar préstamos de miles de millones de yenes a un costo bajísimo.
Seguidamente los convierten en dólares estadounidenses, australianos o en libras esterlinas. A continuación, los colocan en rendimientos en bonos soberanos, cuyos beneficios son más jugosos.
El impacto en los cruces de divisas
Esta entrada de capitales promovió el alza de cruces como USD/JPY o GBP/JPY durante mucho tiempo. Cuando millones de operadores venden yenes para adquirir monedas con una tasa mayor, produce tendencias alcistas y prolongadas, motivadas por el incentivo del cobro de intereses.
La trampa oculta: el riesgo cambiario y la puerta estrecha
A pesar de parecer una táctica infalible, el carry trade tiene también su talón de Aquiles. Se trata de la fluctuación del tipo de cambio.
Porque un 5% de interés anual no sirve de mucho si la divisa adquirida cae un 10% en semanas. Esta depreciación abrupta del par consume rápidamente el beneficio obtenido del swap. Al mismo tiempo genera pérdidas netas del patrimonio a menos que se logre gestionar a tiempo.
El pánico del desmonte masivo
Otro peligro tiene que ver con la posibilidad de que el banco central que ofrecía tasas bajas insinúe que amentarán. También está la posibilidad de que estalle una crisis internacional imprevista.
Cuando cunde el pánico, los grandes fondos desarman en el acto sus posiciones. Venden la divisa de tasa alta y vuelven a comprar la barata para cancelar el préstamo que solicitaron.
Estos cambios apresurados provocan giros violentos y caídas verticales que barren a los que operan con un apalancamiento desmedido.
Cómo evaluar esta estrategia con sensatez
El carry trade no es una llave inmediata a la fortuna. Es una herramienta de inversión que puede ser favorable a mediano y largo plazo-
La clave está en ejecutarla en entornos macroeconómicos, en el que las economías con tasas altas sean estables y mantengan una baja volatilidad. Lo ideal es combinar la operación con un stop loss técnico que actúe ante una caída imprevista en las cotizaciones.












