EDICIÓN FRONTERA | Rebusque con la venta de papel en La Parada

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En las recuperadoras de La Parada, el papel y muchos metales recobran su valor comercial. (Foto/AFP)

Por José Luis Guerrero S.


Todos los días, como hormigas, llegan muchas  personas con bultos de papel o  pequeñas cantidades de este material a venderlos en las recuperadoras de La Parada. Buscan obtener pesos para comprar alimentos y, con esfuerzo, lo logran.

Lo negativo

Muchos centros educativos y empresas han sido víctimas de los delincuentes. Hurtan de sus espacios libros, textos de todo tipo, tesis de grado, material archivado,  para ser  vendido en las recuperadoras.

Nos interesa

+ Reciclar: el papel se recicla. Se procesa para ser utilizado nuevamente. Venderlo es una alternativa válida.


el papel recobra valor en las recuperadoras de La Parada, en Villa del Rosario, Colombia. Una alternativa para que muchos venezolanos, especialmente tachirenses, logren obtener algo de dinero para comer.

Lo compran en 750 pesos el kilogramo y si es brillante, como las hojas de muchas revistas, se paga a 250 pesos el kilo. Quiere decir que se debe llevar en cantidad, para poder ganar más pesos.

En los últimos años, miles de kilogramos de este material han sido vendidos en el municipio Villa del Rosario. Muchas personas lo llevan a Colombia para ganar unos pesos que les permitan comprar, generalmente, alimentos o medicinas.

(Foto/AFP)

En San Cristóbal hay varias recuperadoras que compran papel, pero el dinero a cambio es poco. Colombia es una alternativa.

“Yo llevo papel para ganar dinero. Se gana poco, pero resuelve para comprar dos harinas, un kilo de leche, arroz…”, responde Alejandro Bustamante, un tachirense desempleado de 60 años de edad.

Confiesa que desde hace varios años lo hace.  “Cuando logro reunir 30 kilos de papel, hago el viaje. Lo separo, es decir, brillante aparte, aunque a veces mezclo todo en un solo paquete y no tengo problemas. Llego a la recuperadora, lo pesan y me dan el dinero”, dice.

En la recuperadora

Bustamante busca un saco de fique para vaciar el papel. Lo saca de los tres morrales que trajo. De inmediato es pesado en una enorme balanza. La mirada es fija hacia el indicador del peso. Paso inmediato, recibir el pago en dinero en efectivo. Todo es rápido.

En el rostro de Bustamante hay alegría. Tiene pesos en sus manos. El esfuerzo de almacenar papel, madrugar, tomar la unidad de transporte en el terminal de pasajeros, caminar los dos o más kilómetros con los 30 kilos de papel en sus espaldas, entre San Antonio y La Parada, luego de sortear los controles de los militares, de la policía de ambos países,  es recompensado.

Recibió 22 mil 500 pesos por los 30 kilos que trajo. Dos billetes de 10 mil pesos, uno de dos mil pesos y una moneda de 500 pesos.

“Si los cambio a bolívares, hoy –el sábado 3 de agosto- el bolívar está a 0,30, recibiré 75 mil bolívares, que es lo que se gana en un mes en nuestro país. Claro,  para algunos es poca plata,  pero consigo más dinero aquí con esta actividad que en San Cristóbal y es una actividad legal. Además, siempre  traigo algún metal para vender, conseguido de manera legal. Ya he tomado muchas cosas de mi casa, objetos que se habían conservado desde hace años y por la crisis he decidido venderlos. La chatarra también pesa y la pagan casi como el papel”, expresa.

Con el bronce y chatarra que vendió recibió otros 20 mil pesos.  Ya tiene 42 mil pesos en sus manos.

Como hormigas con carga

La mañana del sábado 3 de agosto, a la recuperadora llegaron caminando, como hormigas decenas de personas. Hombres y mujeres, jóvenes y adultos. Vienen como Bustamante, cargados de metales y papel. Todos con el mismo objetivo, conseguir dinero. Hacen cola. Esperan su turno. Observan, preguntan, salen de dudas.

Quienes vienen por primera vez, muchas veces regresan desencantados. No reciben la cantidad de dinero esperado  por el material vendido.

“Yo estaba confundida. Traje 20 kilos de papel, pero pensé que lo pagaban más alto. 750 pesos por kilo es poco para el esfuerzo que uno hace. Llevo 15 mil pesos. Es lo que yo considero”, confiesa Margarita Moncada, residente en el barrio Bolívar de San Cristóbal.

En la recuperadora hay bultos por todos lados. Hay orden, otras similares amontonan de manera desordenada. Allí todo tiene valor y de alguna manera estos negocios han apoyado al venezolano que, desesperado por la crisis económica del gobierno de Nicolás Maduro, busca dinero.

Para otros, los dueños de estas empresas pagan muy poco dinero por el material. “Se aprovechan muchas veces de nosotros porque, considero, no pagan lo justo”, dice Luis Labrador, quien vive de llevar chatarra y baterías de motocicletas.


En Colombia se recicla

A pesar de que aún no existe una cultura del reciclaje afianzada en Colombia, como sucede en Europa o Asia, el papel y cartón que son recolectados sí se reciclan, en el 65 % de los casos, de acuerdo con la Cámara de Pulpa, Papel y Cartón de la Andi.

De hecho se estima que, entre el 2010 y el 2017, más de 7 millones de toneladas de papel y cartón posconsumo dejaron de ir a los rellenos sanitarios, gracias a recolección que promueve el sector y en la cual los recicladores de oficio son protagonistas.

Grupos que en diferentes ciudades del país se han organizado para empezar a formalizarse.

Un buen ejemplo

En Colombia, la fibra reciclada es la materia prima principal de las empresas productoras de papel y cartón. Actualmente, se recoge como materia prima secundaria el 57,9 % del papel y cartón que consumen los colombianos.

La tasa de recolección de papeles y cartones en Colombia ha tenido un importante crecimiento en los últimos años, el año pasado se recogieron 819.211 toneladas de residuos de papel y cartón, 17 % más que en 2010, lo que hace que Colombia (58 %) esté por encima del promedio de reciclaje en América Latina (55,2%), y cercana al promedio de Europa (61,1 %).


Por el puente o por la trocha

Quienes llevan bultos de papel, chatarra y otros metales en cantidades considerables, los pasan a La Parada por las trochas. Pocos lo hacen por el puente internacional Simón Bolívar, porque el material puede ser decomisado. El Gobierno de Nicolás Maduro prohibió sacar del país lo que ellos llaman materiales estratégicos, entre estos: cobre, hierro, aluminio.


Se compra en San Cristóbal

Por las redes sociales se anuncia la compra de papel y chatarra para llevar a La Parada. Los precios oscilan entre 250 y 300 pesos por kilo.

“Yo busco lo que la persona vaya a vender y le pago de inmediato. Luego selecciono el material, lo  acomodo en bultos y lo llevo a la frontera. Lo pasamos por las trochas porque es en cantidades. Se vende en la recuperadora y regreso con el dinero”, expresó Miguel Moncada, quien desde hace meses se dedica a este trabajo.

Contó que es una alternativa válida para ganarse unos pesos. “Tiene su trabajo, hay que dedicarle tiempo, pero, repito, deja su ganancia para vivir un poco más tranquilo, ante la realidad de nuestro país”, precisó.