Vielma siempre los ha derrotado

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Desde el 2008 y hasta el 2012 el pueblo del Táchira tuvo que soportar el nefasto periodo de gobierno de la peste verde, donde las nominas paralelas  se manejaban en sobres amarillos  y de manila, al mejor estilo del diputado justiciero que en nombre de su partido y de su  candidato exigían a particulares grandes sumas de dinero para la campaña del niño de pecho. Era tan funesta la situación que hasta sus propios partidarios clamaban para que se acabara la mazamorra y abrir los espacios para salir de esa pesadilla que azotaba los sueños de los tachirenses.
Efectivamente, en ese marco de propuestas y deseos de gerencia transformadora, surgió la candidatura de José Gregorio Vielma Mora, quien derrotó a su contrincante y con ello a toda la oposición. Así comienza una historia de victorias para la revolución y derrotas para la oposición, que cada día se hunde en sus propios errores políticos y que los arrastra hacia los abismos del terrorismo y el fascismo, combinados con la guarimba, las barricadas, la candela,  la muerte y el terror como formas de lucha política. Con esa visión errada de la política iniciaron las guarimbas del año 2014, que dejaron una estela de muerte en el Táchira y varios municipios del país. Allí también sufrieron una  derrota contundente, porque precisamente Nerón fue defenestrado de su pequeño reino y poco a poco se fue logrando la paz, desmontando con ello toda una estructura terrorista liderada por Nerón y sus secuaces, quienes en su locura irracional pretendieron incendiar la ciudad.
Con una visón geopolítica y geoestratégica, Vielma Mora los fue derrotando en sus propios terrenos y las llamas de la muerte se fueron extinguiendo,  abriendo un panorama incierto y cuesta arriba para las huestes opositoras, quienes deben pagar muy caro todo los actos terroristas, con los cuales causaron graves daños a la sociedad tachirense, esa que sufre con los desmanes causados por la oposición guarimbera y traicionera. Pero a pesar de todo ese historial de cueros secos, no lograron remontar sus propias barricadas y se estrellaron con la derrota propiciada por el gobierno revolucionaria del Táchira,  quien actuó con eficiencia y gerencia política para brindarle la paz y la tranquilidad al pueblo del Táchira, especialmente a los habitantes de   la ciudad de San Cristóbal.
Luego de la derrota del 2014, los opositores empezaron a transitar por los caminos del silencio culebrero y durante casi dos años y medio armaron lo que luego llamarían “la resistencia”, que no eran otras que acciones terroristas para incendiar personas vivas, tal como lo hicieron en varios focos concentrados en menos de diez municipios a nivel Nacional. Después de casi tres meses de violencia, la oposición fue derrotada con una jugada maestra de Nicolás Maduro, quien propuso la Constituyente y el pueblo la respaldó con más de ocho millones de votos.
Con esa derrota, a la oposición inmediatamente le aguarda otra derrota. En el caso del Táchira, Vielma Mora   es el candidato de la gerencia política y de manera clara y abierta se impondrá sobre el candidato o candidata guarimbera. La oposición es nefasta para la salud democrática del país y por lo tanto, debe ser rechazada porque significan la muerte, el terror y el caos. Con Vielma el Táchira tiene garantizada la paz y la esperanza. (Eduardo Marapacuto)
Politólogo
eduardojm51@yahoo.es