viernes 25 septiembre, 2020
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Camaradería en huestes del aurinegro

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Todo apunta a retomar la forma luego del “parón” de una semana, previo acuerdo entre jugadores, cuerpo técnico y parte administrativa


En las huestes del Deportivo Táchira hay franca camaradería. Jugadores y cuerpo técnico regresaron al césped de la Cancha Alterna, el pasado jueves en horas de la mañana, luego de un receso de una semana, ante acuerdo de jugadores, cuerpo técnico y parte administrativa, producto del aumento de la pandemia del coronavirus en suelo tachirense en los últimos quince días.

El colectivo aurinegro fue el primero del grupo de 19 equipos que integran el circuito del fútbol rentado de la Primera División en regresar a la cancha, después de cuatro meses sin ver luz, un trabajo que se extendió por seis semanas, prácticamente llegando al tope de lo programado por el preparador físico Luis Quintero.

Sin embargo, el recrudecimiento de la covid-19 en varias zonas del país, una de ellas Táchira, llevó a que los jugadores decidieran paralizar su trabajo, en común acuerdo con los integrantes del cuerpo técnico.

Hubo fuertes rumores en el sentido de que el equipo había parado su trabajo en la cancha ante una posible deuda, tres meses y un poquito más, aunque los jugadores y el cuerpo técnico cobran trimestralmente, según tuvo conocimiento Diario La Nación.

Hermandad total en el equipo

De acuerdo con lo averiguado por el periodista, la calma y el buen ambiente en todo el plantel del ocho veces campeón nacional se pudieron apreciar el pasado jueves en la Cancha Alterna, nada que haga presagiar algo distinto, todos con la mente puesta en el reinicio de la temporada 2020.

Claro que la incógnita se mantiene con miras a la vuelta de la competencia, con mayor razón después de la desaparición física de Jesús Berardinelli, presidente de la Federación Venezolana de Fútbol.

Pero lo cierto en toda esta madeja, en plena crisis de Berardinelli, hospitalizado y con una orden judicial de privativa de su libertad, es que ya había un acuerdo entre Fevefútbol y Liga Futve para reiniciar el campeonato, los 19 equipos divididos en tres grupos: el A con 7 equipos, el B con 6 y el C con el mismo número.

De convertirse en realidad esta premisa, en el comienzo de la segunda quincena de agosto, los 7 equipos del Grupo A iniciarán la zafra en el estadio Metropolitano de Maturín; y el 1 de septiembre arrancará la molienda en los estadios “Misael Delgado”, de Valencia, y “La Carolina” de Barinas.

La tropa del amarillo y negro tendrá como búnker por tres meses la ardiente ciudad de Barinas, y como rivales a: Estudiantes de Mérida, Portuguesa de Acarigua, Deportivo Lara, Trujillanos y al anfitrión Zamora FC.

Ningún rival cómodo para el equipo de Juan Domingo Tolisano, de repente los más “débiles” Trujillanos y el “penta” Portuguesa; los huesos duros de roer, con mayor peso el local, así como el cuadro “académico” de Mérida y los rojo y negro de Barquisimeto.

No le estaba yendo bien al Deportivo Táchira en el momento que se suspendió el campeonato, el pasado mes de abril, apenas 4 puntos en 5 partidos jugados, para un puesto 17, nada apetecible para un equipo que está acostumbrado a estar en los puestos de privilegio.

La gran pregunta: ¿Habrá cambiado la fisonomía del aurinegro después de cinco meses de haberse paralizado el campeonato…? El meollo del asunto está en que Tolisano tiene que remar con los mismos hombres, no se permitió la contratación de nuevos jugadores,  que obliga al equipo a poner la carne en el asador desde el primer partido, sumar la mayor cantidad de puntos para conseguir uno de los tres cupos clasificatorios para el grupo de diez que irá en pos del título de campeón absoluto y uno de los ocho puestos para las copas Libertadores y Sudamericana.

Homero Duarte Corona