Hoy deben reanudar actividades casas de cambio de la frontera

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Las casas de cambio han permanecido cerradas, hecho que ha afectado a miles de personas. (Foto/JGH)
Las casas de cambio han permanecido cerradas, hecho que ha afectado a miles de personas. (Foto/JGH)

San Antonio.- Para este jueves -12 de octubre-  está previsto que reanuden la actividad de compraventa de divisas las casas de cambio  en el departamento Norte de Santander, aunque durante los ocho días de cese de actividades, que se cumplieron el miércoles,  abundaron en la calle los cambistas informales que compraban y vendían bolívares, pesos y dólares, al precio que más les convenía.

En un acción de protesta contra las regulaciones establecidas por el Gobierno colombiano, cambistas de La Parada y Cúcuta,  Norte de Santander,  cerraron  por ocho días las casas de cambio, dejando sin el servicio de  compraventa de monedas a los centenares de venezolanos y viajeros que diariamente atraviesan la frontera colombo-venezolana,  y dando pie para que tomara mayor fuerza la informalidad  que ya existe en la actividad cambiaria en la zona.

Con las agencias de cambio de la frontera colombiana cerradas, proliferaron los cambistas informales, que compraban  y vendían al precio que mejor convenía,  bolívares, pesos y otras divisas.  Incluso en el extremo venezolano del puente internacional Simón Bolívar  se podían encontrar  personas que, con bolsos llenos de billetes, ofrecían a los transeúntes cambiar  pesos  por bolívares, o viceversa, a diferentes tasas.

Mientras tanto, en la localidad de La Parada, aunque las agencias lucían cerradas, a las afueras se ubicaban personas  que compraban y vendían bolívares y pesos. Algunas casas de cambio tenían la “santamaría”  levantada a medias,  ya que el personal efectuaba  labores de mantenimiento, seguramente con la  intención de reanudar actividades este jueves.

Los cambistas informales de monedas cotizaban el bolívar a distintos precios.  Algunos  compraban a 0,14 pesos y  vendían 0,17,  mientras que otros  compraban a 0,15 y vendían a 0,18 pesos por bolívar, si el cliente quería billetes del nuevo cono monetario.

Seguramente, los más perjudicados con el denominado “cese de actividades” de las casas de cambio de La Parada y Cúcuta fueron los compradores  y viajeros  venezolanos, quienes tuvieron que cambiar su moneda a bajo  precio,  corriendo además los  riesgos que implica hacer la conversión en plena calle con cambistas informales.  Precisamente, por el temor a ser engañadas,  robadas  o recibir billetes falsos,  muchas  personas se abstuvieron de cambiar dinero en la calle, pese a que tenían la necesidad.

José Gregorio Hernández