Regional
Aguas del río Quinimarí amenazan a 15 familias
lunes 27 julio, 2026


Conocido anteriormente como La Vega Chiquita, el sector Quince Rojo es una zona rural que se ve afectada por el caudal del río Quinimarí. Cuando el cauce crece, los estragos en las viviendas cercanas y sus alrededores son destructivos
María Moreno, vocera de las 14 familias que habitan en la zona del Quince Rojo, asegura que la comunidad vive con la angustia constante de perder, en cualquier momento, los hogares por los que tanto trabajaron. Este lugar, ubicado en el municipio Junín, se encuentra bajo amenaza por el río Quinimarí.
Cuando el torrente aumenta, el miedo se apodera de los habitantes, quienes aseguran escuchar el fuerte crujido de las piedras chocando entre ellas bajo el agua.
Uno de los mayores sustos que han vivido ocurrió el 26 de junio de 2025. Ese día, las lluvias intensas provocaron una crecida de la corriente que invadió las estructuras próximas, alcanzando niveles superiores a un metro de altura. Moreno está consciente de que “su colectividad es muy pequeña, pero también son seres humanos que necesitan ayuda pronto, antes de que sea muy tarde”.
A este peligro se le suman otras problemáticas diarias. Los residentes deben convivir con aguas empozadas en las partes traseras de sus casas que generan olores insoportables, deslizamientos de tierra en los perímetros cercanos y una carretera destruida que perjudica la movilidad vial.
Una solución a medias
Cuando el panorama se agravó en junio del año pasado, la población recibió apoyo con maquinaria pesada. Se elaboraron canales y se planteó un proyecto de canalización cuyos trabajos iniciaron entre las últimas semanas de enero y el mes de mayo de este año.
Para empeorar la situación, los vecinos denuncian que las labores no se ejecutaron de manera correcta, ya que no se atacó el problema desde el origen del desvío, sino mucho más abajo. Además, la obra quedó completamente inconclusa. Actualmente hay maquinarias paralizadas en el sector que dejaron de operar debido a que el presupuesto se agotó. Las consecuencias de esta mala planificación y el abandono de la obra saltan a la vista cada vez que llueve, convirtiendo la zona en un escenario de piscinas de lodo, malos olores y barro por doquier.
La desesperación aumenta entre las familias en las temporadas de precipitaciones, las cuales persisten desde hace dos meses y continuarán debido al paso de ondas tropicales por el país. Ante esto, exigen con urgencia una buena canalización técnica desde el sector Los Palmares, que es el punto exacto donde el río se desvía con fuerza hacia las viviendas.
Ciudadanos del Quince Rojo hacen un llamado desesperado a las autoridades competentes y a la Gobernación del estado Táchira, denunciando que no reciben ayuda por parte de estos entes desde hace 19 años. Por eso, exigen que sus voces finalmente sean escuchadas y validadas con soluciones definitivas. (Oriana Vergara/Pasante ULA Mérida)












