Inicio Internacional Cinco puntos de fricción en la agenda de la cumbre Putin-Biden

Cinco puntos de fricción en la agenda de la cumbre Putin-Biden

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y su homólogo ruso Vladimir Putin. (Foto/AFP/Archivos Jim WATSON, Alexey NIKOLSKY).

Los presidentes de Rusia, Vladimir Putin, y de Estados Unidos, Joe Biden se reunirán en Ginebra el 16 de junio en el contexto de la mayor crisis entre ambos países en la historia reciente.

Estos son cinco temas claves que se espera que los líderes discutan:

Injerencia electoral, ciberataques

Estados Unidos acusa desde hace años Rusia de injerencia en sus elecciones y de lanzar ciberataques contra agencias de su gobierno y empresas privadas.

En abril, la administración Biden sancionó a Rusia por el ciberataque ‘SolarWinds’, que afectó a organismos federales y a más de 100 empresas del país norteamericano, y por una presunta injerencia en las elecciones presidenciales de 2020.

Recientemente, la Casa Blanca asoció a Rusia con un ciberataque contra JBS, el gigante mundial del procesamiento de carnes.

Rusia refuta estas afirmaciones y, a su vez, acusa a Washington de apoyar a la oposición política de su país y financiar organizaciones y medios de comunicación críticos con el Kremlin.

Navalni, derechos humanos

Biden ha señalado que prevé resaltar en esta cumbre el compromiso de Washington “de defender los derechos humanos y la dignidad”.

La oposición rusa afirma que las autoridades han intensificado la represión a partir de enero, cuando el enemigo número uno del Kremlin, Alexéi Navalni, regresó de Alemania donde fue sometido a un tratamiento por envenenamiento casi fatal, del que acusó a Moscú.

Navalni fue detenido en febrero y las autoridades rusas se movilizan para ilegalizar a su movimiento político.

Putin, por su parte, acusa a Washington de aplicar un “doble rasero” e intentar interferir en asuntos internos de Rusia. Asimismo, defendió a los manifestantes que irrumpieron en el Capitolio en Washington, afirmando que sus demandas políticas son legítimas.

A su vez, el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, acusó recientemente a Hollywood de aplicar censura y señaló que Estados Unidos ha llevado la ‘corrección política’ al nivel de lo “absurdo”.

Control de armas, conflictos

En los últimos años, Moscú y Washington se han acusado recíprocamente de violar acuerdos de seguridad, en particular uno crucial de armas, el Tratado sobre Fuerzas Nucleares (misiles) de Rango Intermedio, que quedó suprimido luego de que el expresidente Donald Trump se retirara en 2019.

En junio, Rusia abandonó formalmente el Acuerdo de Cielos Abiertos, que permitía a los Estados firmantes realizar vuelos de vigilancia y compartir datos con sus aliados después de que Estados Unidos hiciera lo mismo el año pasado.

Cumbre Biden-Putin© AFP Gal ROMA

Sin embargo, Putin y Biden extendieron en febrero el tratado nuclear New START –último acuerdo de reducción de armas que queda entre Rusia y Estados Unidos.

Putin hizo hincapié en una nueva carrera armamentista e hizo alarde de las armas de próxima generación rusas que, en su opinión, vuelven obsoletos los sistemas de defensa antimisiles occidentales.

Perduran las tensiones respecto a los conflictos en Siria, Libia y Ucrania. En abril, Rusia destacó más de 100.000 efectivos cerca de sus fronteras con Ucrania y en Crimea, lo que a su vez provocó advertencias de la OTAN.

Tensiones diplomáticas

Las tensiones diplomáticas entre Moscú y Washington se dispararon a partir de que Biden asumió su cargo.

Después de que Biden comparase en marzo a Putin con un “asesino”, Rusia, en un raro gesto, llamó a su embajador en Washington a consultas y señaló que su par estadounidense también debería trasladarse a Washington.

Cuando Estados Unidos, en abril, anunció sanciones por piratería informática contra Rusia, también expulsó a diez diplomáticos de este país. Moscú respondió de la misma forma y además prohibió a la embajada estadounidense contratar a ciudadanos extranjeros entre su personal.

La representación estadounidense se vio obligada a suspender la mayoría de sus servicios consulares.

En mayo, Rusia designó formalmente a Estados Unidos como un Estado “hostil”. Por ahora, el único otro país que integra esta lista es República Checa.

Prisioneros

Se espera que el futuro de varios prisioneros de ambos países figure en la agenda.

El exmarine estadounidense Paul Whelan ha estado encarcelado durante 16 años en Rusia por espionaje. Instó a Biden a organizar un intercambio de prisioneros y en una entrevista reciente afirmó haber sido víctima de la diplomacia de rehenes.

Otro ciudadano estadounidense, Trevor Reed, fue condenado a nueve años de prisión en 2020 bajo cargos de haber agredido a agentes de policía rusos en estado de ebriedad.

Moscú podría contemplar el retorno del célebre traficante de armas ruso encarcelado en Estados Unidos, Viktor But, y de un piloto contratado y presunto narcotraficante, Konstantin Iaroshenko.

La madre (anciana) de But ha pedido a Biden y Putin que acuerden la liberación de su hijo.

AFP

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