“Si los restos que llevaron de Politáchira no son de mi hijo, entonces a cuántos presos asesinaron”

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Más de un año tiene Juan Carlos Herrera buscando justicia y -al menos- el cadáver de su hijo, asesinado durante el motín en Politáchira.
Más de un año tiene Juan Carlos Herrera buscando justicia y -al menos- el cadáver de su hijo, asesinado durante el motín en Politáchira.

A un año del motín que se registró en calabozos de Politáchira y que se extendió por un mes, durante el cual al menos dos jóvenes internos fueron denunciados por sus parientes como desaparecidos, y luego les confirmaron que los habían asesinado, el padre de uno de ellos exige saber realmente a cuántos presos mataron durante esa revuelta, y dónde están los restos de su hijo.
“Yo estuve la semana pasada en el Ministerio Público de Caracas, en la Fiscalía de Derechos Fundamentales; también estuve en la Defensoría del Pueblo, y me dijeron prácticamente que los restos que habían llevado desde aquí, los desaparecieron; es decir, primero dijeron que los restos que llevaron para hacer la prueba de ADN y compararla con mi hijo no era compatible, ahora me dicen que no es suficiente; eso nos preocupa, ahora con qué nos van a salir, porque yo sé que las muestras que mandaron para Caracas eran más que suficientes, entonces fue que los desaparecieron. Si esos restos no son compatibles con el ADN de mi hijo ni con el del otro muchacho (Anthony Correa), sino que corresponden a otras personas, entonces ¿dónde está mi muchacho?”.
Así se pronunció Juan Carlos Herrera, padre del interno de 25 años que llevaba su mismo nombre, del cual se ignora qué fue de su cadáver, pues pese a que el mismo fue uno de los que los amotinados obligaron a otros internos a comérselo, aparentemente los expertos del CICPC no alcanzaron a colectar ni un solo rastro de lo que fue su cadáver.
Herrera ha luchado incansablemente por más de un año en buscar justicia para la muerte de su hijo, ha buscado auxilio en distintas instancias pero hasta hoy la muerte del muchacho sigue impune, y la desaparición de su cuerpo es todo un misterio.
“De verdad que esto es angustiante. Sabemos que hace un año, el CICPC encontró restos hasta dentro de las paredes, y en Caracas me dijeron que pertenecían a personas no identificadas. Pedí que dieran las muestras para mandar a hacer las pruebas en otro lado, pero no me las quieren dar. El temor es que desaparezcan todo eso para que no quede evidencia de nada”.
Por otra parte, Herrera siente que la justicia venezolana también le ha fallado en el sentido de que a los autores materiales del asesinato de su hijo, “la Fiscalía aún no los han imputado, no ha hecho nada, no ha investigado; sí condenaron a unos policías por permitir la introducción de un arma de fuego a los calabozos, pero a funcionarios como Rubio y Escalante que me extorsionaron, no les han hecho nada, el CICPC tiene la grabación de esa extorsión”.
Una misa para Juan Carlos
A Herrera le dijeron que su hijo Juan Carlos fue asesinado el 1° de octubre de 2016, unos días antes de que finalizara el motín. Primero le causaron heridas con arma blanca y luego, porque tardaba en morir, le dieron un balazo en la cabeza.
En conmemoración a esa trágica fecha, dijo Herrera que están coordinando una misa por el descanso eterno de su alma, cuyo hora y lugar de celebración los dará a conocer más adelante: “Invito a mis amigos, a quienes deseen hacerlo, que nos acompañen ese día”. (MB)