Regional
Repelencias 615
sábado 9 mayo, 2026
Carlos Orozco Carrero
El béisbol nos ha arropado durante este año maravilloso con el triunfo de nuestro país en el Campeonato Mundial celebrado no hace mucho. Todo el universo deportivo se involucró en la celebración de esta hazaña que marcará la historia peloteríl venezolana durante mucho tiempo. Y, ¿a qué viene que Carretico traiga esta reminiscencia por estos días tan cercanos a tanta algarabía en la celebración de este evento tan precioso para todos? -Les cuento que un repaso al trabajo de investigación serio e in situ realizado por el escritor tachirense Gerardo Pérez Duque, titulado “El Cobre, Tierra mágica y de aventuras”, encontramos que tenemos dos peloteros de Grandes Ligas, descendientes de unos amigos hijos de esta población tan laboriosa. Jorge Luis Velandia, caraqueño, hijo de Carlos Velandia, oriundo de El Molino, aldea Rio Arriba del municipio Vargas. Este muchacho fue campocorto de Los Padres de San Diego, Oakland, Mets, Tampa Bays, Davyl Rays, Toronto, Cleveland y Filadelfia, donde llegó a ocupar cargos ejecutivos después de su retiro como pelotero activo. En nuestro país fue capitán del mejor equipo, Tiburones de La Guaira. Por otra parte, Aníbal Sánchez también tiene sus raíces en el pueblo de la bajada eterna, hijo de Aníbal Sánchez Duque, natural de El Molino también. Este muchacho fue lanzador de los Marlins de Florida y logró un no hit no run contra Arizona. Jugó también con Detroit, Atlanta y Nacionales. Esta nota es para que los amantes del béisbol en el Táchira agradezcan el empeño que puso nuestro amigo Gerardo Pérez Duque en hacer de su investigación una amalgama de hechos y situaciones tan bonitas e interesantes para todos los que vivimos pendientes de nuestro Táchira querido. En cada esquina una historia.
Poca gente ha dejado el recreo escolar olvidado en sus investigaciones educativas. Es un tiempo que hemos vivimos todos los que tenemos que ver con la escuela en cualquier lugar del país. ¡¡Recreooo!!
Ojalá no se pierda la costumbre de desconchar cambures en nuestras aldeas y pueblos laboriosos. No hace mucho veíamos a la gente en festivales campesinos compitiendo para ver quién cumplía con pelar tantos kilos de chochecos en menos tiempo. Claro, todos estos eventos van acompañados perfectamente con un merengue y raspacanilla batidos, aderezados con un caricuenero gorro de tusa de alta elaboración en alambiques de calidad comprobada.
Estas discusiones en el bodegón del Buen Estar de La Ermita son edificantes para los ponentes y asistentes a los congresos donde se dirimen propuestas sobre elementos que marcan diferencias a la hora de exponer el producto de sus investigaciones para mostrar a los académicos de habla hispana regados por el mundo nuestro. A veces nos enredamos con tanto filósofo desesperados para asistir a las cochas sabatinas, cariños.
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