Así se celebró la llegada del “Año Nuevo” en el mundo

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El futuro apareció por el Este: las islas Samoa, Fiyi y Nueva Zelanda fueron los primeros países en dar vuelta la página de un tumultuoso 2018 y recibir un año nuevo lleno de incertidumbres.

Luego, a las 13H00 GMT fue el turno de la ciudad más grande de Australia, donde el nuevo año se anunció con el espectáculo más grande de fuegos artificiales que se haya celebrado hasta ahora en la emblemática bahía de Sídney.

Una cantidad récord de artefactos pirotécnicos, con colores y efectos inéditos, iluminaron durante 12 minutos el cielo de Sídney, un espectáculo del que disfrutaron un millón y medio de espectadores.

Cinco países del mundo que no celebran año nuevo

Es importante destacar, que cinco países del mundo no festejan el año nuevo, no por la situación económica, sino porque se rigen por otros calendarios o por decretos supremos.

Entre los países que no celebran el Año Nuevo se encuentra Arabia Saudita, que su gobierno bajo un dictamen por el “Consejo Supremo de los Ulemas (predicadores musulmanes)” no acostumbra a esta tradición han considerado que en su territorio se deben regir con el calendario lunar y no por el calendario gregoriano.

El segundo país es India. Los ciudadanos de ese país festejan el Año Nuevo según el calendario hindú, es decir todo los 22 de marzo. En Irán no hay celebración de fin de año, sino el día de Nowruz, que significa “Nuevo día”. Algunas regiones de ese país como Afganistán, Azerbaiyán Pakistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán se rigen con dicho calendario que se ejecuta a finales del mes de marzo.

El cuarto es el país de los judíos, Israel. Allí el año Nuevo comienza desde el mes hebreo, es decir septiembre y octubre. Según su cultura en esos meses Dios creó al mundo. Por último, el Año Nuevo en China es considerado como la fiesta de la primavera y se rigen por el calendario lunisolar.

Por qué  enero es el primer mes del año

Por esta fecha, en todo el mundo, la gente le da la bienvenida al año nuevo con un estruendo de fuegos artificiales, pitos y tambores, abrazos y brindis.

Pero, antes de empezar a parrandear, ¿no te has preguntado por qué el Primero de enero es el día que marca el inicio del año?

Todo se debe a las fiestas paganas romanas y al calendario que el emperador Julio César introdujo hace 2.000 años.

Bueno, también hay que darle crédito a un Papa llamado Gregorio XIII.

Para los antiguos romanos, enero era importante porque era el mes consagrado al dios Jano (de ahí Ianuarius, que significa enero en latín).

En la mitología romana, Jano es el dios de dos caras, de los comienzos y los finales, de las transiciones.

“Está asociado con mirar tanto hacia adelante como hacia atrás”, explica Diana Spencer, profesora de la Universidad de Birmingham, en Inglaterra.

“Así que si hay un momento en el año que se debe decidir ‘este es el momento cuando empezamos de nuevo’. Es lógico que sea este”.