Skip to main content Skip to footer
  • Inicio
  • Política
  • Regional
  • Frontera
  • Nacional
  • Internacional
  • Opinión
  • Legales
  • Obituarios
  • Sucesos
  • Deportes
  • +Sec
    • Clasificados
    • Cosas del Mundo
    • Compilado Musical
    • Cultura
    • Economía
    • Farándula y Espectáculos
    • Flash
    • Infogeneral
    • Noche de Ronda
    • Reportajes y Especiales
    • Tecnología
    • Salud
    • Tachirenses en el mundo
    • Noche de Ronda
    • Obituarios
    • _________
Diario La Nación - Inicio

Buscar en Diario La Nación

La Nación RadioPublicidad
Set Of Black Circle Social Media Logos With New X logo-ai
Set Of Black Circle Social Media Logos With New X logo-ai
Set Of Black Circle Social Media Logos With New X logo-ai
Set Of Black Circle Social Media Logos With New X logo-ai
ImpresoMiniavisos
  • Inicio
  • Política
  • Regional
  • Frontera
  • Nacional
  • Internacional
  • Opinión
  • Legales
  • Obituarios
  • Sucesos
  • Deportes
  • + sec
    • Clasificados
    • Compilado Musiacal
    • Cosas del Mundo
    • Cultura
    • Economía
    • Farándula y espectáculos
    • Infogeneral
    • Marcas y negocios
    • Noche de Ronda
    • Reportajes y Especiales
    • Salud
    • Tachirenses e el mundo
    • Tecnología
Inicio/Opinión/El Táchira y el petróleo 

Opinión
El Táchira y el petróleo 

domingo 13 septiembre, 2026

El Táchira y el petróleo 

 Maximiliano Vasquez Ayestaran

El primer pozo petrolero de Venezuela fue perforado en 1883 por la Compañía Nacional Minera Petrolia del Táchira, se llamó Eureka y estaba ubicado en la Hacienda La Alquitrana, cerca de Rubio y, a partir del boom petrolero del siglo pasado poco más tuvimos que ver directamente con esa actividad y sin embargo pocas regiones del país tienen tanto que ganar en la reactivación petrolera venezolana.

Las cifras y los anuncios se acumulan, mejoran los ingresos generales de la economía, se multiplican los reportes sobre nuevas inversiones en el sector de los hidrocarburos, y en el oriente del país y en el Zulia ya se mueven equipos e instalaciones que hace apenas un par de años eran impensables y aun cuando son procesos que toman tiempo en desarrollarse es una información que por sus repercusiones económicas debería alegrarnos a todos. El Táchira vibrante, trabajador, geográficamente ajeno a las cuencas petroleras no necesita inventar una vocación productiva para conectarse con el petróleo, ya la tiene.

Basta mirar la cadena de valor de la industria petrolera moderna para descubrir que buena parte de sus eslabones son, exactamente, los oficios que el tejido empresarial tachirense domina desde hace generaciones. Talleres de mantenimiento mecánico y eléctrico capaces de reparar bombas, motores y válvulas. Soldadura especializada y metalmecánica, un sector que en nuestra región se mantiene, contra todo pronóstico, en condiciones envidiables, para fabricar y reparar tuberías y estructuras bajo normas internacionales. Empresas de transporte de carga pesada y de personal, distribuidoras de ferretería industrial, consultorías de ingeniería civil, proveedores de equipos de protección personal. Ninguno de estos oficios requiere un pozo cerca, todos requieren, eso sí, la decisión de mirar hacia las regiones petroleras como un cliente potencial. Y hay algo más, no sería la primera vez.

El Táchira ya conoció, en otras épocas de expansión petrolera nacional, el oficio de organizar comedores y servicios logísticos para campamentos en zonas remotas o producir bragas industriales especiales para el sector petrolero o calzado de seguridad y autobuses para el transporte de personal. La memoria productiva de proveer a la industria petrolera desde la retaguardia no es una aspiración nueva, es una habilidad que hay que reactivar. Para dimensionar la escala de lo que está en juego, vale la pena mirar hacia afuera. En Argentina, el desarrollo de Vaca Muerta, el yacimiento no convencional que transformó a la Patagonia, generó un ecosistema de miles de pequeñas y medianas empresas proveedoras de bienes y servicios, un entramado que hoy sostiene cientos de miles de empleos directos e indirectos en torno a la actividad de gas y petróleo. No lo señalo como un pronóstico para Venezuela ni mucho menos para el Táchira, sería irresponsable prometer lo que aún no existe, pues tenemos limitaciones severas en cuanto a energía y servicios públicos, sino como una fotografía de lo que es posible cuando una región decide organizarse para proveer, en lugar de esperar a que la inversión llegue a tocarle la puerta por sí sola. Esa es, en el fondo, la diferencia entre una región que crece con el país y una región que simplemente observa cómo el país crece. El obstáculo no es el talento, es la conexión.

El Táchira tiene los oficios, y debe integrarse a esa cadena adecuando los procesos de nuestras empresas locales con los sistemas de gestión, los estándares de calidad y la cultura de cumplimiento, lo que en el lenguaje de la industria se llama compliance, que exigen hoy las cadenas de suministro de cualquier operador petrolero serio, sea nacional o internacional. No es falta de capacidad técnica, es una desconexión estructural entre lo que sabemos hacer y la forma en que el mercado moderno exige que lo certifiquemos, lo documentemos y lo licitemos. Cerrar esa brecha no depende de un milagro ni de una dádiva, depende de decisiones concretas de formalización, de acompañamiento técnico y de una articulación deliberada entre el sector empresarial, la academia y las instituciones financieras de la región. El reto, en definitiva, no es solo producir. Es demostrar, con papeles en regla y procesos certificados, que ya sabemos hacerlo.

El auge petrolero que hoy se anuncia en el país no tiene por qué quedarse allá. Depende de si el Táchira decide convertirse en proveedor de la bonanza y, no solo espectador de ella. Allí hay un reto para los gremios, universidades y empresarios del Táchira. 

Destacados

Dos lesionados por colisión y derrape en frontera

Cámaras captaron a delincuentes hablando mientras robaban otro local en el municipio Ayacucho

Clientes, aliados y colaboradores de Bancamiga disfrutaron de una noche memorable en el musical Vaselina

Dólar en La Parada este 12Sept

Rumbo a Barquisimeto para representar a la frontera en Taekwondo

Canasta Alimentaria de juliosuperó los 516 mil bolívares

Otra riña colectiva deja cuatro mujeres detenidas en Ureña

Impacto de la revaluación del peso colombiano en la economía del Táchira

Seniat exige colocar el RIF en toda publicidad difundida en redes sociales

Diario La Nación

Editorial Torbes CA
J-070059680

Miniavisos

Edición Impresa

Mapa del sitio

Política de privacidad

Sobre Nosotros