Frontera
¿Por qué?: la interrogante sin respuesta a 6 años de su desaparición
jueves 3 septiembre, 2026
Hay preguntas aún sin respuesta que la famila de Néstor Luis Peña se sigue haciendo a seis años de su desaparición. Con cada año que transcurre la incertidumbre acrecienta en el núcleo familiar, oriundo del estos Trujillo.
El 16 de mayo de 2020, en plena pandemia, Néstor Luis Peña Vielma, de 18 años, desparece en Cali, en Colombia, adonde se fue en busca de un mejor futuro. Sus parientes perdieron contacto con él y, a la fecha, pareciera que la tierra se lo hubiera tragado.
Su hermana, Nayrelvis Medina Peña, aseguró a Diario La Nación que el tiempo transcurrido ha hecho que la zozobra y la angustia se instalen en sus corazones, pues a cada momento resurgen preguntas como ¿qué pasó?, ¿por qué se lo llevaron?, ¿para qué se lo llevaron? «Necesitamos saber si está vivo y qué fue lo que pasó realmente».
Cuenta que en muchas ocasiones ha recibido llamadas en las que aseveran que tienen a su hermano en cautiverio, pero cuando exige una fe de vida, no envían nada, dejando por sentado que solo buscan extosionarlos, aprovecharse del dolor de un hogar.
El cambio que esto ha producido en su familia es radical, ya que la búsqueda no cesa en ningún momento. Confesó que, en varias oportunidades, ha estado a punto de perder la fe, pero su madre ha sido la fuerza para no desfallecer, pese a que es la más afectada.
«A veces uno mentalmente recae, pero yo miro a mi mamá tan fuerte, tan activa y uno vuelve y se levanta. Debería ser al revés, porque yo como hija es la que debo darle apoyo moral, pero ella es la que me lo da muchas veces a mí», subrayó la ciudadana de 36 años.
Néstor en la actualidad tiene 24 años. Nayrelvis lo visualiza con una famila, con hijos, quizás, y trabajando honradamente, porque «gracias a Dios somos una famila numerosa, pero honrada, bien criados por nuestra mamá».
Familia trujillana
La joven recordó que tanto su mamá, como ella y demás hermanos provienen de Trujillo. De ese estado andino, migraron a Colombia, como muchos, hace más de ocho años.
«Si alguien tiene retenido a mi hermano que, por favor, nos dé un señal de vida, que nos digan dónde está y cómo está. Sabemos que bien no puede estar, porque nadie en cautiverio lo puede estar. Queremos por lo menos una señal de vida», subrayó.
Medina Peña sueña con abrazarlo. «Aquí seguimos por usted, en esta búsqueda», soltó con la esperanza de que el vídeo llegue a manos de su hermano.
Jonathan Maldonado
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