Opinión
Elecciones a mitad de término en EEUU: de rojo a azul
jueves 5 noviembre, 2026
Julio César Hernández
EL CONGRESO
Este martes 3 de noviembre concluyeron las elecciones a la Cámara de Representantes y al Senado de los Estados Unidos, conocidas como de mitad de término o midterms. La Cámara de Representantes de 435 nuevos legisladores, fue elegida por votación popular, en proporción a la población de cada estado por dos años. Por su parte, la Cámara Alta, conformada por dos senadores, por cada uno de los 50 estados miembros (100 en total) con mandatos de seis años renovables por tercios, sometió a las urnas 34 de sus escaños. La jornada de ese día marcó la reconfiguración del mapa legislativo, que asumirá funciones en enero. Sin embargo, destaca la pérdida del senador del estado de Texas, por los republicanos, que lo había ganado por más de 30 años.
REQUISITOS
Para ser elegido miembro de la Cámara de Representantes se exigía constitucionalmente una serie de requisitos básicos. En primer lugar, haber alcanzado los 25 años de edad, para garantizar un cierto grado de madurez personal y política, esto es, tal vez personas con inteligencia emocional. Además, el aspirante debe ser ciudadano estadounidense, durante un mínimo de siete años, para asegurar un vínculo estable con el país y su sistema político. Finalmente, se exigía que el candidato residiera en el estado al que pretendía representar, aunque no necesariamente en el distrito concreto por el que se presentó.
IMPORTANCIA
Estas elecciones han revestido un singular interés para la opinión pública venezolana, dada la influencia del gobierno de Donald Trump sobre la vida económica y política del país desde principios de año y la que pudiese tener después del evento electoral. En el Congreso de los Estados Unidos, se han producido intensos debates sobre la conducción de la estrategia de tres fases establecida por el Departamento de Estado, la cual se vio acelerada tras los acontecimientos en La Guaira y el posterior retorno de María Corina Machado a Venezuela, quien ahora, tendrá que tejer también una relación más estrecha con los demócratas.
CARACTERÍSTICA
Es bien sabido que, la Cámara de Representantes funciona en períodos de sesiones ordinarias y extraordinarias y no puede clausurar sus labores, sin el permiso del Senado y viceversa. El funcionamiento del Congreso estadounidense resulta dinámico y con frecuencia inorgánico, pues las bancadas carecen de una disciplina de partido rígida al estilo europeo o latinoamericano. Esta particularidad, explica por qué, durante la campaña y en el propio Congreso, se ha visto a legisladores republicanos, cuestionar la gestión de Trump hacia Venezuela, o a senadores demócratas, firmar proposiciones conjuntas, con la bancada adversaria sobre la materia.
LA OTRA CAMARA
El Senado ostenta atribuciones claves, otorgadas por la Constitución de 1787, para ejercer el control sobre el Poder Ejecutivo. Con los resultados arrojados por las urnas este 3 de noviembre, en favor de los demócratas, 52 senadores, la nueva correlación de fuerzas en la Cámara Alta genera expectativas e incertidumbres sobre las relaciones institucionales con Caracas, aunque seguramente, seguirá prevaleciendo el plan de tres fases. Los senadores que asumirán sus curules en enero, tendrán, sin embargo, la potestad de fiscalizar la política exterior de Trump e incluso revisar tratados e iniciativas internacionales impulsadas en la primera mitad de su mandato.
EVALUACIÓN
Estas elecciones intermedias han cumplido su función fundamental, que es recordar la existencia de un sistema de pesos y contrapesos, que nació con la Nación estadounidense a fin de permitir una reevaluación periódica de la gestión del Ejecutivo por parte del electorado que, por lo visto no se casó con el actual presidente en funciones. El voto emitido este martes, ha servido para juzgar los aspectos más sensibles de la administración actual, incluyendo el desempeño económico, la conducción de los asuntos internacionales y el tratamiento dado a la libertad de información durante los últimos dos años.
