Nacional
Apenas el 5% de los profesores de la UCLA recibió el bono de compensación
viernes 19 junio, 2026
La crisis en las universidades venezolanas ha alcanzado un punto de no retorno. Así lo denunció Débora Velázquez Valecillos, presidenta de la Asociación de Profesores de la Universidad Centrooccidental Lisandro Alvarado (Apucla) y miembro activo del Pacto Unitario de Gremios y Sindicatos del Estado Lara.
Tras los anuncios del pasado 1 de Mayo, las expectativas del sector se transformaron en una profunda decepción. Con cuatro años de salarios congelados frente a una inflación indetenible, la comunidad universitaria asegura que el Ejecutivo nacional volvió a «darle la espalda a los trabajadores».
El «bono de la exclusión»
Ante la falta de aumentos salariales reales, el Gobierno central optó por la política de bonificaciones. Sin embargo, lejos de ser un alivio, estos mecanismos han profundizado las desigualdades internas debido a su opacidad y carácter excluyente. De acuerdo con encuestas realizadas por Apucla tras las primeras entregas del bono de responsabilidad y prima de profesionalización, los resultados son alarmantes: «Solamente le llegó al 5% del universo de los profesores de la UCLA«, sentenció Velázquez Valecillos.
La dirigente gremial cuestionó duramente los criterios de asignación: «Cuando se habla de compensación, se supone que no debe haber diferenciación. Debe llegar a todos, independientemente del sexo, edad, estatus de activo o jubilado, o nivel académico. La necesidad es de todos, no de unos pocos».
Injusticia institucional y migración forzada de roles
La situación es especialmente crítica para un grupo de profesores titulares y de dedicación exclusiva con doctorados y posgrados que, por razones administrativas de la institución, pasaron a ser considerados personal administrativo. Por esta «etiqueta», quedaron completamente excluidos del beneficio. La discriminación también afectó al personal obrero y administrativo en general, obviando que dentro de estos sectores también existen profesionales con altas credenciales académicas.
Ante este escenario, los gremios ya han introducido documentos formales ante la Inspectoría del Trabajo, exigiendo una aclaración institucional sobre las variables utilizadas para otorgar dichas primas. «Esperamos que no se quede en la gaveta. La clase trabajadora no puede estar en el rincón», afirmó la vocera.
Fuga de talento y desmantelamiento de la academia
La asfixia presupuestaria y salarial está destruyendo el tejido institucional de la UCLA. Aunque las autoridades no manejan cifras precisas debido a la opacidad de los datos, las consecuencias son visibles en las aulas a través de renuncias masivas que provocan una pérdida irreparable de capital humano calificado. Asimismo, se evidencia una ola de cambios drásticos de dedicación, donde los profesores se ven obligados a reducir sus horas en la universidad para buscar ingresos en el sector privado y otras actividades externas.
«La academia progresivamente se está desmantelando y eso es lamentable, porque es en las universidades donde se construye el futuro», advirtió Velázquez. Finalmente, la presidenta de Apucla aseguró que la lucha gremial continuará firmemente en las calles y las instituciones, rechazando la sumisión: «Esperamos que nos recuerden como la persona que siempre alzó la voz, no como la que se cruzó de brazos», concluyó.
DIARIO EL IMPULSO
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