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CONTRARRELOJ…

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Hacer deporte en Venezuela a nivel competitivo, no es tarea fácil en tiempos de crisis y pandemia, el atleta debe pagar, al menos ese fenómeno se está presentando en el ciclismo de ruta.


Por Homero Duarte Corona

LA CRISIS QUE vive Venezuela a todos los niveles no es de ahora, sino viene de hace varios años. ES VERDAD que con el bloqueo económico impuesto por el gobierno del expresidente Donal Trump y que se mantiene con el nuevo mandatario Joe Biden, agravó aún más la situación, que lejos de avizorarse un cambio, cada día empeora. Y PARA llevar el tema al deporte, nos comentaba un dirigente de ciclismo, que sin pedirnos el anonimato, omitimos su nombre, porque de repente termina perjudicado, especialmente por quienes no aceptan la realidad país, siguen creyendo en pajaritos preñados como reza el viejo adagio. EL DIRIGENTE en cuestión le confesó al periodista que hace rato, no de ahora sino un par de años, el ciclista que quiera competir, así pertenezca a un equipo federado debe pagar para poder participar en una carrera que no sea categoría UCI, algo que han denominado “pote”. Y EL lector o aficionado se preguntará que es eso de “pote”…?; pues sencillamente se reúne un grupo de corredores luego de una convocatoria, ya sea vía telefónica o por las redes sociales y programan una carrera un fin semana, cuando hay la llamada flexibilidad por el gobierno nacional, porque si es semana radical no se puede hacer absolutamente nada producto de la bendita pandemia del covid-19. EXCEPTUANDO CARRERAS como la Vuelta al Táchira o Vuelta a Venezuela, dos de las principales competencias de la nación, cualquier “carrerita” que se quiera hacer, simplemente el corredor tiene que pagar en dólares o pesos, el monto es dependiendo la cantidad de participantes y el sitio geográfico donde se haga la prueba. Y CABE otro interrogante: ¿Este dinero que se recolecta a dónde va a parar…? POR EJEMPLO, la semana pasada se cumplió la Vuelta a Barinas, categoría Máster, que fue aprovechada por los corredores Élites y Sub 23 para realizar un clásico de una etapa, disputado el domingo 14 de febrero. PARA DESPEJAR dudas o malas interpretaciones, el dirigente habló del pago en lo que tiene que ver con los ciclistas Élites y Sub 23, porque la Vuelta Máster era harina de otro costal como decían nuestros abuelos, aunque también los participantes tuvieron que cancelar su participación. PARA AHONDAR más en el tema del denominado “pote”: ¿quién monta u organiza estas carreras semaneras…?, pues simplemente se reúne un grupo de personas, conocedoras de la materia, en cualquier estado del país donde esta disciplina tenga arraigo y convocan a una competencia, a la que pueden asistir  50, 60 o más corredores, esto en lo que tiene que ver con ciclistas Élite y Sub 23. TAMBIÉN ESTÁ de moda ahora las carreras montain bike o de montaña, a las que se suman las categorías máster con bicicletas especiales o convencionales de ruta, algo que además de ser saludables para el ser humano, hombres y mujeres sirve de sano esparcimiento. EL DIRIGENTE dijo que la “fiebre” por las bicicletas denominadas montain bike o de montaña es sencillamente impresionante, basta con darse una vuelta después de las cinco de la tarde- cuando el Sol haya bajado su intensidad- por las avenidas de cualquier ciudad capital o en municipios interioranos, para observar la gran cantidad de practicantes, hombres y mujeres por igual, gente joven y hasta personas de la tercera edad dando rienda suelta al deporte de las bielas. LA SEMANA pasada hubo ciclismo de competencia en Barinas y Barinitas; este fin de semana será en Nirgua, estado Yaracuy; tierra de ciclistas, allí nacieron ruteros de la talla de Orluis Oular y Roniel Campos, recién coronado doble campeón de la Vuelta al Táchira, y el próximo fin de semana en la capital emeritense, por solo nombrar algunas de las tantas carreras programadas a lo largo y ancho de la geografía nacional.

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El DIRIGENTE que habló con el periodista, dijo que producto de la situación país el más común del habitante de la patria de Bolívar busca la fórmula de subsistir, y para ello también se  puede hacer por intermedio de la práctica deportiva. Y ACLARÓ: “no es un ningún delito organizar una carrera y cobrar por la inscripción de cada participante, pesos o dólares, tomando en cuenta el signo monetario nuestro está devaluado y aparte de ello no se tiene un punto de cuenta para cobrar en bolívares” RECORDÓ QUE el participante, con su pago, tiene derecho a la hidratación, aparte de ello se premia con pesos o dólares, dependiendo como haya sido la cancelación de la inscripción, a los ciclista que a terminen en los primeros puestos de cada categoría. LO BUENO en este tipo de carreras denominadas “pote”, es que las hay tanto a nivel de bicicletas convencionales como de montaña, que sirven para mantener en forma a los ciclistas de ruta que a raíz de la crisis son muy pocas la carreras donde participan, prácticamente el calendario nacional de la Federación Venezolana de Ciclismo quedó supeditada a la Vuelta a Venezuela y Vuelta al Táchira, pues el resto de competencias interioranas que se hacían antes, valga decir Vuelta a Trujillo, Vuelta a Santa Cruz de Mora, Vuelta a Portuguesa y Vuelta a la Azulita, entre otras, ya no existen, su organización vale mucho dinero, y los entes oficiales no tienen recursos, aparte que no hay el respaldo de la empresa privada, el pequeño, mediano o empresario de poder no tiene dinero, han mermado en sus capitales ante la problemática de la pandemia. ¿QUE PASARÁ entonces con el ciclismo de competencia en el país, de ruta y pista, sí el ente público no tiene fondos para organizar competencias…? Tiende a desaparecer, o simplemente los ciclistas emigran a otros países donde si hay el respaldo para mantenerse activos…. O como alternativa ingeniárselas con las denominadas carreras “pote”, que en los hechos significa pagar poder competir o de lo contrario obliga al atleta de alta competencia a colgar la bicicleta y dedicarse a otra actividad. DA TRISTEZA decirlo, pero es la realidad país, no tienen las Federaciones y sus filiales, llámense Asociaciones o Ligas, recursos para respaldar cualquier disciplina de alta competencia. AHORA MISMO se aproximan los Campeonatos Nacionales de pista y ruta en Valencia, y las selecciones de los diferentes estados se encuentran en un “verdadero parto”, buscando el dinero para poder asistir con sus delegaciones, que en los hechos significa un seleccionado de seis, ocho o diez corredores, además de uno o dos entrenadores, un mecánico y el conductor de la unidad que haga el transporte. ASISTIR A cualquier torneo nacional, no importa la disciplina deportiva es sumamente costoso, implica gasto en transporte, hospedaje, comida y traslado a los escenarios donde se celebren las competencias. AQUÍ CABE una pregunta: ¿Cuánto cuesta formar un atleta a estas alturas en Venezuela…? SIN DUDA que mucho dinero, pero quien le pone el cascabel al gato, dónde están los mecenas del pasado, esos personajes que se despojaban de su propio capital y aportaban dinero para que un equipo o un atleta tuviera su formación y a la postre se convirtieran en grandes atletas, para competir en pruebas o juegos de alta competencia  a nivel nacional e internacional. ESOS DIRIGENTES  ya no existen, algunos se fueron al más allá y los que aún viven no tienen el capital para darle el espaldarazo al atleta…

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