CIRCUNSCRIPCIONES
En el sistema electoral de los EEUU, para la Cámara Baja, los representantes son elegidos mediante distritos uninominales, donde resultaron proclamados electoralmente en su mayoría candidatos demócratas, que dominaron la contienda electoral. Este diseño otorga un peso decisivo a la delimitación geográfica de los distritos, ya que el trazado de sus fronteras, incide de forma directa en la representación final de cada fuerza política. En ellos, la gente respaldó con su voto a los candidatos demócratas que habrán obtenido para el momento del conteo final, 255 escaños.
PARTICULARIDAD
En la construcción de la competencia parlamentaria, ha vuelto a jugar un papel la práctica del gerrymandering, esto es, la legalmente permitida reconfiguración de distritos electorales, para beneficiar al partido en el poder, lo que, a pesar de ello, no ocurrió. Funcionalmente esta figura permite que, a través del conocimiento de los datos censales y de las tendencias históricas de voto, la modificación de los límites de un distrito permita optimizar el rendimiento electoral de las bancadas, según la distribución de la población y las posibilidades de las mismas.
LA ECONOMÍA
El electorado acudió a las urnas en un contexto económico complejo. Según los datos preliminares de la Oficina de Análisis Económico de EE. UU, el producto interno bruto (PIB) real creció a una tasa anual del 3,4% en el tercer trimestre de 2026 (julio-septiembre), acelerando respecto al 2,2% registrado en el segundo trimestre gracias a incrementos en la inversión, el gasto público y el consumo. No obstante, este crecimiento coexistió con una inflación sensible del 3,7%, un déficit fiscal cercano a los 2 billones de dólares y la presión del costo de la vida sobre los presupuestos familiares, factores que pesaron decisivamente en la papeleta de hoy.
INMIGRACIÓN
La política migratoria implementada por la administración Trump, ha sido objeto de una rigurosa evaluación electoral, de manera particular entre la comunidad latina del estado de Florida, ya que muchos de ellos que habían adquirido la nacionalidad estadounidense años atrás, y que nunca habían votado, lo hicieron por primera vez. El electorado de esta región, emitió su veredicto, sobre las actuaciones del órgano migratorio conocido como (ICE) y se dividió los votos en relación a las figuras cubano-estadounidenses de ambos partidos y, aliados en el Congreso, entre ellos el senador Rick Scott, quién han mantenido una postura de firme apoyo a la causa democrática venezolana.
LOS DEMÓCRATAS
Desde la perspectiva del Partido Demócrata, la plataforma política hacia Venezuela ha coincidido con los republicanos en la necesidad de avanzar hacia elecciones libres y una transición democrática sólida, reconociendo el liderazgo de la oposición. Al mismo tiempo, en sectores demócratas, ha prevalecido la disposición a mantener los marcos de contratación petrolera establecidos entre ambos países; aunque si bien, han mantenido objeciones puntuales, sobre determinados nombres del ámbito empresarial vinculados a los acuerdos.
¿QUÉ PASARÁ AHORA?
Los resultados de este 3 de noviembre definieron una nueva correlación de fuerzas del Congreso que tomará posesión en enero de 2027. Hasta esa fecha, el Congreso saliente continuará en funciones y deberá abordar el acuerdo presupuestario, considerando que el financiamiento gubernamental actual se extiende hasta el 11 de diciembre. Con el nuevo balance de poder que dejaron las urnas el Partido Demócrata consolida la mayoría en la Cámara de Representantes, ganará capacidad para impulsar investigaciones sobre el Ejecutivo y bloquear proyectos de ley. De obtener también el control del Senado, podrá influir directamente en la confirmación o rechazo de nombramientos claves de la administración Trump, que conservará la facultad del veto presidencial, pero el nuevo escenario parlamentario lo obligará a negociar con la bancada demócrata para la aprobación de leyes y presupuestos definitivos.












