Regional
El misterio histórico del Hospital Central de San Cristóbal
miércoles 4 noviembre, 2026

Este edificio creado para el avance del sector salud, conocido como el Gigante de La Concordia, desde su inauguración no posee un nombre propio. Esto no ha sido ningún impedimento para convertirlo en lo que sería el inicio de la modernización en la medicina venezolana
Oriana Vergara
El Hospital Central de San Cristóbal, ubicado en la avenida Lucio Oquendo, sector La Concordia, surge por la necesidad de modernizar los espacios hospitalarios en el Táchira y centralizar las atenciones médicas en la capital.
La arquitectura del edificio destaca por ser tipo IV, pero no cuenta con un apelativo que haga su distinción en comparación a otros hospitales venezolanos. Es por eso que el proyecto “Así se llama” de Diario La Nación trae esta nueva entrega para ti.
El “Gigante de La Concordia” nace de las características particulares de aquel hospital en su época inicial: un imponente edificio de 10 pisos y tres alas construido sobre un terreno de 100.000 metros cuadrados, con capacidad inicial de 560 camas. En su apertura llegó a representar el edificio más alto y el segundo hospital más importante de Venezuela, destacando por su gran aforo y capacidad de estancia. Incluso llegó a albergar especialistas y pacientes de distintos estados del país, destacando Mérida, Barinas, Apure, Zulia y ciudadanos de la frontera colombiana.
Según el cronista de la ciudad, Luis Hernández Contreras, a lo largo de la historia se han realizado diversas investigaciones para descubrir si existe un epónimo escondido en las memorias.
Entre las búsquedas destacadas se puede mencionar al Dr. José Joaquín Villamizar Molina, tercer cronista de la ciudad; también a las academias de Historia, Medicina, y del director en ese momento, Dr. Reny Cárdenas. Además, se tienen registros de visitas del actual Cronista de San Cristóbal a varias instancias oficiales, y en ninguna se consiguió un registro oficial.
Los inicios de su construcción
En su relato, Hernández destaca que desde 1940 comenzó a hablarse en la prensa sobre la necesidad de un hospital para la capital tachirense: “San Cristóbal contaba originalmente en 1874 con el Hospital San Juan de Dios. Para 1927 se inauguró el hospital Vargas, en la calle 16, al norte de la ciudad. Luego, en 1940 se hablaba de la necesidad de un hospital de una estructura mayor para que su capacidad recibiera un mayor porcentaje de pacientes”.
Sin embargo, su construcción llevo un largo tiempo en realizarse. Todo comienza a formalizarse con el Trienio Adeco. En primera instancia se refleja el acto de Rómulo Betancourt; este tomó la iniciativa de colocar la primera piedra en el lugar donde estaría el gran hospital. A medida que pasaba el tiempo, todo fue concretándose; el diseño fue concebido en 1946 por Edgar Pardo Stolk y el ingeniero Pedro Ortiz. Ambos buscaban una estructura simétrica y sencilla, pero imponente debido a su tamaño, y no fue sino hasta 1950 que se precisaron los últimos detalles. Su construcción comenzó oficialmente en el gobierno de German Suarez Flamerich (1952). No obstante, considerando las actividades políticas de ese momento, Pérez Jiménez sería el encargado de terminar la edificación. Incluso existen registros fotográficos para 1955 de su estructura.
La singularidad de su inauguración
Su presentación a la sociedad se realizó de manera muy callada y discreta, el 14 de julio de 1958, tomando en consideración “el autor” de su construcción. Por otra parte, según la historia, el hospital tiene dos fechas de inauguración: el 14 de julio y el 12 de agosto de 1958. En la primera fecha hubo un acto discreto, con la bendición de la obra por parte del entonces obispo de la Diócesis de San Cristóbal, monseñor Alejandro Fernández Feo. En este acto estuvieron presentes: Espíritu Santo Mendoza, ministro de Sanidad y Asistencia Social de Venezuela; Juan Pablo Llinás, titular de Salud Pública de Colombia; y Santiago Ochoa Briceño, gobernador del estado Táchira.
El Hospital Central inició oficialmente operaciones el 12 de agosto de 1958, después de una campaña comunitaria dirigida por el párroco de la Unidad Vecinal, Antonio Arellano Durán. Pero, en ninguna de estas fechas, de ser así su apertura, no goza de un nombre propio común acostumbrado para este tipo de espacios en Venezuela (los centros de salud suelen rendir homenaje a médicos ilustres, científicos, próceres de la independencia, líderes religiosos o santos católicos).
Una percepción sin nombre
Por último, Luis Hernández Contreras define al Hospital Central de San Cristóbal como uno de los símbolos más representativos e históricos del estado Táchira: “Porque no es religioso, no es político y no tiene contradicciones. Entonces, más que una alegoría, en las distintas áreas de este centro, muchos han buscado salud. Inclusive de otros estados vienen aún a gozar del privilegio público. Además, es imposible olvidar que fue el gran centro aglutinador de profesionales que vinieron de diversas partes a formarse en esta capital, y no solo eso, actualmente sigue siendo una cátedra para las carreras de medicina y enfermería”.
Sin placa de bronce en la entrada ni epónimo oficial en los decretos, el “Gigante de La Concordia” sigue escribiendo su propia historia a diario. Al final, los nombres formales se los lleva el tiempo, pero la identidad de un pueblo se forja con obras que salvan vidas. (Oriana Vergara)










