Frontera
A Socorro la violencia le arrebató dos hijos en Norte de Santander
miércoles 16 septiembre, 2026
De los 82 años que tiene Socorro Durán Sánchez, los últimos 27 han estado signados por el dolor de perder a dos de sus nueve hijos en manos de la violencia en el departamento fronterizo de Norte de Santander.
La octogenaria solo ha logrado darle cristiana sepultura a Florentino, quien desapareció en el año 2003 cuando se desplazó desde Cúcuta a Ocaña para trabajar en la fabricación de unos pupitres. En ese instante, la progenitora ya estaba tras la pista del cuerpo de su otro hijo, Reinaldo, desaparecido en 2001.
A Reinaldo, relata, se lo llevaron cuando salía a entregar la leche obtenida tras haber ordeñado las vacas en Tibú. «A él, supe, lo mató el paramilitarismo. Le exigían información sobre el paradero de su padre».
De este hijo, solo sabe que lo asesinaron, mas no ha podido brindarle un lugar digno, donde repose su cuerpo. En torno a Florentino, recalcó que, 11 años después, le entregaron una cajita con sus restos. Asegura que lo mató el Ejército, en un falso positivo.
«En ese tiempo, les exigían resultados. Entonces, agarraban a las personas, las hacían pasar por guerrilleros y las asesinaban», prosiguió al subrayar que tuvo la oportunidad de hablar con los verdugos de su hijo que están privados de libertad. No guarda rencor por ellos, ya los perdonó.
Limpiar sus nombres
Socorro integra el grupo de la Asociación de Madres Buscadoras (ASOMUB). En cada oportunidad o escenario, aprovecha para dar detalles de su largo y doloroso proceso.
Además de no desfallecer en la búsqueda del cuerpo de Reinaldo, quiere limpiar el nombre de cada uno, ya que eran hombres trabajadores, que ejercían sus oficios sin dañar a nadie.
«Hasta el 2001 a mí no me dolía ni una uña, pero luego de lo que pasó con mis hijos, me volví diabética, hipertensa, con insuficiencia renal, artrosis en la columna, pero miren acá estoy… Por mis hijos».
Jonathan Maldonado













