Regional
Misa cantada para la Virgen
sábado 15 agosto, 2026


Cien voces rinden homenaje a través de una composición inédita para la patrona del Táchira en sus 426 años con el estreno de una obra litúrgica inédita en la Basílica de Táriba
Oriana Vergara
Tras 100 años sin registro de una producción de esta magnitud en la historia de la devoción tachirense, la Hermandad Coral rendirá un homenaje histórico a la Virgen de la Consolación, hoy sábado 15 de agosto, en la celebración de sus 426 años.
La iniciativa representa un hito para la música religiosa regional, pues las investigaciones históricas solo ubican la existencia de una misa cantada creada por un sacerdote, hace aproximadamente 120 años. La cita será a las 2:00 de la tarde, en la Basílica de Táriba, con un elenco de 100 artistas entre sopranos, contraltos, tenores y bajos, bajo la dirección y composición del maestro Leoncio Ontiveros.
Trabajo, composición y pasión
Leoncio Ontiveros, director, compositor y productor musical tachirense, fue el encargado de estructurar esta obra litúrgica y musical. Explicó que su inspiración surgió tras la empatía hacia los afectados por los eventos telúricos recientes en la capital venezolana:
“Es una manera de drenar y de expresar mi dolor para transformarlo en arte. Al mismo tiempo, es una plegaria a Dios por todos los que quedamos en este plano, aún con estas heridas y con este sufrimiento, aprovechando la intercesión y elevación a la Virgen”.
La labor de creación se fundamentó en una investigación del Misal Romano para responder adecuadamente al tiempo litúrgico ordinario actual. Tras esa evaluación, el compositor adaptó versos provenientes de textos bíblicos como los salmos, la Carta a los Corintios, pasajes de los Evangelios e inclusive el libro del Apocalipsis. Sobre estas bases bíblicas buscó las rimas y acentos prosódicos idóneos para acoplarlos al ritmo musical y dar vida a los ocho cantos que integran la misa.
Durante la producción se hicieron los esfuerzos necesarios para mantener el género de marcha, característico de los himnos de ofrenda y adoración a la Virgen.
La composición se complementó combinando este estilo con el ritmo conocido como baladas, preservando en todo momento la solemnidad y el carácter de la pieza. Respecto al tiempo de trabajo y la constancia requerida, el maestro señaló:
“El tiempo de composición, una vez iniciado, solía tomarme un día por obra, a veces dos. Me impuse la meta personal de crear un mínimo de tres piezas por semana, impulsado también por otra gran motivación: los ensayos de cada sábado con la Hermandad Coral”.
Mensaje de fe y resiliencia
Más allá de su valor técnico, la obra busca transmitir un mensaje de superación donde el amor prevalezca ante cualquier contingencia. Ontiveros detalló que, aunque al principio resulten difíciles aceptar algunas realidades o la impotencia ciegue al ser humano, el proceso de aceptación es gradual y necesario para llegar a la aceptación frente al dolor y las pérdidas.
Esta composición se concibe como una plegaria colectiva muy especial para los venezolanos, son cantos de honra y petición a la Madre y patrona del Táchira, para que con su amor y su manto ayude a todos, especialmente a quienes más lo necesiten.











