Nacional
Consejos de Protección son los únicos autorizados para reunificar a niños separados tras los terremotos
sábado 1 agosto, 2026
Los Consejos Municipales de Protección son las únicas instancias autorizadas para verificar y reunificar a niños, niñas y adolescentes que hayan sido separados de sus familiares durante la emergencia provocada por los terremotos del 24 de junio, recordó Indira Rojas, coordinadora de la agencia de noticias por un Periodismo A favor de la Niñez y Adolescencia (PANA).
Durante su participación en el programa Punto y Seguimos de Radio Fe y Alegría Noticias, la periodista enfatizó que ninguna persona debe entregar un niño a otra solo porque afirme ser su madre, padre o familiar.
“No puede ocurrir que una persona entregue un niño a otra solamente porque esa otra dice que es su mamá. Eso tiene que pasar por un proceso de verificación riguroso y ese proceso solo lo puede hacer el consejo de protección”, afirmó.
Recordó que los niños, niñas y adolescentes están protegidos por la ley y señaló que las autoridades ya trabajan en los procesos de reunificación familiar.
Verificar antes de compartir
La coordinadora de PANA advirtió que compartir publicaciones sobre menores desaparecidos sin confirmar su origen o autenticidad puede comprometer su seguridad y aumentar el sufrimiento de sus familias.
Explicó que, durante la emergencia, circularon numerosos mensajes con información y números telefónicos no verificados, por lo que llamó a la ciudadanía a actuar con mayor rigurosidad antes de reenviar este tipo de contenidos.
«En esta fase necesitamos tener más cabeza para la verificación, para la rigurosidad y no ser tan impulsivos con la información», expresó.
Recomendó comprobar quién publica cada mensaje y verificar que exista un vínculo directo con el niño, niña o adolescente antes de difundir la información.
Caso de Amaia Landeta
Como ejemplo de los riesgos de la desinformación, Rojas mencionó el caso de Amaia Landeta, una niña de seis años, quien tras los terremotos, algunas personas difundieron que la habían rescatado con vida y trasladado al refugio en el campo de golf de La Guaira, donde luego habría desaparecido.
Relató que comenzaron a circular numerosos anuncios con distintos números telefónicos que la familia desconocía y la mamá recibió mensajes de personas que supuestamente la vieron. Finalmente, la niña fue encontrada sin vida en la morgue improvisada de Los Silos.
“Si el niño está vivo y llamas a un número telefónico pensando que es su familia y no lo es, y lo entregas con la fe de que se lo estás dando a su familia, estás colocando a ese niño en un riesgo muy alto”, advirtió.
Agregó que este tipo de publicaciones también incrementa la desinformación y prolonga una esperanza que muchas veces no se corresponde con la realidad.
Más de 1.400 casos documentados
Rojas detalló que la agencia Pana y Cecodap documentaron más de 1.400 casos de niños, niñas y adolescentes afectados por los terremotos, a partir de un trabajo de verificación efectuado por 14 periodistas.
Precisó que inicialmente recopilaron 1.115 registros obtenidos de listas de hospitales, videos, afiches digitales y otras publicaciones disponibles en internet.
Posteriormente clasificaron los casos en las categorías de evacuados, heridos, desaparecidos y fallecidos, e individualizaron cada registro para evitar duplicidades, ya que un mismo reporte podía incluir a varios niños o incluso a familias completas.
Durante ese proceso también identificaron publicaciones que asociaban hasta cinco o seis números telefónicos a un mismo menor, por lo que algunas familias pidieron difundir únicamente los contactos autorizados.
El informe contabilizó 437 heridos, 273 desaparecidos, 221 fallecidos y 233 en situación de desplazamiento. Además, reveló que 494 niños y adolescentes se encuentran en las categorías más graves, correspondientes a personas fallecidas y desaparecidas.
Del total de menores fallecidos, 185 tenían entre 0 y 11 años, lo que representa el 83,71 % de los casos registrados en esa categoría.
Información limitada dificulta la búsqueda
La periodista dijo que muchas familias evitan publicar demasiados datos personales de los niños por razones de seguridad, aunque esa decisión también puede dificultar su localización.
Añadió que, en el caso de los niños más pequeños, la identificación resulta aún más compleja porque sus rasgos físicos suelen ser menos distintivos que los de un adulto.
Finalmente, señaló que la emergencia evoluciona constantemente y que, en esta etapa, la mayor atención debe centrarse en los niños desaparecidos y fallecidos.
Por: María Iriarte/ Radio Fe y Alegría
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