Sucesos
«¡Devuélvanme con vida a mi hijo!»
lunes 3 agosto, 2026
La madre del reverendo secuestrado en Capacho Viejo hace el llamado a sus captores
Jonathan Maldonado
A ocho días del secuestro del reverendo, Samuel Salazar Soto, de 51 años, en Capacho Viejo, su madre, Teresa Soto, suplica a los captores que se lo devuelvan con vida, tal cual y como se lo llevaron.
Soto explicó que su hijo, nacido en Bogotá, vive en Capacho Viejo con ella desde hace ya varios lustros. “Yo soy venezolana, pero a mis hijos los tuve en Colombia”, indicó la ciudadana, de 74 años, en una entrevista concedida en exclusiva a Diario La Nación.
En medio de la incertidumbre, dolor y zozobra que la envuelven por no saber nada de su hijo, indicó que el día de su desaparición, el domingo 26 de julio, el reverendo tuvo una reunión en la mañana, luego fue a la casa a almorzar y, pasadas las 3:00 p.m., un amigo vino a buscarlo en su moto para salir a dar una vuelta.
Durante su trayecto, hombres armados y encapuchados los interceptaron en el sector Los Pinos. A las horas liberaron al amigo, pero Salazar Soto sigue sin aparecer. Sus captores no se han comunicado con la familia, razón por la que aumenta el desespero en esta.
Consejero de paz

Teresa puntualizó que su hijo pertenece al Consejo Nacional de Paz de las Américas, representando tanto a Colombia como a Venezuela: “Él viaja constantemente a Colombia y a los lugares donde lo llamen para la Consejería de Paz y reconciliación”.
Aunque no recuerda el tiempo que el reverendo lleva como consejero de paz, puntualizó que también integra el Foro Internacional de Víctimas (FIV). “Mi hijo tiene varios cargos sociales”, subrayó vía telefónica.
“¡Devuélvanme a mi hijo! Y que me lo devuelvan con vida, porque así se lo llevaron. Me lo tienen que entregar con vida” fue el mensaje que, con voz entrecortada, la septuagenaria envió a los captores y, al mismo tiempo, instó a las autoridades de Colombia y Venezuela a no desfallecer en la búsqueda.
Agregó que en su casa ha recibido la visita del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), el Comando Nacional Antiextorsión y Secuestro (CONAS) y la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), así como de autoridades colombianas.
–Aquí estuvo el cónsul de Colombia en Venezuela, quien me trajo el mensaje del Gobierno—enfatizó, al agradecer el respaldo a nivel mundial de los compañeros de su hijo.
La señora Soto aseveró que su hijo nunca ha recibido amenazas de ningún tipo: “Es la primera vez que pasa algo así. Nosotros vivimos tranquilos. Los vecinos nos conocen, somos gente de bien. A mi hijo lo conocen mucho. Actualmente, cuidamos a nuestros nietos”.
Finalmente, reiteró el mensaje a los secuestradores: “Como madre les digo que, por favor, me entreguen a mi hijo. Que si ellos necesitan algo, que nos hablen y nos digan. Nosotros somos gente de paz. Todo se consigue, dialogando; a la fuerza, nada. Que no teman, que hablen, por favor”.
Destacados













