Opinión
El desafío de un director técnico novato en el fútbol profesional
25 de marzo de 2025
María Ninoska García de Morales
En el ámbito del fútbol profesional, la figura del director técnico es fundamental, no solo por sus decisiones tácticas sino también por su liderazgo emocional. Cuando un técnico novato asume este rol crucial, se enfrenta a desafíos únicos que ponen a prueba su capacidad para equilibrar la presión por resultados inmediatos con la necesidad de crecimiento a largo plazo. Este artículo explora el caso de un entrenador novel que, a pesar de liderar la tabla de posiciones, se encuentra bajo el escrutinio crítico por su desempeño táctico y estratégico en momentos decisivos.
Analizaremos esta situación desde dos perspectivas complementarias: la del Derecho Deportivo, que rige las dinámicas contractuales y organizativas del fútbol, y la de la Psicología Deportiva, que arroja luz sobre los retos emocionales y cognitivos que enfrenta un entrenador inexperto. A través de este doble prisma, cuestionaremos los parámetros actuales para medir el éxito en el fútbol profesional y reflexionaremos sobre la responsabilidad compartida de directivos, aficionados y medios de comunicación en la formación y desarrollo de nuevos talentos en el banquillo.
1. El Derecho Deportivo y la figura del director técnico novato
El Derecho Deportivo regula las relaciones entre los actores principales del deporte, incluyendo a los clubes, entrenadores y jugadores. En este caso, el director técnico es un profesional que asume una responsabilidad contractual con el club y sus directivos para cumplir con ciertos objetivos deportivos. Sin embargo, su rol no se limita a cumplir metas preestablecidas, sino que también está sujeto a la evaluación continua de sus decisiones y resultados.
1.1. La inexperiencia como un factor de riesgo contractual
Un director técnico novato, aun contando con un contrato sólido, asume su cargo con una evidente desventaja: su carencia de experiencia en el ámbito profesional. Cuando este reemplaza a un predecesor de características diametralmente opuestas (ciertamente un técnico experimentado y exitoso), se suscita inevitablemente una comparación constante entre el desempeño del novel estratega y el de su antecesor. Desde la perspectiva del Derecho Deportivo, esta situación genera diversos puntos críticos que merecen un análisis pormenorizado:
- Presión contractual y organizativa: Los clubes suelen establecer cláusulas de rendimiento en los contratos de los DTs, lo que significa que las malas decisiones tácticas y los resultados deficientes pueden conducir a sanciones contractuales o incluso a la destitución.
- Expectativas de los “stakeholders” o actores principales del deporte: El técnico novato está bajo el escrutinio no solo de los directivos, sino también de los aficionados, patrocinadores y medios de comunicación. Esto puede generar un entorno de alta presión que dificulte aún más su capacidad de tomar decisiones estratégicas acertadas.
- Cambio de liderazgo y su impacto organizacional: La decisión de sustituir a un técnico experimentado por uno novato puede ser vista como una apuesta arriesgada por parte del club, lo que plantea preguntas sobre la responsabilidad de los directivos al tomar decisiones que afectan no solo a los resultados deportivos, sino también a la estabilidad emocional del equipo.
1.2. El derecho a la formación y el crecimiento profesional
Desde una perspectiva más reflexiva, el Derecho Deportivo también puede interpretarse en términos de derechos laborales y humanos del técnico novato. Todo profesional, independientemente de su experiencia, tiene derecho a un entorno que facilite su desarrollo y aprendizaje. Sin embargo, en el entorno competitivo del deporte profesional, este derecho a menudo es desplazado por la urgencia de obtener resultados inmediatos. Esto plantea un dilema ético y jurídico: ¿es justo evaluar a un técnico novato con los mismos estándares de rendimiento que a uno experimentado?
2. Psicología del deporte: Teoría de la autoeficacia de Bandura
Desde la perspectiva psicológica, el desempeño de un director técnico novato puede analizarse a través de la teoría de la autoeficacia de Albert Bandura. Esta teoría sostiene que el nivel de confianza que una persona tiene en sus propias capacidades para organizar y ejecutar acciones específicas influye directamente en su desempeño. En el caso del DT novato, varios factores pueden estar afectando su autoeficacia:
2.1. La presión del contexto competitivo
La falta de experiencia del técnico puede llevar a una percepción de ineficacia personal, especialmente cuando enfrenta situaciones de alta presión, como una final. Bandura identifica que la autoeficacia se construye a partir de cuatro fuentes principales:
- Experiencias previas de éxito: El técnico novato carece de un historial significativo de logros en situaciones similares, lo que puede disminuir su confianza.
- Modelado de otros: Al haber reemplazado a un técnico exitoso, el novato podría sentirse constantemente comparado con su predecesor, lo que socava su percepción de competencia.
- Persuasión verbal: Las críticas de los medios, aficionados y directivos pueden reforzar una narrativa negativa sobre sus capacidades, afectando su autoeficacia.
- Estados emocionales: La ansiedad y el estrés típicos de un entorno competitivo pueden limitar su capacidad de tomar decisiones acertadas.
2.2. Toma de decisiones y aprendizaje emocional
Desde la Psicología del Deporte, también es importante considerar el impacto de las emociones en la toma de decisiones. La inexperiencia puede llevar al técnico a actuar de manera reactiva, tomando decisiones precipitadas basadas en emociones negativas como el miedo al fracaso o la necesidad de demostrar su valía. Esto se traduce en decisiones tácticas y estratégicas que, aunque bien intencionadas, no están fundamentadas en un análisis profundo del juego.
