Nacional
Bajas coberturas de vacunación elevan el riesgo de enfermedades tras los sismos
miércoles 29 julio, 2026
Las bajas coberturas de vacunación en el país incrementan el riesgo de brotes de enfermedades entre las personas afectadas por el doble terremoto del 24 de junio, advirtió Elvia Badell, presidenta de la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría (SVPP).
En declaraciones ofrecidas al programa Háblame Bajito de Radio Fe y Alegría Noticias, la especialista recordó que la Academia Nacional de Medicina y la SVPP llevan más de una década alertando sobre la disminución de la cobertura vacunal.
“Las coberturas vacunales están escasamente llegando al 50 %, con zonas donde están en 20 % o 25 %. Somos el país de Latinoamérica que tiene más cero dosis”, afirmó Badell, explicando que un niño “cero dosis” es aquel que no ha recibido ninguna vacuna.
Sostuvo que esta situación responde a que el Estado no mantiene una política permanente para la compra de vacunas y que el país depende, en gran medida, de donaciones para abastecer los programas de inmunización.
La vacunación no comienza durante la emergencia
La pediatra aclaró que en medio de un desastre no se inicia un proceso de inmunización masiva, ya que las vacunas requieren mantener la cadena de frío, personal capacitado y la verificación del esquema de vacunación de cada paciente, documento que muchas personas pierden durante este tipo de eventos.
Indicó que las autoridades sí priorizan la vacunación de los equipos de rescate y la aplicación de toxoide tetánico a las personas heridas con riesgo de desarrollar tétano.
Agregó que, una vez instaladas en albergues, las familias deben retomar los esquemas regulares de vacunación de los bebés, que se aplican cada dos meses, y de los niños menores de cinco años.
Riesgo de enfermedades en los albergues
Badell alertó que el hacinamiento y las bajas coberturas vacunales favorecen la aparición de brotes de enfermedades transmisibles.
En este sentido, señaló que por las dificultades en el acceso al agua potable es importante controlar la hepatitis A. Igualmente, en medio de la temporada de lluvias proliferan las enfermedades respiratorias como influenza, virus sincitial respiratorio, covid-19 y tosferina.
Añadió que también es necesario garantizar vacunas contra el neumococo, el meningococo y el sarampión.
Hizo énfasis en que el hacinamiento en los refugios puede favorecer la aparición de una epidemia de tuberculosis.
La vacunación debe ser permanente
La especialista indicó que corresponde al Ministerio para la Salud organizar las cuadrillas de vacunación y llevar las vacunas a los albergues para prevenir estas enfermedades.
“En cualquier país que ocurre un desastre esto no preocupa porque se supone que las coberturas vacunales están establecidas (…), pero en un país como este, que tiene las coberturas tan bajas y a las personas hacinadas, imagínese lo que va a pasar”, expresó.
Pidió evaluar las condiciones de los albergues para garantizar una inmunización eficiente y segura.
A su juicio, las jornadas especiales de vacunación evidencian deficiencias en la prevención, ya que la inmunización debe ser permanente.
“Las jornadas de vacunación surgen cuando fracasa la prevención. Esa es la evidencia más clara de que no tenemos un sistema de salud estable”, agregó.
Hospitales con capacidad limitada
La presidenta de la SVPP aseguró que la respuesta sanitaria ante la emergencia se vio afectada por las limitaciones del sistema hospitalario venezolano, debido a que carecen de laboratorios, equipos de rayos X, camas disponibles, medicamentos, unidades de terapia intensiva y suficiente personal médico.
Por ello, calificó la ayuda internacional como indispensable y consideró que los hospitales de campaña, los medicamentos y los profesionales enviados por otros países cuentan con mayores capacidades para atender este tipo de emergencias.
Apuntó que los médicos trabajan con una elevada carga asistencial, mientras disminuye el número de residentes y especialistas con experiencia, lo que repercute en la calidad de la atención.
Subrayó que mejorar el sistema de salud requiere voluntad política, cambios en las autoridades responsables y una reconstrucción de la infraestructura hospitalaria que permita recuperar la calidad de la atención y de la formación médica en el país.
“El terremoto fue horrible, la mayor catástrofe que hemos tenido, pero la ineficacia del Estado ha sido lo que ha matado más gente”, sentenció Badell.
Por: María Iriarte/ Radio Fe y Alegría
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