3. La resistencia al cambio y el impacto en los jugadores
En este contexto, es fundamental considerar cómo los cambios implementados por el técnico novato afectan al equipo en su conjunto. Aquí es donde la Teoría de la Resistencia al Cambio y la Curva del Cambio resultan especialmente útiles para entender el proceso de adaptación.
3.1. La resistencia al cambio
La Teoría de la Resistencia al Cambio señala que los cambios, incluso aquellos orientados a la mejora, suelen generar incertidumbre y rechazo inicial en cualquier grupo humano. En el caso del fútbol, esto se traduce en que los jugadores pueden necesitar tiempo para asimilar nuevas estrategias y adaptarse a ellas. Esto es especialmente relevante cuando el cambio no es gradual, sino que implica una ruptura drástica con el sistema anterior.
3.2. La Curva del Cambio
La Curva del Cambio describe las fases emocionales que atraviesan las personas ante un proceso de transformación:
- Negación: Los jugadores pueden rechazar inicialmente las nuevas ideas porque las consideran disruptivas o innecesarias.
- Resistencia: En esta etapa, aparecen dudas y dificultades para adaptarse al cambio, lo que puede afectar el rendimiento inmediato del equipo.
- Exploración: Con el tiempo, los jugadores comienzan a explorar las nuevas estrategias, entendiendo su potencial y adaptándose a ellas.
- Compromiso: Finalmente, si el proceso está bien dirigido, el equipo se compromete con el cambio, logrando mejores resultados.
En este sentido, es fundamental que el técnico novato no solo implemente su visión táctica, sino que también gestione las emociones del equipo, ayudando a los jugadores a transitar por estas etapas de la manera más fluida posible.
4. Reflexión crítica:
Aprender del pasado para construir el futuro
Todo proceso tiene etapas, con momentos altos y bajos, y el técnico novato no es ajeno a esta realidad. Su experiencia previa como parte de un cuerpo técnico exitoso le permitió superar altibajos y alcanzar logros importantes, aprendizajes que deberían ser la base para construir su propio proyecto. Sin embargo, resulta preocupante que esté implementando cambios significativos e incluso radicales, ya que comenzar un nuevo proceso desde cero conlleva riesgos importantes y puede romper con los pilares que llevaron al éxito anterior.
Es importante destacar que el rol de jugador y el de director técnico son fundamentalmente diferentes. Aunque la trayectoria y experiencia como jugador activo son valiosas, el rol de director técnico exige otro tipo de comportamiento: una postura más reflexiva, serena y estratégica, especialmente ante las adversidades y situaciones complejas. La capacidad de mantener la calma, tomar decisiones sabias y gestionar las emociones del equipo se convierte en un aspecto esencial para liderar con éxito.
La Ley de los Rendimientos Decrecientes nos recuerda que los procesos requieren ajustes y renovaciones para evitar el estancamiento, pero esto no implica desechar lo construido previamente. Además, este caso plantea una paradoja: aunque el equipo ocupa el primer puesto en la tabla, el desempeño táctico y estratégico del técnico genera dudas. Esto cuestiona si el éxito deportivo debe medirse exclusivamente por los resultados finales o también por la calidad del proceso y el aprendizaje.
Finalmente, desde una perspectiva ética, los directivos tienen la responsabilidad de no centrarse únicamente en las críticas o sanciones, sino de proporcionar un entorno que facilite la mejora continua y el desarrollo profesional del técnico. De igual manera, los aficionados y los medios de comunicación deben asumir una postura de mayor comprensión y equilibrio, evitando juicios precipitados que solo aumenten la presión y la tensión en el entorno. La crítica constructiva y el apoyo durante los momentos de transición son fundamentales para permitir que los nuevos líderes crezcan y consoliden proyectos sostenibles. La presión por resultados inmediatos no debe limitar este proceso, sino convertirse en una oportunidad para equilibrar logros presentes con una visión de largo plazo.
5. Conclusión:
Liderar con equilibrio y aprendizaje
El caso del técnico novato plantea un desafío universal en el deporte profesional: cómo liderar un cambio mientras se enfrentan expectativas inmediatas de éxito. Desde el Derecho Deportivo, es fundamental garantizar que los procesos de cambio respeten tanto los derechos del técnico como los del equipo. Desde la Psicología del Deporte, es esencial comprender las dinámicas emocionales y grupales que influyen en la adaptación al cambio. Finalmente, este caso nos recuerda que el liderazgo no se construye de la noche a la mañana. El técnico novato tiene la oportunidad de transformar su inexperiencia en una fortaleza, siempre que logre integrar los aprendizajes del pasado con una visión clara del futuro. Como aficionados, es fundamental apoyar estos procesos con paciencia y objetividad, reconociendo que el cambio, aunque desconcertante, puede ser una oportunidad para crecer y alcanzar nuevos logros.
cambio, aunque desconcertante, puede ser una oportunidad para crecer y alcanzar nuevos logros.
Doctora. en Innovaciones Educativas (UNEFA). M.Sc. en Derecho Procesal Penal (ULA). Especialista en Docencia en Educación Superior (UCV) y Derechos Humanos (Unilibre-Colombia). Abogado (ULA). Exdirectora de Relaciones Institucionales de la Asociación Olímpica de Derecho Deportivo de Venezuela (AODDV). [email protected] . WhatsApp +58 426 3764194.